El doble juego de Angelici: negocia gobernabilidad con LLA, pero busca reeditar una coalición sin Milei en la ciudad
Daniel “Tano” Angelici no pertenece a Pro, pero trabaja para garantizar la gobernabilidad del partido amarillo en la ciudad. De estrecha confianza de Jorge Macri, integra la mesa chica del jefe de gobierno y negocia tras bambalinas para que la Legislatura sancione los proyectos de un oficialismo que, desde diciembre, es minoría.
Para ello, la llegada a Pilar Ramírez −mujer de confianza de Karina Milei que preside el bloque de La Libertad Avanza (LLA) y a cuyo marido, Darío Wasserman, presidente del Banco Nación, conoce desde hace años− es clave. Pero, fuera del pragmatismo que le exige “ayudar a su amigo” alcalde, Angelici teje su propio juego para 2027 y apuesta a reeditar una vieja alianza, sin los libertarios.
El empresario milita desde hace años en la Unión Cívica Radical (UCR) de la ciudad. A pesar de su extenso vínculo con el expresidente Mauricio Macri y su primo Jorge −ambos fundadores de Pro−, jamás dejó las filas del partido centenario. Esa ambivalencia funcionó, por años, de manera cómoda, con ambas terminales partidarias confluyendo en armados comunes y moviéndose como aliados.
La irrupción de LLA en la escena política reconfiguró ese ordenamiento. La última elección nacional en suelo porteño encontró a Pro y al radicalismo en boletas separadas: mientras el primero jugó en tándem con el partido de Milei, el otro lideró una alianza de centro a la que llamaron Ciudadanos Unidos. Son alineamientos que podrían repetirse el próximo año.
Angelici tiene otros planes. Según indicaron fuentes cercanas al dirigente radical, su intención es reconstruir una coalición moderada con los mismos actores que integraron Cambiemos, luego rebautizado como Juntos por el Cambio. Pro, la UCR y la Coalición Cívica bajo un mismo paraguas, de nuevo.
Hace meses que, con ese objetivo en mente, el empresario del juego y operador judicial trabaja para acercar a Jorge Macri y su antecesor, Horacio Rodríguez Larreta. Sus esfuerzos, por ahora, han sido en vano. Pese a los trascendidos sobre un encuentro entre ambos dirigentes, tanto cerca del legislador porteño como del jefe de gobierno niegan que se haya concretado reunión alguna.
Quienes conocen al dirigente radical advierten que el nulo progreso alcanzado en estos meses aún no echó por tierra su proyecto. Los números −estiman− podrían jugar a favor de una reedición de la alianza cambiemita. “Horacio solo no llega y Jorge solo tampoco llega [a reelegir]”, advierten en su entorno.
Esperan que, en ese contexto, la UCR funcione como un puente entre ambos y pueda insertarse en el centro de una coalición competitiva, que permita defender los 20 años de conducción amarilla en la Capital Federal. Con terminales dentro del Poder Ejecutivo y el control administrativo de la Legislatura, la continuidad de Pro en la ciudad es un atractivo para Angelici.
Entre los colaboradores de Rodríguez Larreta, de todos modos, aclaran que, por el momento, prevén ir a las urnas en soledad. Aún tienen presente la aventura presidencial de 2023, cuando el exjefe de gobierno buscó acercarse a distintas vertientes −desde un peronismo más moderado hasta radicales y lilitos− y se resisten a repetir la misma estrategia que terminó en derrota.
Aunque no reniegan de eventuales acuerdos y mantienen diálogo fluido con distintas estructuras partidarias, fijan desde un primer momento dos límites inamovibles: el kirchnerismo duro, por un lado, y los libertarios, por el otro.
Cerca de Rodríguez Larreta reconocen que conversan con Juan Manuel Olmos, dirigente del Partido Justicialista (PJ) porteño. El también titular de la Auditoría General de la Nación (AGN) impulsa, junto a Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz, un armado peronista independiente de Cristina Kirchner y del gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Su propuesta convive en la ciudad con el liderazgo de Mariano Recalde, presidente del PJ porteño y referente de La Cámpora, la agrupación que reivindica la figura de la expresidenta. En marzo, las autoridades del partido definieron prorrogar sus mandatos hasta fin de año para acordar una lista de unidad para la elección interna y llegar sin fisuras a 2027.
En este contexto, una ruptura del PJ en la ciudad parece improbable y, con el kirchnerismo dentro de la ecuación, se cae cualquier acuerdo con Rodríguez Larreta. Por eso, cerca de Angelici no descartan que, en el futuro, vuelvan a convivir en un mismo espacio el exjefe de gobierno y Jorge Macri, aunque hoy el dirigente de Pro coquetea con uno de los límites que el exalcalde no está dispuesto a cruzar.
Macri viene ensayando guiños a LLA, que hoy enfrenta una baja en el escenario porteño, luego de que la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito dejara al jefe de gabinete, Manuel Adorni, fuera de competencia. El mandatario amarillo no cierra la puerta a una PASO con el partido de Milei y busca alinear sus respectivas agendas con una impronta de orden, control del espacio público y anuncios sobre desregulaciones.
Promulgamos la creación del RIMICABA, un régimen de incentivos para medianas inversiones, y la adhesión al RIGI Nacional para atraer grandes inversiones.¿Qué significa? Exención de ABL e Impuesto de Sellos para inversiones productivas, crédito fiscal en Ingresos Brutos y…
Esa “derechización” del jefe de gobierno aleja a Rodríguez Larreta y tampoco termina de convencer al radicalismo porteño. Cerca de Angelici aclaran que no hay manera de que la UCR comparta boleta con LLA en el distrito. El vínculo entre el empresario y los libertarios se circunscribe al ámbito legislativo: en el corto plazo, Angelici y sus alfiles negocian con el sello violeta la gobernabilidad de un macrismo débil en términos parlamentarios.
Según señalaron fuentes de la Legislatura porteña a LA NACION, Martín Ocampo, procurador de la ciudad y hombre de extrema confianza de Angelici, arbitra las negociaciones en el parlamento. Tuvo un rol central −junto al vicepresidente, Matías López (Pro)− en la sanción de la ampliación presupuestaria impulsada por el oficialismo y en la que la abstención de LLA fue crucial. También digitó −con el propio empresario radical− el reparto de las comisiones, un proceso en el que −admiten− la titular del bloque de Pro, Silvia Lospennato, quedó parcialmente desplazada.
En su rol de colaborador de Jorge Macri, Angelici trabaja por acercar al partido de Milei y el sello amarillo para facilitar la gestión. Como histórico afiliado al radicalismo, reniega de esa aproximación y teje un armado alternativo que excluya a los libertarios. Rumbo a 2027 −tal como hizo en mayo del año pasado, cuando apoyó la lista radical, pero ubicó candidatos propios en la nómina de Pro−, mantiene abierto un juego a dos puntas.
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