Bullrich y Adorni coincidieron en la fiesta del embajador de Italia, pero evitaron cruzarse en medio de la distancia de la senadora con el Gobierno
Quizás por afinidad cultural y ahora también por la afinidad política entre Javier Milei y Giorgia Meloni, la fiesta del embajador Fabrizio Nicoletti convocó este martes a una buena parte del oficialismo libertario en la celebración del Día Nacional de Italia.
Entre los que más llamaron la atención estuvieron dos figuras por demás antagónicas de la coyuntura. Manuel Adorni por un lado y Patricia Bullrich por el otro, que ni siquiera se cruzaron. Más aún, el momento que se vive estaba a flor de piel. La senadora no se mezcló con los funcionarios del Gabinete. Adorni es una figura incómoda en medio de la investigación judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito.
Pocos invitados buscaron la foto con el jefe de Gabinete, que hasta sus escándalos judiciales tenía un enorme valor simbólico y de poder. El funcionario estuvo parte de la fiesta con una sonrisa incómoda, solo. Al lado de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y de Daniel Scioli, con quien intercambió unas risas y un comentario de ocasión.
La senadora Bullrich, en cambio, fue la sensación. Porque a la hora de la fiesta italiana, siempre explosiva en su oferta gastronómica -había pizza, pasta, focaccia, dulces de todo tipo, aperols y champagne- ya había trascendido la información de que le había puesto a Javier Milei su renuncia como presidenta del bloque de la Libertad Avanza en la reunión que mantuvieron el lunes.
La ex ministra de Seguridad anunció ese mismo día que conversó con el Presidente para decirle que no estaba de acuerdo con retirar el pliego de jueza de Verónica Michelli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Publicó un tuit en el que dijo que iba a "ejercer" su "derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a Jueza Federal". O sea, volvió a diferenciarse de los Milei, como lo viene haciendo últimamente, y sobre todo cuando presentó ella misma su propia declaración jurada, lo que sigue sin hacer Adorni.
En la fiesta de Italia, Bullrich estuvo junto a su esposo Guillermo Yanco. Después partió a la provincia de Mendoza para participar del 2026 International White Hat Conference – Cybersecurity & Digital Crime Prevention, uno de los encuentros internacionales más relevantes sobre ciberseguridad y prevención del delito digital.
A su lado, todos matizaron las versiones de que presentó la renuncia como algo que era cantado en su expresión al Presidente de que era una objeción de conciencia. Dijeron que no fue tajante con Milei sino que ello decantaba de su "planteo sincero el lunes". Pero nadie negó la lejanía de Bullrich del Gobierno, al mismo tiempo no quieren ser funcionales a los enojos de un sector.
Compartimos algunas imágenes de los momentos más significativos 🤩 de la celebración del 80° aniversario de la República Italiana en @ItalyinARG. ✨ Tuvimos el honor de contar con la impecable conducción de @veronicavarano, a quien le agradecemos profundamente por acompañarnos… pic.twitter.com/GNxhC7K6tW
El embajador Nicoletti habló del derecho internacional, se mostró crítico de la invasión de Rusia sobre Ucrania; más elíptico fue al criticar la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán y Líbano -de hecho no nombró a ningún país- y destacó el acuerdo comercial del Mercosur y la Unión Europea, y la defensa de reglas económicas clara para la inversión extranjera.
Además de Adorni, Scioli y Monteoliva, en la fiesta se vieron a varios funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires, como Fulvio Pompeo, y el jefe de la SIA, Alejandro Colombo. A los embajadores de Brasil, Julio Bitelli; de Turquía, Süleyman Ömür Budak; de Azerbaiyán; Ramzi Teymurov; de Armenia, Hovhannes Virabyan, entre otros. Jueces, diputados, y mucha comunidad.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín