← Volver
clarin.com · hace 7 horas · Clarin.com - Home

El efecto "Ozempic" en la economía: menos consumo de comida chatarra y mayor demanda de productos saludables

Google

En los últimos años los cambios en la economía argentina y la pérdida de poder adquisitivo transformaron los hábitos de compra. A las estrategias para cuidar el bolsillo ahora se le suma una nueva tendencia: el efecto "Ozempic", en referencia a la droga que permite bajar de peso rápidamente.

El fenómeno fue identificado por Bain & Company en su informe Consumer Pulse 2026, que define al nuevo perfil regional como el “consumidor inmediatista”: buscan practicidad, rapidez y beneficios concretos en un escenario atravesado por la inflación, la incertidumbre y el deterioro del poder de compra.

El estudio revela que el 40% de los consumidores sudamericanos, con niveles similares en Argentina, experimentó estrés financiero alto o extremo durante los últimos tres meses. “Hoy el consumidor argentino enfrenta bastantes disrupciones. El alto costo de vida y la inflación siguen presentes, y eso se refleja en una visión pesimista sobre la actualidad, aunque existe optimismo de cara al futuro”, explicó Alejandro Pérez de Rosso, Partner y Office Head de Bain en Argentina.

La situación se vuelve más compleja en los segmentos de menores ingresos. “En Argentina, tres de cada diez consumidores no llegan a fin de mes y, de ellos, la mitad ya está incumpliendo pagos básicos”, advirtió Pérez de Rosso. El informe muestra que el 30% de los sectores de bajos ingresos teme no poder afrontar alguna factura en el corto plazo y que el 14% ya dejó impago algún servicio.

La consecuencia inmediata es un fuerte cambio en la composición del gasto. Las principales caídas se observan en bebidas alcohólicas, gastronomía, indumentaria, cosmética y servicios de delivery. “Ese dinero se redirige a bienes primarios: supermercado, salud, alquiler y educación. Se prioriza lo esencial porque no sobra nada”, detalla el ejecutivo de Bain.

En esta tendencia a priorizar lo esencial crece el consumo de productos vinculados a la salud. Esto impulsó cambios en la alimentación, con menor consumo de productos ultraprocesados y mayor demanda de alimentos frescos, proteínas y lácteos.

Desde Bain lo atribuyen en parte al avance de los medicamentos GLP-1, cada vez más asociados al rápido descenso de peso y que encuentran en la marca "Ozempic" su versión más conocida.

El informe muestra que entre los consumidores de clase alta, el 31% aseguró utilizar o haber utilizado drogas GLP-1, mientras el porcentaje baja al 10% en la clase media y al 6% en la clase baja. El promedio general en la Argentina es de 9%, todavía por debajo del 15% registrado en los Estados Unidos, donde la tendencia sigue creciendo y podría alcanzar al 20% de la población.

Pérez de Rosso apuntó que además de modificar hábitos alimentarios, este interés por el cuidado de la salud impacta sobre otras categorías. “Genera cambios de hábitos que persisten en el tiempo e impactan en segmentos como ropa y servicios de belleza”, sostuvo.

En el listado de sectores afectados figuran golosinas, gaseosas, snacks y comida ultraprocesada. Entre los ganadores aparecen carnes, huevos, lácteos, gimnasios y suplementos deportivos.

El efecto Ozempic ya es medible en otros países. En Estados Unidos, entre quienes usan este tratamiento el gasto en el supermercado bajó 5%. En España, la caída es del 3,8%, según datos de Worldpanel by Numerator.

Annabella Quiroga

Redactora de la sección Economía, especializada en negocios [email protected]

Martín D'Alessandro, politólogo y presidente de Poder Ciudadano: "La democracia sufre con Milei como sufrió con Cristina"

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín