La Justicia tiene contratos de proveedores del Estado con la esposa de Adorni y se complica más la situación del jefe de Gabinete
De todas las causas judiciales que se tramitan en tribunales por delitos de corrupción de Manuel Adorni y su familia, hay una que pasa desapercibida para la opinión pública informada. Ni siquiera es aludida por los funcionarios que defienden o defendían al vocero. Pero no por eso es menos relevante que el resto de las pesquisas sobre posible corrupción que parecen enredar en la falta de respuestas, cada vez más, al jefe de Gabinete y a toda la Casa Rosada. El tercer expediente, silente pero firme, avanza en la recolección de pruebas que podrían complicar al funcionario y a su esposa, la empresaria Bettina Angeletti.
El caso está centrado justamente en la firma que creó ella en el 2024, en pleno ascenso de él al poder libertario. Pasó en muy poco tiempo de vocero presidencial a candidato a legislador porteño victorioso, y luego a Jefe de Gabinete.
La firma que puso en funciones Angeletti se llama +Be, se dedica al rubro de coaching ontológico, y en su web figura que tuvo al menos tres clientes. Las tres son o fueron proveedoras del Estado. De la terna, la Justicia ya tiene documentación de que efectivamente efectuaron pagos a +Be.
Una de las compañías creció de modo exponencial desde que Javier Milei asumió el poder. Se llama Grupo Datco. La otra es una histórica proveedora de YPF, la naviera National Shipping. Y la tercera está vinculada al mundo de los espectáculos musicales, fue fundada por quien es hoy la mano derecha de Karina Milei y llegó a la final de la licitación del predio de Tecnópolis, un proceso anunciado por el propio Manuel Adorni. Su nombre es Grupo Foggia. Sin embargo, desde el entorno del jefe de Gabinete insisten en negar la existencia de los contratos con las tres firmas.
¿Qué investiga esta otra causa sobre los Adorni? En principio, si a través de +Be (Más Ser, si se interpreta ese nombre en inglés) el matrimonio y potencialmente los directivos de esas firmas cometieron los posibles delitos de cohecho o de negociaciones incompatibles con la función pública.
Mientras la atención política y mediática era atraída por el caso de enriquecimiento ilícito de los Adorni, y sus promesas por ahora vanas de presentar su declaración jurada de bienes mientras se conocían gastos notables del funcionario, avanzaba también la tercera investigación sobre +Be.
En paralelo a los descubrimientos de que no existen constancias de que el jefe de Gabinete haya pagado el viaje en jet privado a Punta del Este durante los días del último carnaval, ciudad a la que viajó junto a un amigo, Marcelo Grandio -quien sí figura abonando uno de sus vuelos y era a la vez contratado por la televisión pública-, también se tomaban medidas en el caso de la consultora sin que se le pusiera la lupa a ese expediente.
Los investigadores del caso pudieron determinar que los tres clientes que figuran como tales en el portal de la firma de Angeletti efectivamente le pagaron a esa sociedad para contratarla para diferentes trabajos. ¿Es delito? No, mientras no se detecte que esas firmas abonaron millones y millones de pesos a las cuentas privadas de Angeletti para recibir favores del funcionario; el punto radica en que las tres corporaciones trabajaron o trabajan para el Estado.
De acuerdo a fuentes de la Justicia, en el expediente existen indicios no positivos para Adorni y su esposa.
El juez Ariel Lijo y el fiscal Carlos Stornelli trabajan en los puntos más sensibles de la causa.
De acuerdo a las pruebas que recibió la Justicia hasta el momento, el Grupo Datco, por caso, es un conglomerado de firmas dedicadas a la venta de tecnología para solucionar problemas cibernéticos a varios organismos públicos. Siempre según ratificaron las fuentes de los tribunales, Datco SA trabajó o trabaja con el Banco Central (BCRA), la empresa pública AYSA, y también con la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE).
La misma compañía aceptó que contrató a la consultora de Angeletti, +BE, para tres trabajos en particular.
El primero de ellos tenía un objetivo prometedor: el equipo de profesionales de Angeletti debía detectar a líderes y gerentes con potencial no aprovechado dentro de la plantilla del Grupo Datco. Esa labor incluyó un entrenamiento en coaching a la psicóloga del conglomerado contratado por diversos entes estatales.
El informe de +BE fue entregado a las autoridades de Datcoel 21 de diciembre del 2024. Lo firmaron Angeletti y quien se identificó como "co-fundadora" de la firma, Carolina Sinigalle.
La firma de la esposa de Adorni había cobrado con dos facturas distintas, emitidas por la empresa SILICA NETWORKS ARGENTINA SA, cada una de ellas por 2.015.900 pesos. El total de ese trabajo fue entonces de 4.031.800 pesos.
Más adelante +BE hizo otra labor para Datco pero resultó fallida. La firma de Angeletti se había comprometido a realizar una búsqueda de personal para que sea contratado por DATCO, pero la firma decidió darlo de baja. Se desconocen las razones. Es por eso que +BE cobró apenas 1.806.000 pesos, el 30 por ciento del total acordado en el contrato original.
La firma clienta de Angeletti que envió por su cuenta la información sobre la alianza comercial que había realizado con +BE fue la naviera National Shipping.
Los abogados de esa firma entendieron de inmediato sobre las posibles acusaciones que podían recaer sobre sus clientes.
La naviera National Shipping es contratista de YPF, y Manuel Adorni forma parte de su directorio desde el 30 de enero del 2026.
Cuando la Justicia indagó sobre las contrataciones a +BE, respondieron que efectivamente se le pagó a la firma de Angeletti en septiembre del 2024, por una capacitación de personal, la cifra de 1.140.000 pesos. En julio del 2025, por el mismo trabajo, National Shipping abonó 2.430.000 pesos. Y en octubre del 2025 la factura a la firma de la esposa de Adorni fue por 2.800.000 pesos. El total de los pagos de la naviera a la empresa de la mujer de Adorni ascendió a $ 6.370.000
En el envío del material a Lijo y Stornelli, la naviera detalló que todos esos contratos se sucedieron antes de que Adorni asumiera como jefe de Gabinete y luego como director de YPF.
¿Cómo fue que una empresa con treinta años en el mercado naviero llegó a la ignota +BE? La firma de Angeletti nunca fue registrada como tal. En rigor, el nombre fue patentado como propio por Angeletti, pero en las facturas que hasta ahora recolectaron los investigadores el nombre del beneficiario final es el de ella.
Existe una tercera contratación de +BE de otra empresa que tuvo negociaciones con un proceso realizado por el Estado, nada más ni nada menos que la licitación por la privatización del predio Tecnópolis. Como adelantó Clarín, Grupo Foggia fue creada por Mara Gorini, hoy mano derecha de Karina Milei en la Secretaría General de la Presidencia. Gorini dejó la firma, o su directorio, que siguió ocupando su marido, Marcelo Dionisio. Grupo Foggia logró llegar al final de la posible adjudicación de Tecnópolis compitiendo con una oferta del Grupo La Nación.
Hoy, la privatización de Tecnópolis permanece con final abierto. Había sido anunciada por... Manuel Adorni.
¿A cuánto asciende el contrato de Grupo Foggia con la empresa de Bettina Angeletti, quien hace figurar a esa compañía como su cliente? La Justicia conocerá la cifra más pronto que tarde.
Por los pagos de empresas ligadas al Estado que contrataron a +BE, Adorni podría haber cometido los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública, por ejemplo, con el Grupo Datco.
Los balances de +BE no están desconectados de la causa por enriquecimiento ilícito de Adorni.
Ocurre que la casa en el country Indio Cua que adquirió la familia del jefe de Gabinete, en rigor, aparece comprada en los papeles solo por Bettina Angeletti. Si no se trata de un bien ganancial, entonces la esposa del funcionario debería mostrar que tenía la capacidad financiera para abonar los 20 mil dólares cash que se aseguró que pagó por la casa de fin de semana que luego demolieron y construyeron a nuevo. En la escritura por la adquisición de ese inmueble, figura que el precio final de la operación fue de 120 mil dólares. Adorni había hipotecado un departamento para conseguir los cien mil dólares restantes. Se verá.
Muchos años antes de que la construcción de una "cascada" por parte de los Adorni en su casa de country se transformara en tendencia en las redes y en la discusión pública sobre el caso, el fallecido juez Claudio Bonadio había usado una caída de agua de mayor volumen para describir el suceder de una causa en la Justicia: "Un expediente es como una catarata -describía Bonadio cuando Adorni siquiera trabajaba de periodista-. Uno sabe cómo y dónde empieza", agregaba y hacía una pausa para terminar el concepto: "Pero lo que uno nunca puede saber es dónde ese mismo expediente termina, ni cómo".
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