← Volver
infobae.com · hace 9 horas · Rosendo Fraga

El tiempo no juega a favor del acuerdo entre EEUU e Irán

Infobae

El gobierno iraní advirtió a Donald Trump que la guerra podría extenderse. La amenaza de la Guardia Revolucionaria iraní tuvo lugar tras el último ultimátum del presidente norteamericano para alcanzar un pacto que ponga fin al conflicto, pero que no tuvo resultados.

El Jefe de Gobierno de la República Islámica de Irán, después de las nuevas amenazas estadounidenses, dijo que no cederá hasta que se logre un acuerdo. “Si se repite una agresión contra Irán, la guerra regional que había sido prometida, esta vez se extenderá más allá de la región, y nuestros golpes devastadores los hundirán en la miseria en los lugares que ni siquiera imaginan”, advirtió en un comunicado difundido por la Agencia Tass-Min. El canciller iraní Araghchi admitió además que un retorno a la guerra traería “más sorpresas” para las fuerzas armadas estadounidenses.

Mientras tanto, se reunieron Putin y Xi Jinping, pidieron una pronta reanudación de las negociaciones para encontrar una solución y reclamaron la ratificación de la solidaridad de sus relaciones bilaterales. La reunión tuvo lugar casi inmediatamente después del encuentro entre Xi y Trump. El comunicado conjunto sostuvo: “Compartimos la opinión de que los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán violan el derecho internacional y las normas fundamentales de las relaciones internacionales, y minan gravemente la estabilidad de Medio Oriente”.

Es así como en la última semana de mayo, mientras continúan las negociaciones, la tregua en términos militares se ha roto. La ofensiva israelí contra Hezbollah en El Líbano se ha reanudado. El gobierno israelí ordenó a sus fuerzas militares ocupar hasta el 70% de la región de Gaza. A su vez, Irán ha denunciado acciones de Estados Unidos contra sus bases en el sur del país. A ello se suma un conflicto abierto entre Estados Unidos y Omán, una de las monarquías del Golfo que en los últimos años fue aliada de Washington. Es un contexto en el que no parece fácil que se pueda mantener la tregua -que en los hechos no se mantiene- y hace difícil la negociación.

El tema nuclear sigue siendo central. Irán estaría dispuesto a entregar su uranio enriquecido a potencias “amigas”, como serían Rusia o China, pero esto no satisface a los Estados Unidos, una potencia antagónica a las mencionadas. No parece fácil que se logre mantener la tregua de sesenta días en base a la cual busca enmarcarse un plazo de negociación largo que ya está siendo debilitado. Trump parece seguir su estrategia clásica de negociar avanzando y retrocediendo, buscando crear confusión en su adversario.

Mientras tanto, el control del estrecho de Ormuz, clave para el precio del petróleo, continúa incierto. Varios buques continúan esperando la autorización para poder cruzar. La débil marina iraní -muy debilitada pero todavía operativa- mantiene capacidad de controlar el estrecho pese a sus pérdidas. La armada estadounidense no parece tener voluntad militar para emprender una operación que termine con este bloqueo. Esto no impide que determinados buques hayan podido pasar por el estrecho, previa negociación y autorización por parte de Irán. El pasaje de Ormuz forma también parte del núcleo de la negociación entre Irán y Estados Unidos, pero tampoco se ha logrado un acuerdo en este punto.

Es que el desarrollo nuclear de Irán y su control sobre Ormuz parecen los núcleos centrales de las discrepancias entre los dos países. Mientras tanto, la guerra muestra cierto desorden, con los protagonistas en actitudes duales y confusas. Los países del Golfo no están actuando en conjunto y el mundo árabe está todavía más dividido. Estados Unidos sigue sin poder armar una coalición que le permita respaldar una acción político-militar contra Irán en el Golfo Pérsico. En este contexto, Pakistán -país muy cercano a China- sigue intentando reconstruir canales de negociación, pero hasta ahora sin éxito. Cabe señalar que los cinco meses que restan hasta la elección estadounidense probablemente vayan a ser, desde el punto de vista del conflicto, un escenario tenso y complejo, aunque los mercados creen que a largo plazo ello jugará a su favor.

La situación del presidente estadounidense en su frente interno aparece cada vez más complicada en términos electorales. La elección de medio mandato nunca fue relevante en los Estados Unidos, pero esta vez sí lo es. La circunstancia -concretamente la guerra con Irán- se lo han dado. Por eso es que la guerra ha entrado en una fase en la cual las operaciones militares están siendo decididas pensando en el frente interno.

En este contexto, Estados Unidos sigue mostrando su predisposición para actuar en Cuba. Hay quienes piensan que una operación de este tipo buscaría consolidar el apoyo de la comunidad hispana a favor de los republicanos en términos electorales. El voto anti-Trump está consolidado en torno al 60% y hoy uno de cada cinco republicanos no vota por Trump, lo que hace muy difícil su triunfo.

Por su parte, el presidente intenta introducir modificaciones en los sistemas electorales de varios estados, que de ser aprobadas por la Justicia le permitirían mejorar sus resultados. En un contexto de este tipo, se especula con que un eventual éxito en Cuba podría revertir la tendencia electoral, pero se trata de una especulación sobre la cual todavía no hay certeza. En los cinco meses que restan hasta la elección estadounidense muchas cosas pueden pasar, pero la decisión de Trump es si avanza buscando terminar la guerra con Irán y se declara triunfador, aunque en los hechos logre un empate, o que tome el riesgo de intentar un cambio de régimen en Cuba. Se trata de un rédito incierto.

El régimen cubano se ha mantenido en el poder durante casi siete décadas y en consecuencia las fuerzas armadas, de seguridad y los servicios de inteligencia mantienen una natural adhesión al régimen. La idea de repetir en Cuba el cambio de régimen realizado con éxito en Venezuela no parece fácil en este caso. Una operación exitosa en este país, una posible intervención en Cuba y la suspensión de las operaciones en Medio Oriente crearían una situación confusa que no sería fácil de explicar a los votantes.

En este contexto, Trump analizará sus opciones militares pensando siempre en retener la mayor cantidad de votantes republicanos posible de cara a noviembre.

Perú y la oportunidad histórica de liderar el suministro mundial de cobre