Donación de órganos: por qué el verdadero éxito de los trasplantes depende de nosotros
El primer trasplante exitoso de la historia fue el de un riñón entre gemelos, el 23 de diciembre de 1954, con un salto extraordinario luego con el primer trasplante de corazón, lo que rompió todos los mitos sobre la posibilidad de transferir vida de una persona a otra por intermedio de una cirugía.
Pero ahora, después de más de 70 años, las técnicas se han perfeccionado y la superación del escollo de la inmunosupresión (para que el órgano trasplantado no se rechace) da hoy una calidad de vida casi normal.
Pero, pese a que sabemos que es una práctica segura y que la misma prolonga la vida (hígado, corazón, pulmón y médula ósea) o mejora sustancialmente la calidad de vida (riñón, reno-páncreas, intestino, córneas) pensamos en otras prácticas, como el uso órganos artificiales. Y esta situación tiene una sola respuesta: no alcanzan los donantes.
El problema es que, aunque todos los días fallecen potenciales donantes en todo el mundo, estos no se denuncian como supondríamos. Además, hay grandes diferencias entre países, por ejemplo, pese a que España y Argentina poseen la misma idiosincrasia, compartiendo cultura e idioma, y teniendo casi la misma cantidad de habitantes, hoy España tiene una tasa de 53 donantes por millón de habitantes, contra 20 en nuestro país.
En Argentina existe una institución muy seria como el INCUCAI que supervisa a las 24 jurisdicciones del país. La misma controla la única lista nacional de receptores y emite resoluciones.
Además, la Ley de Trasplantes, modificada en 2018, permitió resolver el tema de los donantes gracias a una iniciativa del papá de una receptora que falleció esperando un corazón (Justina Locane). Así, desde ese año, cualquier persona mayor de 18 años con documento argentino es donante presunto. Por eso, desde ese momento ya no se debe pedir autorización para donar los órganos de los fallecidos.
En el caso particular de la Ciudad de Buenos Aires, aquí se concentra la mayor cantidad de centros de trasplantes del país y esto se ve reflejado en que en la Ciudad se trasplantan pacientes de todas las provincias.
Por su parte, el Instituto de Trasplante, el ente autárquico dependiente del Ministerio de Salud de la Ciudad, trabaja con el INCUCAI para aumentar la procuración de órganos y tejidos. Por ejemplo, hemos logrado bajar el tiempo en lista de espera para córneas de 1,5 años a 3 meses, con acciones controladas entre el Ministerio de Salud y la red de Hospitales. Además, se logró, a través del INCUCAI, aumentar la edad de los donantes de córneas de 70 a 75 años.
También se realizan campañas de donación de sangre y médula ósea en instituciones públicas como el Instituto Superior de Seguridad Pública de la Ciudad, facultades de medicina, la Legislatura, entre otros lugares.
Pero aún queda un largo camino que recorrer y por eso este 30 de mayo, Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos, reafirmamos nuestro compromiso para seguir trabajando en pos de un bien común y remarcar, una vez más, que la donación salva vidas.
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