Movimientos en la sucesión del padre de Adorni: el pedido para archivar una hipoteca a favor de otras dos prestamistas y el baldío de la abuela
El apellido Adorni se repite en las carátulas de varios expedientes judiciales de La Plata. Pero no en causas penales -como son las del fuero federal que investiga un posible enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete-, sino en el fuero civil, en donde tramitan las sucesiones de su padre y su abuela.
Allí, a través de los legajos de varios juicios, Clarín pudo reconstruir el derrotero de un departamento en La Plata y un terreno baldío que integran la herencia del padre del ministro coordinador y de Carmen Ochoa, su abuela. Además, se pudo verificar el largo camino de una deuda que contrajo Jorge Adorni y que su hijo había mencionado en un tuit años atrás, mucho antes de ser jefe de Gabinete.
En el expediente de la sucesión hubo un pedido de los hermanos Manuel y Franciso Adorni y de su madre, Silvia Pais, para dar por extinto el posible reclamo por una deuda, de características coincidentes a las hipotecas y préstamos a los que recurrió el jefe de Gabinete para las operaciones inmobiliarias que son ahora investigadas por la Justicia. Es que padre e hijo recurrieron a financistas privados. Y también coincidieron en tener por acreedoras a dos mujeres por préstamo.
Según surge de una de las cuatro causas a las que accedió Clarín, el 1° de noviembre de 1996 Jorge Adorni, padre del jefe de Gabinete y de su hermano, el legislador bonaerense Francisco Adorni, pidió un préstamo de 22.500 dólares a Liliana Nora Brittannico y Esther Vecchiola de Brittannico. Como garantía, puso el departamento familiar, ubicado en calle 53 al 400, en La Plata.
En el contrato, que aparece digitalizado dentro de la causa, el padre de los Adorni se comprometió a pagar “11 cuotas mensuales iguales y consecutivas” de 450 dólares en concepto de interés y devolver los US$ 22.500 que le prestaron, todos juntos en la cuota 12. Sin embargo, en el año 2002 las mujeres iniciaron un juicio en el que sostuvieron que Jorge Adorni les pagó únicamente los primeros nueve meses y que quedó debiendo las últimas dos cuotas. Y el capital total que le prestaron.
"El deudor ha abonado las cuotas 1 a 9 inclusive correspondientes a intereses, adeudando las cuotas correspondientes a intereses N° 10 y 11 y el capital con más sus intereses desde que el mismo es debido, es decir desde el 1/11/97", sostiene el escrito que da inicio a la demanda con la que las mujeres pretendían recuperar el dinero.
El litigio tramitó primero en la Justicia Nacional, en el juzgado 3 de la Ciudad. En 2022 pasó al Juzgado Civil y comercial 18 de La Plata, en donde se había establecido su sucesión.
Brittannico y Vecchiola lograron que un juez convalide la deuda y ordene el embargo del departamento. La inscripción de esa medida cautelar alcanza para frustrar cualquier intención de su dueño para vender el inmueble.
“Nadie quiere comprar un departamento que registre una hipoteca. Y en el hipotético caso que alguien decida hacerlo, la hipoteca impactará negativamente en el precio”, adujo la familia Adorni al respecto años más tarde en un escrito presentado dentro de ese mismo juicio.
En 2006 el expediente en el que las mujeres reclamaban el pago de la deuda dejó de recibir escritos de las prestamistas y sus abogados.
El tiempo pasó. Recién en 2018 los Adorni reactivaron la causa a través de una presentación en la que pedían la caducidad de instancia, una vía para terminar un juicio civil que lleva demasiado tiempo abierto sin impulso de la parte reclamante.
“A los políticos: en 2002 murió mi papá y heredé su casa. Ahí me enteré sobre una hipoteca impaga desde 1996. Tardé años en arreglar todo, con mucho esfuerzo. Si hubiese creído que todo se solucionaría sólo porque soy bueno y simpático, hoy no tendría nada: hubiese perdido todo”, explicaba Manuel Adorni en un tuit del año 2018. Sin embargo, cuando hizo esa publicación, la cuestión todavía estaba lejos de resolverse.
El pedido de la familia se presentó en el Juzgado Nacional en lo Civil N° 3 -en donde se había iniciado la causa-. Buscaba cerrar el caso, levantar la hipoteca y poder disponer de la propiedad sin que afecte su valor.
Pero la resolución tardó en llegar porque Indalecio Pérez Galimberti -el abogado de la familia-, no lograba notificar a las demandantes. Luego de varios intentos que incluyeron el libramiento de cédulas a distintos domicilios y la publicación de edictos tanto en diarios como en el Boletín Oficial, el juez se declaró incompetente y el caso pasó a La Plata, al Juzgado Civil y Comercial 18, donde tramitaba la sucesión de Jorge Adorni.
Allí, la familia reiteró el planteo y el pedido prosperó. Según convalidó la jueza María Verónica Leglise el 11 de agosto de 2023, “el último acto impulsorio” de las demandantes fue el 22 de agosto de 2006. Y, ante esa inactividad, en 2023 la magistrada sentenció darles por perdido el derecho a reclamar a las prestamistas de Adorni padre.
Así, el 6 de junio de 2025 se pidió la inscripción del inmueble a nombre de Manuel y Francisco Adorni y su madre, Silvia Pais. Entonces los hermanos ya tenían cargos públicos, uno como vocero presidencial .y reciente legislador porteño electo- y el otro en el Ministerio de Defensa.
De acuerdo al documento presentado por los Adorni en la causa, al jefe de Gabinete le toca el 33,3% del departamento, mismo porcentaje que le corresponde a los otros dos herederos. Según los papeles y en base a la valuación fiscal de ARBA, el departamento tenía a la fecha un valor de $5.359.012. Con mobiliario incluido.
El otro inmueble de la familia Adorni que también entró en la sucesión es un terreno baldío ubicado en Salazar, partido de Daireaux, que en 1980 había adquirido Carmen Florencia Ochoa, abuela de Manuel y Francisco y madre de Jorge Adorni, quien lo había heredado. El 14 de diciembre de 2023, cuando la familia pidió inscribirlo, también en base a la valuación fiscal de ARBA declararon que el terreno estaba tasado en 568.008 pesos.
A pesar de que las valuaciones fiscales suelen distar de la realidad, el dato de los valores no es menor. A mediados de mayo de este año -y ante el avance de una causa judicial en su contra, Francisco Adorni hizo una rectificación de su declaración jurada de bienes en la que declaró haber recibido 21 millones de pesos en concepto de "herencia". En la versión pública de su presentación no especificó el origen de la misma.
Por su parte, el jefe de Gabinete no mencionó nunca bienes o valores provenientes de una herencia, al menos hasta su última declaración jurada, que presentó en 2025 y que da cuenta de su situación patrimonial durante 2024.
Lo que si indicó Manuel Adorni en esa presentación es una deuda en dólares con su madre Silvia Pais -heredera a su vez del 33,3% los dos inmuebles de la sucesión de su padre Jorge- que, convertida pesos en ese momento equivalía a $ 20.640.000.
Sabido es que el jefe de Gabinete tiene pendiente la declaración jurada de 2025. Según había anticipado el presidente Javier Milei el 6 de mayo, el ministro coordinador "estaba por presentar todo por adelantado". Sin embargo, a más de veinte días de esas palabras y pese a los múltiples pedidos, la presentación no llegó aún a la Oficina Anticorrupción.
La sucesión del padre de Adorni en la que se transmitían los dos inmuebles estuvo inactiva durante casi un año. El anteúltimo movimiento es de junio de 2025 cuando la familia pidió la inscripción del departamento de calle 53. Manuel Adorni aún celebraba entonces su triunfo electoral en la Ciudad.
El último trámite en la causa, es del 6 de mayo de 2026. Es la orden de la jueza de digitalizar la causa y enviarla a la Justicia Federal. La decisión llegaba en respuesta a un pedido del fiscal federal Gerardo Pollicita, quien le solicitaba que le envíe “copia íntegra de las actuaciones” para la investigación por presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete.
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