El antes y el después de Las Fuerzas del Cielo y el reencuentro Menem-Caputo
El reencuentro mañana en la reunión de Gabinete, y luego por segunda vez el martes en la mesa política, entre Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados y colaborador dilecto de Karina Milei, y Santiago Caputo, el asesor presidencial por excelencia y “hermano” de la vida del presidente Javier Milei podría no ser noticia. Es que, según pudo reconstruir PERFIL, evitar el conflicto podría ser el único denominador común entre ambos.
“Si no sale el tema fingiré demencia”, se lo escuchó decir a Santiago Caputo ante sus colaboradores. No sería la primera vez. “Si hablamos de eso, no voy a ser yo el que después lo cuente en los medios”, disparó Menem ante sus íntimos cuando fue consultado por su reencuentro con el asesor presidencial.
Sin embargo, el quiebre profundo que provocó el hallazgo de una cuenta denominada @periodistarufus en twitter que anticipaba ministros y jugadas en diputados –y que fue vinculada a Menem por difundir un link de Instagram que blanqueó que fue enviado por la cuenta oficial del riojano– generó una máxima que en las fuerzas del cielo, los jóvenes que militan en el territorio digital y generan conversación pública permanente, se instaló: “Al Presidente le mienten”.
Esa oleada del rufusgate no se detuvo en toda la semana: desde que Santiago Caputo expuso esa cuenta nunca cesaron las acusaciones que, esta vez, llegaron a críticas a dos colaboradores histórico del presidente como el cineasta Santiago Oria (quien custodia las imágenes y videos de milei desde hace cinco años) y hasta la diputada Lilia Lemoine.
“No tengo otra cuenta que no sea la mía”, respondió Menem a varios de sus interlocutores, quien no negó que un asesor suyo haya sido quien envió ese link (por ello se llegaba al Instagram del riojano automáticamente como generador). Incluso lo blanqueó el domingo pasado en el chat de diputados libertarios. Pero niega rotundamente que periodista rufus (que ya fue desactivado) sea suya. “Yo estoy seguro que es de martín menem”, afirmó Daniel Parisini, el “gordo” Dan, a mitad de semana en su programa la misa en carajo, el streaming libertario.
En ese marco, el presidente en una entrevista con Neura habló de una movida interna para dañar al diputado y hasta contó que Oria había armado un video al respecto. Días después con el sistema wayback machine se mostró que no había habido inteligencia artificial. Las Fuerzas del Cielo hace días que reclaman ese video. El primero fue el gordo Dan, quien además se subió al ring cuando Menem, consultado por Luis Majul al respecto, no le respondió, dijo que “no es funcionario”, y lo ninguneó.
El escenario digital se tornó áspero: las cuentas más grandes empezaron a hacer memes y hasta videos con IA burlándose de los Menem (en uno se sumaron Lule y hasta Sebastián Pareja, el karinista bonaerense). Nunca, hasta ahora, las FDC habían escalado de semejante manera la pelea interna. En primer lugar porque las redes sociales son su territorio nativo de militancia y las movidas allí, como armar una cuenta fake donde se destrozaba a figuras de LLA (del ministro Caputo a funcionarios pocos conocidos como Manuel Vidal, colaborador de Santiago), su expertise.
En segundo lugar porque el tema superó ampliamente la capacidad que tienen en el primer piso de la Casa Rosada de movilizar a la tropa digital: tomó vida propia y ni Santiago Caputo puede ordenar ese movimiento ya. “La idea que le mienten al presidente se instaló y ya no se vuelve de eso”, confiesa una fuente libertaria.
En tercer lugar: la escala fue tan grande que ya no pasaba por chicanas al diputado provincial Ramón “nene” Vera o a Pareja (apodado con sorna como “mantequita”) sino que las críticas iban al corazón del poder de los Milei y las relaciones de confianza alrededor del presidente. Para que el politólogo Agustín Laje y hasta Ramiro Marra hayan salido a jugar el partido es que el tema había subido de manera descontrolada.
¿Qué queda arriba de martín Menem? Una sola persona: Karina Milei. Las FDC aún no llegaron hasta allí. Por su lado el diputado riojano cree, ante sus íntimos, que todo esto le hace “daño” al gobierno y al presidente. Piensa que era un tema de microclima que fue llevado al extremo como una estrategia de Santiago para generar ruido. Y confía en que el tema bajará ostensiblemente en estos días y que quedará como una anécdota apenas. “No vamos a seguir alimentando el tema”, confiaron en su entorno. A pesar de ello dio algunas entrevistas, la primera en Radio Mitre, donde redobló la apuesta y dijo que “no subestimen al presidente”.
Por su parte, el asesor presidencial piensa que lo que ocurrió, en especial en redes sociales, es el movimiento de un organismo vivo y que, al tomar vuelo propio, tiene una dinámica impredecible. Lo ilustró con una cita en su cuenta de twitter de Murray Rothbard, uno de los pensadores predilectos del jefe de Estado: “el mercado se basa en cooperación voluntaria. El Estado, en coerción institucionalizada”. Y escribió: “Internalizar este concepto debe ser una de las cosas más importantes que puede hacer cualquier persona que se dedique a la cosa pública”.
Fuera de la conceptualización, todo el ruido político le bajó la espuma a una movida interna fuerte que había empezado el sector de Karina Milei a fin del año pasado para quedarse con dos áreas clave que maneja el asesor presidencial: arca y la SIDE. Acaso por ello en uno de sus tuits del rufusgate caputo escribió: “no pueden manejar cuatro cuentas fake y quieren manejar la botonera”
Al menos el tema manuel adorni y su declaración jurada quedó opacado una semana. Masterclass libertaria.