Solo en Argentina: las empresas se financian más barato que el Gobierno de EE.UU.
Pese a las reformas libertarias del presidente Javier Milei, en Argentina todavía siguen vigentes algunas reglas financieras bizantinas, como restricciones al crédito y al giro de dinero al exterior, que están generando distorsiones en los mercados de capitales del país.
La más visible de esas situaciones es la repentina carrera de las empresas locales por asegurar tasas de interés en bonos denominados en dólares que están por debajo de lo que pagan los bonos del Tesoro de Estados Unidos, según cuenta la agencia de noticias Bloomberg.
El Banco Supervielle, por caso, colocó en mayo US$ 20 millones en obligaciones negociables locales a un año con una tasa de 3,25%, por debajo del rendimiento de bonos comparables del Tesoro estadounidense, que ronda el 4%. La petrolera YPF emitió el mes pasado en el mercado local US$ 122 millones en un título con vencimiento en 2030 a una tasa de 5,5%. El Gobierno recaudó este mes US$ 500 millones mediante bonos en dólares en el mercado local: los títulos a un año, con vencimiento en 2027, se vendieron con un rendimiento de 5%, apenas por encima de los bonos comparables del Tesoro estadounidense.
Argentina, según Bloomberg, "se encuentra inundada de dólares" en medio de un salto de las exportaciones del campo y de controles de capital que siguen manteniendo esos dólares en gran medida atrapados dentro del país. Las empresas internacionales no pueden comprar dólares con fines de ahorro ni repatriar libremente dividendos anteriores a 2025.
La abundancia de liquidez local en dólares empujó a la baja los costos de financiamiento en el mercado doméstico, lo que le permite al Gobierno vender deuda a menores rendimientos en casa, en lugar de salir a buscar financiamiento afuera, y ayuda a financiar los pagos de deuda que vencen este año.
Los bajos costos de endeudamiento son una rareza, no una señal de que los inversores consideren que las empresas argentinas son menos riesgosas que el Gobierno de Estados Unidos.
Los operadores que compran esos bonos tienen que contemplar también las expectativas de depreciación cambiaria y las pérdidas asociadas a la inflación, que sigue entre las más altas del mundo, en 32,4%.
En los mercados globales, Argentina todavía enfrenta altos costos de financiamiento, lo que ha mantenido al Gobierno alejado de los inversores externos. Pero la situación muestra hasta qué punto la economía sigue distorsionada.
“Los controles cambiarios dejaron dólares cautivos buscando rendimiento”, dijo Juan Pedro Mazza, senior institutional sales trader de la sociedad de Bolsa Cohen. Eso creó “una oportunidad para que las empresas y el Gobierno se endeuden localmente a niveles más baratos”.
Los bonos corporativos en dólares bajo ley local rendían en promedio 4,8% para todos los vencimientos al 15 de mayo, frente a alrededor de 7,4% para deuda similar bajo ley extranjera, según datos del mercado secundario recopilados por Cohen.
Las colocaciones corporativas son pequeñas en comparación con los montos emitidos en los mercados globales, y de corta duración, lo que muestra que el mercado local solo puede absorber hasta cierto punto. Además, esas mismas empresas siguen pagando tasas significativamente más altas en bonos de mayor tamaño y más largo plazo bajo ley extranjera vendidos en el exterior. YPF pagó 8,1% para captar inversores internacionales en una emisión de bonos por US$ 550 millones a comienzos de este año.
La persistencia de tasas bajas muestra que todavía hay exceso de liquidez en dólares en el mercado local, dijo Mazza. Las exportaciones agrícolas, los ingresos del sector energético y una ola de emisiones de deuda corporativa en el exterior impulsaron los ingresos de divisas, mientras que los depósitos minoristas en dólares subieron a máximos de dos décadas bajo el gobierno de Milei.
El exceso temporal de liquidez en dólares es inusual para un país que ha defaulteado su deuda nueve veces, y ayudó a sostener al peso como una de las monedas de mejor desempeño durante la guerra en Medio Oriente, dice Bloomberg.
“Los bancos están llenos de depósitos en dólares y con poca demanda de préstamos en dólares”, dijo Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina, en un evento reciente en Buenos Aires. “Las tasas locales en dólares son extremadamente bajas en comparación con los mercados internacionales, y algunas líneas de prefinanciación de exportaciones en Argentina se están pactando cerca de las tasas a las que se endeuda el Gobierno de Estados Unidos”.
Con unos US$ 4.500 millones en bonos en moneda extranjera que vencen en julio, el financiamiento local se convirtió en una pieza central de la estrategia de deuda de Milei, en lugar de emitir deuda en el exterior con rendimientos altos de un dígito.
El Gobierno colocó primero casi US$ 1.000 millones en bonos en dólares bajo ley local en diciembre para ayudar a cubrir cerca de US$ 4.500 millones en pagos de deuda de comienzos de 2026. De cara a otro vencimiento importante en julio, el Tesoro amplió ese esquema y empezó a emitir letras cortas en dólares cada dos semanas, apuntadas a inversores minoristas. Los títulos vencen en 2027 y 2028 y pagan intereses mensuales, en lugar de los cupones semestrales más habituales.
“Mientras tengamos acceso a financiamiento alrededor del 6% para repagar deuda que rinde cerca de 9,5%, eso es lo que tiene sentido”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo este mes. “Cuando esa opción ya no esté disponible, ahí eventualmente iremos al mercado”.
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