En medio del furor importador de autos chinos, ya cerraron 10 autopartistas y la producción cayó casi 10%
El sector automotriz es uno de los que más viene sufriendo la apertura de las importaciones. Sobre todo con la fuerte oleada de autos provenientes de China, el negocio en el mercado local sufrió varios golpes que terminan pegando en uno de los sectores primarios de este segmento, como las autopartistas.
El último caso que se dio en este sentido lo protagonizó la estadounidense Adient, que oficializó este jueves el cierre de su planta en la localidad santafesina de Pueblo Esther, con lo que dejará de producir butacas en el país, que iban a parar en muy buena medida a los autos de General Motors. La empresa continuará operando hasta octubre cuando bajará las persianas y desvinculará a 70 trabajadores. A partir de entonces, sus productos llegarán desde su planta en Brasil.
Esta situación se da en medio de una baja en la actividad de las autopartistas, que va de la mano de la caída del nivel de fabricación que se dio entre enero y abril pasados, y que según la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), en ese lapso se fabricaron 129.867 unidades, una baja del 18,6% contra el mismo período de 2025, cuando se produjeron 159.521 vehículos.
Según el último relevamiento de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), el sector autopartista registró en los primeros tres meses de 2026 una caída en su nivel de actividad del 9,7% respecto del mismo período de 2025. De todos modos, si se compara marzo contra febrero de 2026, se observa un incremento del 42,8%, aunque esto tiene que ver, sobre todo, con que febrero es un mes de números bajos por estacionalidad y vacaciones, aunque este año se sumó el exceso de stocks de los fabricantes, por lo que produjeron menos.
Otra de las realidades que mira el sector tiene que ver con la llegada cada vez más fuerte de vehículos chinos. En 2025 las ventas de las automotrices chinas dieron un salto importante y cerraron en torno a las 12.000 unidades, cuatro veces por encima de las cifras de 2024.
Si se suma lo acumulado en lo que va de 2026, con marcas como BAIC y BYD liderando los ránkings de importados, el total de vehículos de marcas chinas que ingresaron y se patentaron en los últimos 16 meses supera las 20.000 unidades. Hoy mueven entre el 10% y el 12% del mercado.
Si bien la problemática que representa el cierre de las autopartistas hoy tiene un capítulo especial por el fuerte impulso que el Gobierno le da a las importaciones, lo cierto es que se trata de un sector que desde hace años vine en baja en cuanto a la cantidad de empresas activas, que suman unas 430.
El cierre de Adient es el décimo que ocurre en lo que va de los dos años y medio de la gestión de Javier Milei, mientras que este año ya suman cinco. El caso más duro y emblemático es, sin dudas, el de la fabricante de neumáticos Fate (en febrero pasado), aunque también se deben sumar las desapariciones de Sintermetal, Metrofund y Cabot.
La realidad del efecto de la llegada de vehículos chinos es innegable pero los números muestran que la situación actual en cuanto al cierre de fábricas no difiere de lo que se vio en las últimas gestiones, siempre tomando en cuenta los primeros dos años y medio de gestión.
Mauricio Macri, con 12 casos, es el presidente que más cierres afrontó durante ese período. Aquí cabe la salvedad de que Zanella anunció su cierre a fines de 2019, cuando Alberto Fernández apenas había asumido la presidencia, por lo que técnicamente es adjudicable al período de Macri.
Milei, por su parte, está apenas un escalón por debajo, con 10. En el tercer lugar –y muy cerca de los otros dos casos- queda Cristina Fernández, que en 18 meses sumó 9, mientras que durante la presidencia de Alberto Fernández se alcanzaron las 7.
Si se suman el total de las últimas tres presidencias, Mauricio Macri acumuló 22 cierres de fábricas autopartistas, en tanto que Milei sumó 9.
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