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infobae.com · hace 16 horas · Pablo Wende

El Gobierno avanza con la baja de retenciones: busca impulsar las exportaciones y reducir la presión sobre la producción

Infobae

Javier Milei aprovechó su presentación en el aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para realizar un anuncio de alto impacto: la baja de retenciones al campo, pero también para otros sectores industriales.

El presidente aprovechó también para declarar en clave electoral. El cronograma de disminuciones se extenderá “a lo largo de 2027 y de 2028, si somos reelectos”. La declaración, por lo tanto, dejó en claro el objetivo desde el punto de vista económico de los anuncios pero también con un guiño político. La necesidad de recomponer la imagen presidencial, que viene cayendo en los últimos meses, no puede quedar ajena del análisis.

En concreto, Milei realizó varios anuncios en la misma dirección. Lo más inmediato es la reducción de las retenciones a las exportaciones de 7,5% a 5,5% para el trigo y la cebada, algo que debería impactar favorablemente en la siembra que arranca en breve. Ambos son cultivos de invierno, que se cosechan entre noviembre y enero.

El presidente Javier Milei anunció una baja de las retenciones al trigo y a la cebada de dos puntos porcentuales. REUTERS/Martin Cossarini

También hubo anuncios para la soja, aunque -según explicó el propio jefe de Estado- están supeditados a la marcha de la recaudación. Desde el nivel actual de retenciones de 22,5% se bajaría de manera escalonada entre “un cuarto de punto y medio punto mensual” a partir de enero del año que viene. Esto significa que en el mejor escenario la baja llegaría a los seis puntos para fines del año próximo. Eso significa que las retenciones podría reducirse a 16,5% del volumen exportado.

La disminución continuaría en 2028 “si somos reelectos”, se ocupó aclarar el Presidente ante más de 1.000 personas que concurrieron al aniversario de la Bolsa de Cereales.

Pero no es todo. También se eliminarán las retenciones que aún se aplican para industrias como la petroquímica y la automotriz. En estos casos también será gradual arrancando en junio hasta mediados del año que viene.

Milei describió a las retenciones como “uno de las caras de este monstruo de mil cabezas que le tiraron encima a la producción en el último siglo, a costa de menor competitividad, menor capitalización y mayor desvalorización de la tierra”.

Vista aérea de la carrocería gris de una camioneta sin terminar en una línea de montaje. Se ven puertas abiertas, maquinaria, pasillos naranjas y barreras amarillas en la fábrica

El efecto esperable de la baja gradual o eliminación de retenciones es que aumente la producción y que las exportaciones tengan todavía mayor impulso en el corto plazo. Este año se llegaría a un nuevo récord de USD 100.000 millones, producto de mayor volumen exportado y también altos precios internacionales.

También se buscaría promover una mayor liquidación de divisas el año que viene, cuando la Argentina se embarque en plena campaña electoral. Uno de los escenarios más probables es que aumente fuertemente la demanda de dólares por parte de los ahorristas para cubrirse de cualquier sorpresa electoral. En ese escenario, todo lo que ayude para aumentar la oferta de dólares y equilibrar la demanda es bienvenido.

Por otra parte, una reducción de retenciones implica a su vez una disminución de la recaudación, por lo que se trata una movida que no está exenta de riesgos. Si bien el presidente condicionó la baja de la presión fiscal para la soja a los mayores ingresos, en la práctica parece difícil que pueda dar marcha atrás luego de esta promesa. En todo caso, podrá jugar con bajar un cuarto de punto al menos en vez de medio punto, si es que el superávit fiscal queda comprometido.

La baja de retenciones también significa darle mayor competitividad a varios sectores que si bien están exportando mucho también se ven más presionados por un tipo de cambio cada vez más apreciado. La medida, por lo tanto, implica una mejora en el esquema cambiario para los exportaciones, pero sin necesidad de un aumento en la cotización del dólar.

El dólar cerró la semana en alza y volvió a superar los 1.400 pesos