SpaceX sale a cotizar en Wall Street: cómo es la apuesta más ambiciosa de Elon Musk para ganar la carrera espacial
La empresa SpaceX, fundada por Elon Musk, dio un paso decisivo en su historia al presentar oficialmente su solicitud para salir a bolsa en el mercado estadounidense, lanzamiento previsto para el próximo 12 de junio.
La noticia, confirmada este miércoles, implica que la compañía podría debutar en el Nasdaq bajo el símbolo “SPCX” y marcaría una de las ofertas públicas iniciales más relevantes de la última década. De acuerdo con la documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la operación generó una fuerte expectativa entre inversores e impulsó el valor de otras empresas del sector.
SpaceX aún no reveló el monto total que espera recaudar, pero estimaciones del sector apuntan a que la cifra podría rondar los 75.000 millones de dólares. La valoración total de la empresa, especializada tanto en lanzamientos espaciales como en tecnología satelital, ya superaría los 2 billones de dólares, una cifra que la posiciona como una de las compañías privadas más valiosas del mundo. Los analistas financieros destacaron que esta movida llega tras la presentación de una solicitud confidencial ante la SEC semanas atrás.
En la documentación pública, SpaceX detalló su misión a largo plazo: “Nuestra misión es construir los sistemas y tecnologías necesarias para hacer que la vida sea multiplanetaria, comprender la verdadera naturaleza del universo y extender la luz de la conciencia hacia las estrellas”. Este objetivo trasciende la fabricación de cohetes y muestra el enfoque ambicioso de la empresa. Desde su fundación en 2002, Elon Musk procuró ampliar los límites de la industria aeroespacial, y la salida a bolsa representa un nuevo capítulo para la firma.
Por primera vez, la empresa publicó información financiera detallada. De acuerdo con el documento S-1 presentado ante la SEC, SpaceX reportó ingresos por 18.700 millones de dólares durante 2025, aunque registró pérdidas operativas cercanas a los 2.600 millones de dólares. Este desbalance responde principalmente a las inversiones en inteligencia artificial, el desarrollo de nuevos cohetes y la expansión de sistemas espaciales avanzados. Estas cifras reflejan el ritmo acelerado de innovación que caracteriza a la empresa.
El negocio de internet satelital, Starlink, fue uno de los motores de crecimiento para la compañía. Durante 2025, aportó aproximadamente 11.400 millones de dólares en ingresos, lo que representa un incremento de cerca del 50% respecto al año anterior. El informe presentado resalta que la división de inteligencia artificial, que incluye la firma xAI y la plataforma X, generó ingresos por 3.200 millones de dólares, aunque esta área registró pérdidas superiores a los 6.400 millones de dólares.
“Creemos que los cohetes reutilizables de SpaceX, la fabricación escalada de satélites y nuestra experiencia operativa pueden permitir el despliegue rápido y rentable de constelaciones masivas de satélites para cómputo de IA”, afirmó el documento remitido a la SEC. Este enfoque podría abrir la puerta al desarrollo de centros de datos en el espacio, uno de los proyectos más ambiciosos impulsados por Elon Musk.
Diversos analistas financieros señalaron que la salida a bolsa de SpaceX representa un punto de inflexión para el sector tecnológico y espacial. Dan Ives, analista de Wedbush, quien sostuvo que “esta salida a bolsa constituye un punto de inflexión importante para el sector espacial y tecnológico”. El entusiasmo generado por la noticia se ha reflejado en la cotización de otras empresas del sector, como Intuitive Machines, AST SpaceMobile y Virgin Galactic, que registraron ganancias tras conocerse la información.
No todo el panorama es favorable. Adam Crisafulli, analista de Wall Street, advirtió que el desarrollo de centros de datos espaciales enfrenta importantes desafíos técnicos y económicos, y que su viabilidad aún no está garantizada. Según la nota dirigida a inversores, “los centros de datos espaciales están lejos de estar garantizados y muchos los consideran operativa y económicamente inviables”.
En cuanto a la estructura de control, Elon Musk mantendrá cerca del 79% del poder de voto en SpaceX tras la salida a bolsa, aunque su participación accionaria directa será de aproximadamente 42%. Analistas de Wedbush sugirieron que el empresario podría buscar una integración más estrecha entre sus diferentes compañías tecnológicas, incluyendo una eventual sinergia con Tesla.
La presentación pública de la OPI de SpaceX intensificó la competencia en el sector espacial y tecnológico, y despertó el interés de inversores globales. Mientras se esperan más detalles sobre la operación y las futuras estrategias de la empresa, el debut bursátil de la compañía encabezada por Elon Musk ya provoca movimientos en los mercados financieros y concentra la atención internacional.