Mauricio Macri le contestó a Martín Menem: "Preguntale a Cristina si favorecimos mucho al kirchnerismo en estos años"
El ex presidente Mauricio Macri le respondió de manera directa a Martín Menem quien había dicho en una entrevista con Clarín que una posible candidatura del líder del PRO era funcional al kircherismo."Preguntale a Cristina si favorecimos al kirchnerismo en estos años", respondió Macri cuando ingresaba este jueves a un foro sobre Democracia y Polarización organizado por el Círculo de Montevideo y la Universidad Austral.
Macri llegó al evento, del que también participan el ex presidente de Uruguay Julio María Sanguinetti y el expresidente del gobierno de España, Felipe Gonzalez, y se encontró con un grupo de periodistas que le preguntaron sobre las definiciones de Menem contra él. El presidente de Diputados sostuvo en una entrevista con Clarín, el domingo pasado, que no veía con buenos ojos que Macri pudiera presentarse como candidato en 2027.
Ya comenzada su conversación sobe “Liderazgos disruptivos: impacto, límites y legado” con la periodista Florencia Donovan, se refirió al segundo mandato de Donald Trump, a quien definió como "amigo" y dijo que gobernaba con el estilo de quien está "en la plenitud" de la vida y le dio la razón en algunos lineamientos geo estratégicos. Ahí le preguntó su moderadora cómo veía a Milei. Fue discreto: "Obviamente ejerce un liderazgo emocional con un profundo estudio de las ideas que hay detrás de las posturas y con poco entusiasmo sobre la implementación", sostuvo ya agregó que el libertario se ve así mismo "como un profeta". Y agregó como reflexión propia: "Pero siempre al final del día es importante tener un equilibrio".
Luego sin referirse directamente a Milei porque la conversación se había ampliado a temas más generales, y hacía reiteradas referencias a los libros que viene leyendo -como Desconectados, de Steve Taylor- dio definiciones que igual parecían dirigidas al gobierno del libertario: "Lo que uno necesita cuando lidera es tener gente alrededor que tenga la capacidad de decir la palabra mágica. ¿Cuál es la palabra mágica? No. ´Presidente, su idea es brillante, pero en este momento mejor no la vamos a aplicar. Es imposible, por más que seas un genio como líder, que vayas a decidir siempre lo correcto en el medio de la tormenta," sostuvo el líder del PRO y luego dijo que el poder también te "toma" y que "pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido.” Agregó en tono elíptico: “Las pasiones fuera de control te llevan a hacer cosas que dañan. Vuelvo al principio, no tiene sentido pedir el poder si no vas a mejorarle la vida a la gente que te dio el poder.”
"Macri es un ex presidente que no pudo reelegir, que hizo un esfuerzo por terminar con el populismo y no pudo porque volvió. Esa era otra Argentina también, no lo juzgo por eso. Creo que él tendría que estar absolutamente comprometido con eliminar el populismo para siempre de la Argentina, porque sabe mejor que nadie el daño que le han causado a la Argentina y particularmente a su gobierno", arrancó Menem en la nota con Clarín del domingo pasado.
Y luego, cuando lo consultaron sobre si creía que Macri podía competir contra Milei, respondió: "No, no lo creo porque le haría un favor al kirchnerismo si quiere competir".
Fue por eso que ahora el ex presidente fue tajante: "Preguntale a Cristina si favorecimos mucho al kirchnerismo en estos años".
Lo cierto es que desde hace un tiempo las diferencias entre el PRO y La Libertad Avanza vienen creciendo. El caso Adorni fue uno de los último detonantes. Hace dos semanas, el PRO sacó un manifiesto en el que se diferenció del Gobierno. En ese documento sostuvieron que ha "enemigos del cambio" dentro del oficialismo e hicieron una referencia a la situación del jefe de Gabinete investigado por presunto enriquecimiento ilícito por los gastos en viajes y propiedades: "Frenan el cambio desde adentro con soberbia, arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer".
Días después, Macri encabezó un acto en Vicente López (distrito PRO gobernador por Soledad Acuña) con dirigentes del partido y en su discurso volvió a apuntar contra los errores del Gobierno. "El populismo vuelve cuando se quiere tapar un error”, dijo y luego sostuvo: "Si el PRO calla, lo que logramos es que el populismo avance un paso".
Al mismo tiempo, Macri, que retornó al centro público con sus diferencias frente al estilo Milei y al rumbo político del Gobierno, buscó marcar que sobre el rumbo económico tenía aprobación. Y fue también muy crítico con gobierno K. “Para mí siempre fue una frustración la fragmentación del escenario político. Se vuelve muy asfixiante esta dinámica del peronismo cooptado por el kirchnerismo. Fue muy dañino. Espero que estemos al borde de que el kirchnerismo se transforme en una minoría. Y tal vez el peronismo recupere un liderazgo más sano. Están ellos debatiéndose. Yo les dije: si la solución es Kicillof, si pierden, pierden; y si ganan, pierden de vuelta. Porque sería otro fracaso y la destrucción final del peronismo. Así que esperemos que logren plantear un candidato un poco más actualizado”.
La conferencia en la que estuvieron Macri, Sanguinetti y Felipe González, en conexión de videoconferencia estuvo presentada por el rector de la Austral, Julián Rodríguez. Y después moderaron los distintos bloques, los periodistas Carlos Pagni, Donovan y Gonzalo Aziz, y el abogado Alfonso Santiago.
El encuentro se llamó “Foro de Presidentes sobre Política y Democracia | Liderazgo y Centralidad Política en Tiempos de Polarización”.
En el primer habló González, ex líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y jefes de gobierno de España, siempre muy conectado a la Argentina.
Advirtió González sobre una “geopolítica del caos” impulsada por la disputa entre grandes potencias, cuestionó duramente a Donald Trump y alertó sobre una crisis de gobernabilidad en las democracias occidentales marcada por la polarización extrema y el deterioro de los espacios de convivencia democrática.
Sostuvo que las élites políticas están promoviendo una fractura social que vuelve “cada vez menos gobernables” a los países y defendió la necesidad de recuperar una “centralidad” democrática basada en el respeto y la convivencia entre sectores distintos.
González también describió a Europa como una potencia en “decadencia seria”, con influencia económica pero sin capacidad real de incidir en la gobernanza global. En ese contexto, reclamó que la Unión Europea asuma un rol autónomo en materia de seguridad y defensa frente al distanciamiento de Estados Unidos durante la era Trump.
Cosechó risa y aprobación cuando disparó que Ronald Reagan “sabía que no sabía”, mientras que Trump “no sabe que no sabe”. Además, lo acusó de conducir al mundo hacia una situación “caótica” y de debilitar la histórica alianza atlántica con Europa.
El ex mandatario español consideró que Estados Unidos figura entre los grandes perdedores de la actual crisis geopolítica y planteó que Europa necesita profundizar su vínculo con América Latina para reducir la dependencia de la “nueva doctrina Monroe o Trump”. También reivindicó una relación “identitaria” con la región y pidió fortalecer un eje “sur atlántico” entre Europa e Iberoamérica.
Por su parte, Sanguinetti, advirtió que sobre la crisis de liderazgo y la fragmentación política global y en la que el mundo atraviesa una etapa de “desacomodo” geopolítico marcada por la invasión rusa a Ucrania, el avance del proteccionismo en Estados Unidos y el ascenso de nuevos populismos. “La centralidad política queda desbordada por los extremismos marginales”, afirmó.
El oriental, que también frecuenta seguido la Argentina, reivindicó la necesidad de construir espacios de diálogo democrático y consensos amplios, más allá de las diferencias ideológicas. “No es política de centro, es un espacio de centralidad en el que cabemos todos los que defendemos la libertad política, la libertad de conciencia y el diálogo dentro de la democracia”, señaló.
Y expresó preocupación por el debilitamiento de América Latina como bloque regional y cuestionó la falta de una posición común entre gobiernos con orientaciones opuestas, al mencionar las diferencias entre el “socialismo de Lula” y el “liberalismo de Milei”. “No somos una región que hoy pueda actuar como región”, sostuvo.
En materia internacional, defendió una estrategia pragmática frente a China y Estados Unidos. Consideró que América Latina debe mantener vínculos con ambas potencias y evitar alineamientos rígidos. “China va a seguir existiendo y nosotros no vamos a estar separados de China”, afirmó.
Además, alertó sobre las dificultades de Europa y América Latina para sostener sus sistemas de bienestar y seguridad social en el actual contexto económico global. “Tenemos que ver cómo organizamos nuestro desarrollo para potenciarnos y avanzar en la nueva economía”, concluyó.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín