Régimen de Zona Fría: 3,2 millones de usuarios podrían perder subsidios al gas si avanza la reforma
El Gobierno consiguió media sanción que la Cámara de Diputados este miércoles 20 de mayo en el proyecto para reformar el régimen de Zona Fría, lo que volvió a poner el foco sobre cuántos usuarios perderían el esquema actual de subsidios al gas si la iniciativa se convierte en ley. Según datos de la Secretaría de Energía, el cambio podría afectar a 3,2 millones de usuarios residenciales en todo el país, de los cuales 1,3 millones corresponden solamente a la provincia de Buenos Aires.
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La propuesta impulsada por el Gobierno nacional apunta a restringir el beneficio, reducir el costo fiscal y limitar la ayuda a hogares vulnerables incluidos dentro del nuevo sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), lo que impactaría sobre millones de usuarios que hoy reciben descuentos en sus facturas de gas.
El texto enviado al Congreso sostiene que la ampliación del régimen aprobada mediante la Ley 27.637 “extendió el beneficio a regiones sin condiciones climáticas equivalentes”, lo que, según el Poder Ejecutivo, provocó un fuerte crecimiento del universo alcanzado por los subsidios y un aumento de los costos que actualmente afronta el Estado nacional.
Dentro de la fundamentación del proyecto, el oficialismo remarcó que el esquema original estaba focalizado en la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero que con la ampliación territorial “se incrementó significativamente el universo de beneficiarios, el costo fiscal del régimen y la magnitud de subsidios cruzados entre jurisdicciones, desnaturalizando el carácter focalizado del sistema”.
La iniciativa no elimina completamente el régimen de Zona Fría, pero sí modifica de manera sustancial quiénes podrán conservar el beneficio. Según el articulado, el subsidio adicional continuará para usuarios que estén inscriptos en el régimen SEF y que residan en determinadas subzonas bioambientales definidas por el ENARGAS bajo la norma IRAM 11603/2012.
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El proyecto establece que el beneficio adicional por Zona Fría quedará reservado para hogares vulnerables cuyos ingresos familiares no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales para un “Hogar 2”, según los parámetros del INDEC. También podrán acceder quienes tengan integrantes con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP o beneficiarios de pensiones para Veteranos de Guerra del Atlántico Sur.
En paralelo, el Gobierno propone mantener los beneficios históricos únicamente para la Región Patagónica, el departamento mendocino de Malargüe y la región de la Puna. De esta manera, buena parte de los usuarios incorporados tras la ampliación de 2021 quedarían alcanzados por una nueva segmentación que ya no dependerá solamente de la ubicación geográfica, sino también de la situación socioeconómica.
En los fundamentos del proyecto, el Poder Ejecutivo argumentó que “corresponde asegurar que su aplicación se limite a hogares ubicados en zonas de efectiva severidad climática, conforme a principios de equidad, uso eficiente de los recursos públicos y responsabilidad fiscal”. La redacción también señala que el actual sistema requiere aportes adicionales del Tesoro Nacional porque el recargo vigente del 7,5% “no alcanza” para cubrir el financiamiento total del régimen.
Otro de los puntos centrales es que el nuevo esquema cambiará la forma en que se calcula la compensación. El proyecto indica que el subsidio pasará a aplicarse exclusivamente sobre el precio del gas y no sobre el conjunto de componentes de la tarifa, además de establecer una compensación directa a productores y proveedores.
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El oficialismo sostiene que la actual estructura generó “ruptura de la cadena de pagos del gas a productores” debido a la escasez de fondos y al déficit fiscal. Por eso, la propuesta forma parte de un paquete energético más amplio que también incluye medidas vinculadas al Mercado Eléctrico Mayorista, tarifas eléctricas, energías renovables e hidrocarburos.
En ese contexto, el mensaje enviado al Congreso plantea que la reforma busca sostener “la política económica de reducción del déficit fiscal, normalización financiera del sistema energético y ordenamiento de las cuentas públicas”. Además, menciona que durante 2025 se avanzó en un “sinceramiento tarifario” mediante las Revisiones Tarifarias Quinquenales, lo que incrementó el costo del régimen de subsidios.
La iniciativa también faculta al Poder Ejecutivo a aumentar o disminuir hasta en un 50% el recargo aplicado al precio del gas natural para financiar el Fondo Fiduciario de Subsidios de Consumos de Gas, mecanismo que seguirá vigente hasta el 31 de diciembre de 2031 si la ley es aprobada definitivamente.
Con la aprobación en la Cámara de Diputados, el proyecto deberá ahora ser tratado por el Senado para convertirse en ley. Allí se definirá si avanza el nuevo esquema que podría reducir de manera significativa la cantidad de usuarios alcanzados por el beneficio de Zona Fría.
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Por último, el foco de la discusión quedó puesto en los hogares incorporados tras la ampliación de 2021, ya que el texto oficial propone que quienes no estén incluidos dentro del régimen SEF dejarán de recibir el subsidio adicional. Esto implica que el alcance futuro del beneficio dependerá no sólo de vivir en una zona contemplada, sino también de cumplir condiciones socioeconómicas específicas definidas por el Gobierno nacional.