Los bancos centrales vendieron oro en marzo: fue la mayor salida neta desde 2023
Por segunda vez en el año, en el cierre del primer trimestre la banca central mundial volvió a vender más oro del que compró. Pero la magnitud del dato de ventas brutas de marzo es el mayor desde comienzos de 2023.
Los gobiernos, a través de sus bancos centrales, que han sido un pilar de la demanda constante durante la mayor parte del repunte del oro que se prolongó durante varios años, sin embargo, al cierre del primer trimestre se pasaron al lado de la oferta. Por lo menos así lo reflejan los últimos datos del Fondo Monetario Internacional, del Consejo Mundial del Oro, de los propios bancos centrales, de Bloomberg, y otras fuentes privadas que dan cuenta que en marzo pasado los bancos centrales vendieron 30 toneladas netas de oro.
En ese sentido, fue determinante para el balance del mes las fuertes ventas netas de Turquía por 60 toneladas y en segundo término las de Rusia con 6 toneladas. Estas ventas más que compensaron las compras de otros países.
Otro protagonista de importantes ventas netas fue el Fondo Estatal del Petróleo de Azerbaiyán (SOFAZ) cuyos datos trimestrales mostraron una salida neta de 22 toneladas en el primer trimestre del año.
En lo que respecta a las compras, la mayor demanda siguió proviniendo de los mismos estados que han estado aumentando constantemente sus reservas desde 2024: el Banco Nacional de Polonia fue el mayor comprador en marzo con 11 toneladas, seguido por el Banco Central de Uzbekistán con 9 toneladas y el Banco Nacional de Kazajistán con otras 6 toneladas.
Por su parte, el Banco Popular de China extendió sus compras mensuales a 17 meses consecutivos y aumentó su ritmo de compra en marzo a 5 toneladas, mientras que Guatemala y la República Checa también fueron compradores netos este mes, con 2 toneladas cada uno, y Kirguistán con una tonelada.
Durante el primer trimestre, Polonia se mantuvo como el principal comprador con 31 toneladas de oro adquiridas, seguida de Uzbekistán con 25 toneladas, Kazajstán con 13 toneladas y China 7 toneladas, mientras que la República Checa, Malasia, Guatemala, la República Kirguisa, Camboya, Indonesia y Serbia también informaron compras netas de una tonelada o más.
Sin duda, el mayor vendedor de oro en el primer trimestre fue Turquía, donde las reservas oficiales del sector cayeron 79 toneladas según los datos disponibles, concentrándose la mayor parte de las ventas, precisamente, en marzo, además, que el banco turco utilizó 80 toneladas adicionales mediante intercambios de oro, señalan los expertos del mercado londinense.
De acuerdo con los operadores del mercado de metales, el banco central de Turquía comenzó a reconstruir sus reservas de oro a medida que deshace algunas de las posiciones de intercambio de dólares por oro que empleó durante el momento de mayor tensión en el mercado, y así las tenencias físicas aumentaron a alrededor de 730 toneladas a mediados de abril, como lo muestran los últimos datos. Al respecto, según la información del gobierno, el banco aumentó sus reservas de oro en 30,7 toneladas durante la última semana de abril, lo que eleva el total de ganancias a 36,4 toneladas en las últimas dos semanas de dicho mes y revierte la fuerte disminución derivada de sus operaciones de liquidez anteriores.
Vale señalar que, en marzo, el gobierno turco abrió posiciones de intercambio de oro por un valor aproximado de 73 toneladas, al tiempo que se vendieron algunas reservas del banco central, lo que provocó una fuerte caída de las mismas. Como explicaron los “traders”, estas operaciones de intercambio proporcionaron liquidez en dólares para hacer frente a la creciente salida de capitales y a la creciente demanda interna de divisas, en un contexto en el que el banco central intervino para respaldar la lira turca. Antes del inicio de la guerra en Medio Oriente, el banco central poseía casi 830 toneladas de oro, esa cifra se redujo en 127 toneladas, hasta un total de 693 toneladas a finales de marzo.
Ahora, tras el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, las condiciones del mercado se estabilizaron, lo que redujo la presión sobre los activos turcos y permitió al banco central comenzar a reconstruir sus reservas de oro.
La demanda de oro por parte de los bancos centrales sigue desempeñando un papel importante en el mercado de metales preciosos, y el segmento soberano se ha vuelto mucho más volátil, ya que bancos centrales como el de Turquía se han visto obligados a monetizar sus reservas de oro para proteger sus economías, que se han visto afectadas por la guerra en curso con Irán. Sin embargo, debe destacarse que el banco central de Turquía ha sido el más transparente en lo que respecta a sus reservas oficiales, y los datos muestran que sus tenencias de oro disminuyeron en más de 118 toneladas en marzo. Según los informes, esta es la mayor disminución de las reservas de oro de Turquía desde 2013. En aquel momento, el banco central declaró que había vendido parte de su oro, pero que la mayor parte la había monetizado mediante acuerdos de intercambio. Ha utilizado esta liquidez para comprar liras y otras divisas extranjeras con el fin de impulsar su economía.
No hay duda que la guerra en curso en Medio Oriente está afectando significativamente la actividad económica mundial, ya que las interrupciones en la cadena de suministro global, en particular en el mercado energético, están elevando las presiones inflacionarias.
Los analistas prevén que los bancos centrales sigan comprando oro debido a la creciente tendencia a la desglobalización, que está debilitando el papel del dólar como moneda de reserva mundial. El Consejo Mundial del Oro prevé que los bancos centrales compren entre 700 y 900 toneladas de oro este año.
Director: Gabriel Morini - Propietario: Nefir S.A. - Domicilio: Olleros 3551, CABA - Copyright © 2019 Ambito.com - RNPI En trámite - Issn 1852 9232 - Registro DNDA en trámite - Todos los derechos reservados - Términos y condiciones de uso