Diputados: LLA logró media sanción a la Ley Hojarasca y debate sus cambios en Zonas Frías
La Libertad Avanza consiguió el quórum que necesitaba, aunque por el margen más ajustado posible. A las 10:22 de la mañana, Martín Menem anunció desde la presidencia de la Cámara que había 129 diputados en el recinto —el número exacto para abrir la sesión, sin uno de sobra. De esta manera, logró blindar por un tiempo más a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, de la sesión opositora. El oficialismo ya logró la media sanción de su Ley Hojarasca, toda su batería de tratados internacionales y va por la hazaña con el proyecto de Zonas Frías —el más polémico y el que más debate va a generar.
Los tres diputados del bloque Independencia, que responden al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, fueron los últimos en entrar. Antes de que lo hicieran, la situación era todavía incierta: dos diputadas del bloque Provincias Unidas —que había decidido no bajar— terminaron igualmente sentadas en sus bancas: la mendocina Lourdes Arrieta y la radical jujeña María Inés Zigarán, que habían firmado el pedido de sesión opositora. Arrieta recibió reclamos de algunos colegas, pero permaneció sentada. El quórum quedó constituido.
El oficialismo contó para el quórum con el bloque propio de LLA que conduce Gabriel Bornoroni, el PRO, la UCR, el MID, Karina Banfi, la mayoría de Innovación Federal, los sanjuaninos de Producción y Trabajo y La Neuquinidad. Según pudo saber PERFIL, la sesión se estima en unas diez horas de duración, sin homenajes pero con cuestiones de privilegio y apartamientos de reglamento intercalados.
El primer choque del día no fue sobre Hojarasca ni sobre Zonas Frías sino sobre el reglamento. Apenas abierta la sesión, Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria, planteó una moción de orden para pasar a cuarto intermedio a las 11 y abrir la sesión opositora. "Es un antecedente problemático hasta para el oficialismo: imagínense que la oposición convoque una sesión una hora antes que la de ustedes. Es un acto de mala fe parlamentaria", dijo Martínez. Cecilia Moreau fue más directa: "No queremos trampa. Podríamos haber convocado una sesión para las 9 de la mañana también, una hora antes que la de ustedes. Es una pendejada".
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La respuesta de Silvana Giudici, por LLA, fue técnica y contundente: "Hay reglas claras. Hay una sesión pedida en término y con quórum y no hay posibilidad de ocupar el recinto para otras sesiones hasta que no se termine esa sesión. No es una moción de orden típica". Nicolás Mayoraz coincidió: "No se puede generar este precedente porque genera inseguridad jurídica. Las normas tienen que ser iguales para todos".
La definición llegó de Menem: "No hay un solo antecedente de que una sesión interrumpa otra. Y no voy a ser el primer presidente en hacerlo. Imagínese que convocan a siete sesiones especiales y yo tengo que entrar en cuartos intermedios siete veces. Es improcedente la moción del diputado Martínez. Si no va a reformular la moción, vamos a continuar". La oposición intentó presionar: Paula Penacca le reclamó que ponga la moción a votación. Menem fue tajante: "No va a pasar. No bajo mi presidencia".
Cuando finalmente Menem aceptó poner la moción a votación, el resultado fue 131 votos contra 111. La moción fue rechazada. La sesión de las 11 quedó definitivamente cerrada. Del Caño pidió que quedara claro "quiénes son los que están encubriendo a Adorni". Paulón apuntó a las zonas cálidas ofrecidas como compensación: "Salieron a regalar algo que no existe porque no tenían quórum".
Con la moción rechazada y la sesión opositora clausurada, el oficialismo avanzó con su temario. La Ley Hojarasca de Federico Sturzenegger obtuvo media sanción por 138 votos a favor, 96 en contra y 9 abstenciones. El proyecto deroga 60 normas que el Gobierno considera obsoletas, entre ellas la "Ley del Lobizón" de padrinazgo presidencial, la que autorizó las emisiones de televisión en color, la del carnet de mochilero y la que regula las carreras de palomas. También deroga artículos de otras tres leyes y dos decretos.
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El debate fue largo y a veces irónico. Bertie Benegas Lynch abrió hablando de "40 años de bochorno legislativo". Diego Giuliano respondió que Hojarasca "no fue el producto de un trabajo jurídico muy fino" y cuestionó el timing: "Miren lo que nos traen a discutir". Pablo Yedlin defendió la Ley 26.688 sobre producción pública de medicamentos —una de las que se deroga— con una advertencia: "En medio de varias hojitas secas cortamos varias raíces que todavía están verdes en el sistema sanitario argentino". Myriam Bregman fue la más dura: "Hay que ser 'dipu-termo' para votar esto". Germán Martínez cerró por la oposición con una pregunta que quedó flotando en el recinto: "¿Quiénes definen la agenda parlamentaria del oficialismo? ¿El Gobierno, sus funcionarios o son algunas corporaciones económicas?".
Con la media sanción de Hojarasca, el proyecto pasa al Senado. El oficialismo sumó una victoria legislativa.
Aprobados los tratados internacionales y el reconocimiento al brigadier Jorge Francisco Martínez por su actuación en Malvinas, el oficialismo enfrenta ahora el tramo más difícil de la jornada: el proyecto de reforma al régimen de subsidios al gas —la llamada Ley de Zonas Frías—. Unión por la Patria pidió los tiempos reglamentarios de dictamen y 20 oradores individuales. El debate está previsto para la tarde y puede extenderse hasta entrada la noche. Es el proyecto que más tensión generó en la previa —con Llaryora oponiéndose, negociaciones de último momento sobre compensaciones eléctricas para el norte y el litoral, y 3,2 millones de hogares en juego— y es el que definirá si el miércoles termina siendo una victoria completa o una victoria a medias para el oficialismo.