El Banco Central busca renovar el swap con China tras reducir el 90% de los fondos adeudados: cómo funciona el mecanismo
Luego de que se conociera que el Gobierno devolvió casi el 90% del tramo activado del swap con China, el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, aseguró que no hay ningún plan para eliminarlo y que buscarán extender el contrato marco por otros tres años. Esto despejó las versiones sobre la posibilidad de que se termine bajo la supuesta presión de Estados Unidos por el nuevo intercambio de monedas que otorgó la administración del presidente, Donald Trump en octubre de 2025.
La dinámica del swap entre la Argentina y China se convirtió en un punto de especulación en los últimos días tras la publicación del informe de Estados Contables del Ejercicio 2025. El informe detalló que el saldo remanente al 14 de enero era de de USD 679 millones, lo que significó una devolución de casi el 90% de los fondos que habían sido activados durante el gobierno de Alberto Fernández.
En ese contexto fue que Bausili ratificó la vigencia del acuerdo marco como también la intención de renovar el instrumento. “No tenemos un plan para desactivarlo”, afirmó en la conferencia de prensa y además remarcó que buscarán mantener las condiciones actuales y prolongar el convenio por tres años más.
Según el informe de Estados Contables del Ejercicio 2025, los fondos en uso cayeron de 21.000 millones de yuanes —unos USD 3.097 millones— al cierre de 2024, a 7.000 millones de yuanes —aproximadamente USD 1.032 millones— al 31 de diciembre de 2025. Una tendencia que continuó en los primeros días de 2026.
El acuerdo marco con China establece la posibilidad de renovarse cada tres años. “El acuerdo marco vence cada tres años y se puede renovar con los mismos términos”, explicó Bausili al referirse a la operatoria. En este contexto, el componente activado del swap permite al BCRA disponer de una porción de los fondos para operaciones financieras.
Según el presidente de la entidad, “el componente activado es el que nos da flexibilidad para operar onshore u offshore sin pedir permiso”. Este mecanismo, cuando está offshore, facilita la conversión de los fondos a dólares y su transferencia internacional según la conveniencia de la estrategia oficial.
La devolución de casi el 90% del tramo activado del swap con China se produjo en paralelo a una política más amplia de fortalecimiento de reservas internacionales y control del mercado cambiario. Hasta el martes, el BCRA encadenó 90 jornadas consecutivas con saldo favorable en el mercado de cambios.
Durante la última jornada hábil, la autoridad monetaria sumó USD 144 millones a las reservas, lo que llevó el total acumulado en 2026 a más de 8.300 millones de dólares.
El mes de abril se destacó como el periodo de mayor actividad, con compras por 2.769 millones de dólares. La secuencia de operaciones mostró regularidad, ya que desde el comienzo del programa solo el 2 de enero no hubo adquisiciones, reflejando una administración enfocada en fortalecer la liquidez del sistema financiero.
La existencia de controles de capitales en China condiciona parte de la administración de los recursos. “En el caso de China, es más atractivo tener la posición onshore con controles o offshore sin controles, según la situación”, señaló el funcionario. Es decir, cuando el BCRA deposita los fondos onshore, logra mejores condiciones de financiamiento (tasa). La elección entre mantener activos en cuentas onshore u offshore depende del nivel de reservas, la liquidez y la estructura de pasivos.
La devolución de fondos al Banco Popular de China formó parte de una estrategia para optimizar la estructura de reservas y responder a las exigencias del mercado. Las versiones sobre una eventual presión de Estados Unidos para limitar el acuerdo con China se difundieron tras la confirmación de un nuevo swap otorgado por la administración de Donald Trump. Pero ante estas especulaciones, Santiago Bausili insistió: “No hay ningún plan para desactivar el swap”. De este modo, el funcionario buscó despejar dudas sobre la continuidad del instrumento y la estrategia de reservas.
El desempeño del BCRA en la acumulación de reservas y el manejo del swap con China se vincula con la administración eficiente de activos y el respaldo del Tesoro Nacional, que recientemente aportó liquidez mediante la compra de Letras Intransferibles (LI) y el procesos de capitalización. Esta combinación de política, según explicó Bausili, permitió que la entidad mejorara su posición de liquidez y redujera los pasivos en pesos, fortaleciendo la capacidad de intervención en el mercado de cambios.
El futuro del acuerdo marco con China dependerá de las negociaciones entre ambas partes y de la evolución de las condiciones internacionales. La expectativa oficial apunta a renovar el instrumento por un nuevo periodo de tres años, manteniendo la posibilidad de activar fondos según las necesidades del sistema financiero argentino.