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perfil.com · hace 6 horas · Martín A. Morgenstern

Evaluando la ley de salud mental

Tres de cada diez argentinos sufren síntomas de ansiedad o depresión.

El genial médico y epistemólogo Ludwik Fleck (1896-1961) advertía que una enfermedad que atraviese sintomatologías relacionadas con diferentes especialidades disciplinarias, puede ser especialmente difícil de ser tratada, ya que por más gremial que sea la formación profesional, estas especializaciones pueden tender a ser ciegas a probables diferencias interpretativas.

Por ello solo podremos "afrontar eficientemente el problema de la salud mental" si psiquiatras, psicoterapeutas, psicólogos, neurólogos, inmunólogos, reumatólogos, endocrinólogos, ginecólogos, gastroenterólogos, educadores y profesionales de la salud en general, pudieran reunirse juntos para definir transdisciplinariamente un correcto abordaje.

A diferencia de la interdisciplinariedad (donde las disciplinas interactúan) o la multidisciplinariedad (donde trabajan juntas pero separadas), la transdisciplinariedad buscará crear un marco de referencia, difuminando los límites entre las diferentes áreas e intersticios del conocimiento, de modo de encontrar respuestas unificadas.

Aunque temporariamente imprecisos, los datos demuestran que los efectos acumulativos de cargas genéticas y emocionales, la disbiosis intestinal, las deficiencias nutricionales, la carga patógena persistente, la inflamación crónica, los anticuerpos, los problemas metabólicos/hormonales y los daños cerebrales orgánicos causados por lesiones, infecciones y substancias adictivas, junto con traumáticas y despiadadas agresiones sociales, pueden llevar a las personas a profundos desequilibrios emocionales y de comportamiento.

Para encontrar las respuestas más adecuadas, resulta necesario que los profesionales debatientes puedan dejar de lado (depositar en el guardarropa del vestíbulo), sus más o menos egoístas intereses y sesgos personales concentrándose en el genuino interés general de millones de personas que ansían contar con terapias eficaces y eficientes.

Como ya hemos señalado sarcásticamente, la Argentina tuvo una tradición de internaciones “a sola firma” las cuales fueron aprovechadas también por espurias estrategias asociadas a la apropiación de bienes mediante “internaciones forzadas”. Desde ese punto, nos trasladamos a la Ley vigente desde el 2010, con exactamente lo opuesto: una casi imposibilidad de tratamiento obligatorio o aislamiento terapéutico (en el caso de personas extremadamente peligrosas para sí mismas o terceros), lo que redundó en mayores suicidios y muchos crímenes evitables.

Resumiendo, el análisis de la Ley de Salud Mental vigente, como así también las dos propuestas de reformas presentadas al Congreso Nacional no son “analíticamente transdisciplinarias”, ni tampoco promueven el mayor interés general para una sociedad que la necesita.

Si bien la de Diputados posee algunos cambios positivos, creemos que una derogación propuesta la transforma en extremadamente cuestionable (derógase el artículo 19º de la Ley 26657).

Revisando el articulo 19 original es importante observar que: “El consentimiento obtenido o mantenido con dolo, debidamente comprobado por autoridad judicial, o el incumplimiento de la obligación de informar establecida en los capítulos VII y VIII de la presente ley, harán pasible al profesional responsable y al director de la institución de las acciones civiles y penales que correspondan. ¿Entonces los profesionales y el director partícipes de ese grave dolo deberían quedar impunes?

La propuesta del Ministerio de Salud en Senadores está dirigida esencialmente a crear más trabajo para ciertos profesionales, junto con más instituciones de internación antes que crear mecanismos esencialmente más efectivos y eficientes para cuidar a la población. Algunos ejemplos:

En la propuesta de un nuevo Artículo 8 se indica: “Debe promoverse que la atención en salud mental esté a cargo de un equipo interdisciplinario integrado por profesionales y agrega: “- uno de los cuales debe ser médico psiquiatra-- “…. Pensemos que se estima la existencia de solo 3900 psiquiatras en todo el país…

También se desaprovecha -dentro de esta Ley específica- la oportunidad de reglar acciones uniformes para el conjunto de profesionales actuantes insistiendo con… “sus propias leyes de ejercicio profesional” … (seguramente el poder malentendido de la agremiación).

En Argentina no se desarrollan campañas para prevenir adicciones, estimular comportamientos saludables ni promover mecanismos de atención temprana"

Tal como señalamos, esa nueva propuesta también elimina el original artículo 27 que taxativamente prohibía la creación de nuevos manicomios, neuropsiquiátricos o instituciones de internación monovalentes, públicos o privados. Este es reemplazado por un gran portal de acceso a nuevas instituciones de ese tipo (desde luego…con sujeción a lo que establezca la Autoridad de Aplicación…).

En países con buenos Sistemas de Salud, los problemas de salud mental afectan a una proporción significativa de la población. Según datos estimados, en 2023, algo más de una de cada cinco personas en los países de la OCDE y la UE padecía algún trastorno mental. Es probable que esta cifra sea una subestimación, ya que las afecciones más leves a menudo permanecen sin diagnosticar o sin notificar.

Entre los casos ahí diagnosticados, los trastornos de ansiedad son los más comunes (alrededor del 40%), seguidos de los trastornos depresivos (alrededor del 20%), los trastornos por consumo de sustancias (17%) y otros trastornos de salud mental (24%).

En Argentina un último estudio sobre consumo de sustancias psicoactivas en estudiantes de enseñanza secundaria (Sedronar 2025), muestra que el 16% de los estudiantes consumió alguna vez marihuana, cocaína, éxtasis, paco, inhalables, alucinógenos, anfetaminas/metanfetaminas o ketamina, y el 10,4% consumió alguna de estas en el último mes. ¿y quienes ya abandonaron la escuela…?

Ni la Ley ni las reformas examinan ni proponen intervenciones basadas en evidencia, ni promueven aquellas que, por haber demostrado su eficacia pueden mejorar preventivamente la salud mental y/o tratar afecciones mentales definidas.

Por ejemplo, la rápida difusión de herramientas con internet y redes ha creado múltiples oportunidades para mejorar la accesibilidad, la capacidad de respuesta y la eficiencia en los Sistemas de Salud que se lo proponen; esto al tiempo que se reducen simultáneamente los correspondientes costos de intervención.

La propuesta del Ministerio de Salud en Senadores está dirigida esencialmente a crear más trabajo para ciertos profesionales, junto con más instituciones de internación antes que crear mecanismos esencialmente más efectivos"

El Counseling terapéutico, la Inoculación de Estrés y la Experimentación Somática implementadas en un marco de atención primaria de la salud"

A pesar de una infinitesimal erogación, en Argentina no se desarrollan campañas para prevenir adicciones, estimular comportamientos saludables ni promover el acceso a mecanismos de atención temprana. Sin embargo, se financian directa o indirectamente por estos medios opiniones políticas de nula contribución intelectual.

Las terapias cognitivo-conductuales (TCC) ya sea personales, en línea o grupales han demostrado su histórica eficacia para una amplia gama de trastornos de adicciones y salud mental, incluyendo la depresión, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico y el trastorno de estrés postraumático. El objetivo de estas estrategias terapéuticas consiste en modificar aquellos patrones de pensamiento y comportamiento, que puedan contribuir a la prevalencia de emociones negativas y conductas desadaptativas.

Evidencia internacional muestra también que intervenciones puntuales con programas tales como el Counseling terapéutico interpersonal, la Inoculación de Estrés y la Experimentación Somática implementadas en un marco de atención primaria de la salud (APS), pueden combatir eficazmente trastornos asociados con graves experiencias traumatizantes, lo que resalta el valor de estos abordajes para brindar apoyos más efectivos y accesibles.

Pero lo que seguramente no debe faltar en la reforma de la Ley actual, es la creación de un estatus intermedio entre la terapia voluntaria y la internación forzada, la que correspondería a la atención ambulatoria obligatoria (inexistente actualmente).

Claramente según esta condición, las personas que demuestren ciertos comportamientos extremadamente disociativos y cercanos a riesgo (para sí mismos o terceros), podrían ser conminados a tratamientos cognitivos -conductuales obligatorios, ambulatorios y puntuales. En caso de negarse o abandonar tempranamente los mismos, se procedería entonces con la ´condición de internación jurídicamente forzada según es específicamente descripta por la norma.

Señores Senadores ¿podrán diseñar algo mejor a lo existente? Dios y la Patria seguramente se lo agradecerán.

Avellaneda y Wilde 18052026