La obra de Smiljan Radić, testimonio de vanguardia y sensibilidad material
Celebramos con orgullo el Premio Pritzker 2026 otorgado a Smiljan Radić, arquitecto chileno formado en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Universidad Católica de Chile.
Este máximo reconocimiento confirma una trayectoria excepcional dentro del pensamiento contemporáneo. Su obra, radicalmente original y de notable riqueza conceptual, ha expandido los límites de la disciplina al cruzar creativamente arquitectura, paisaje, arte, cultura y saberes constructivos, situando esta práctica como un campo abierto al conocimiento, los sentidos y la emoción.
Radić ha desarrollado desde Santiago un quehacer experimental en estrecho diálogo con la escultura, así como con mitos, literatura e historia.
En sus proyectos, desde refugios mínimos hasta obras cívicas y espacios expositivos de proyección global, la arquitectura se vincula estrechamente con el entorno, reconociendo preexistencias y valorando el paisaje.
Su persistente exploración de los materiales y sus texturas, sensible a la levedad por un lado y a la resiliencia por otro, ha dado lugar a una obra profundamente humana, que se resiste al consumismo.
Su arquitectura es testimonio de vanguardia y representa un manifiesto de sensibilidad material y rigor formal único. Este premio -que también ostenta Alejandro Aravena- ratifica el liderazgo de la arquitectura chilena; como ha destacado el Jurado, Radić es una voz singular “que ha sabido unir rigor formal, experimentación y memoria colectiva”.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín