Repuntó el riesgo país: por qué un dato económico de EEUU barrió los avances de la Argentina para volver a los mercados
Se disparó la inflación en Estados Unidos y contagió al resto del planeta. El índice de precios de abril fue de 3,8% interanual, un porcentaje más elevado que el cálculo del analista más pesimista de EE.UU.
Los combustibles fueron más inflamables que nunca y fueron los responsables de 40% del índice. Desde el comienzo de la guerra del Golfo, la nafta en territorio estadounidense aumentó 50% y el gasoil, 100 por ciento.
Todos los mercados levantaron el pie del acelerador para no asumir riesgos. El conflicto en Medio Oriente no tiene solución cercana y los inversores temen que sus activos pierdan terreno. Las conversaciones siguen estancadas y no hay un patrón de conducta en los contendientes que pueda definir lo que sucederá al día siguiente. La guerra y la paz están juntas y a la vuelta de la esquina, esperando una señal.
En la región, el índice de emergentes perdió más de 3% y la Argentina vio como se le esfumaba el enorme logro de bajar el riesgo país a menos de 500 puntos básicos. Los bonos soberanos rebotaron a entre 1,1 y 2% en los plazos más largos y el indicador elaborado por JP Morgan aumentó 15 unidades (3%) a 511 enteros.
También cayó la Bolsa: El S&P Merval de las acciones líderes cedió 1,4% en pesos y 1,1% en dólares acompañando a las Bolsas de Nueva York que cedieron hasta 0,71 por ciento.
Según Inversiones Pergamino “no hay estrés, pero sí una pausa clara para los activos argentinos. La clave es que el contexto externo no rompa el flujo y que el mercado local logre sostener soportes para volver a intentar el quiebre de los USD 2.000. El Merval y los activos argentinos no se mueven únicamente por balances, producción o resultados corporativos”.
“En la Argentina, el mercado también cotiza política, y mucho. Existen dos grandes tipos de participantes: traders e inversores. Los traders operan el presente y los inversores compran futuro. Y son justamente estos últimos quienes terminan definiendo las grandes tendencias del mercado. Porque el inversor no espera a que los cambios ocurran; intenta adelantarse años. Ahí aparece una de las variables más importantes: no solo importa qué puede hacer este gobierno durante su mandato, sino también qué podría ocurrir después. El mercado ya empieza a mirar el período 2027-2031”, acota el informe.
En tanto, en el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron USD 447 millones y el Banco Central compró USD 70 millones que elevaron las reservas en USD 42 millones a 46.185 millones de dólares. El dólar mayorista bajó $7,50 (-0,5%) a 1.384 pesos.
En la plaza financiera el MEP cedió $6,15 (-0,4%) a $1.419 y el contado con liquidación (CCL) bajó $4,10 (-0,3%) a 1.476 pesos. El “blue” subió $10 a 1.415 pesos.
En paralelo, también subió el precio del petróleo e incidirá en la futura inflación de la Argentina. El Brent cerró ayer 3,5% arriba a 107,45 dólares por barril.
Matias Togni analista de la consultora petrolera NextBarrel señaló que “el mercado del petróleo se dio vuelta y hoy nos encontramos en la situación inversa a marzo, donde los futuros valen más que el barril físico. En el corto plazo hubo una especie de sobre oferta en occidente porque China decidió retraer las compras para junio, haciendo uso de sus reservas estratégicas dejando un vacío en la demanda”.
“En los futuros, el ojo está puesto en la reunión de Donald Trump con Xi Jinping de mañana (por hoy) y aunque no se espera que salga nada significativo de ahí, tal vez el tono de China cambie y se vea más dispuesto a presionar a Irán, porque más allá del suministro energético, los números de la economía china empiezan a preocupar. Nadie está exento, ni siquiera nosotros que aguardamos la decisión de YPF respecto de los combustibles que, dicho sea de paso, están más altos que cuando se decidió congelarlos”, evaluó Togni.
Damián Vlassich, team leader de Estrategias de Inversión en IOL, cree que tras estos datos se “complica el escenario de baja de tasas para el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. La energía representó más del 40% del incremento y puso el clavo en el ataúd de las esperanzas de una baja de tasas inminente”.
Las tasas de interés en pesos siguieron bajando, pero solo hasta fin de octubre. Las LECAP en ese lapso pagan entre 1,7% y 1,9% efectivo mensual, al tiempo que continuó el alza de los bonos CER.
F2, la consultora que dirige Andrés Reschini, destacó que “en lo que va de mayo, la tendencia del volumen de liquidaciones sigue a la baja lo que podría estar motivado por una tendencia a la retención por parte de los productores agropecuarios a la espera de mejores condiciones, afectados por márgenes ajustados”.
El reporte agrega que “los depósitos del Gobierno en el BCRA en moneda extranjera se ubican en USD 533 millones (al 08 de mayo) luego del pago al FMI. El importe es similar a lo que resta cancelar dentro de mayo por lo que seguimos muy justos en ese sentido. Este miércoles (por hoy) el Tesoro intentará hacerse de otros USD 500 millones mediante colocación del AO27 y AO28 mientras que los compromisos a afrontar en los próximos dos meses según la OPC (Oficina de Presupuesto del Congreso) ascienden a los USD 5.338 millones. Los depósitos en pesos al tipo de cambio oficial equivalen a USD 6.000 millones, con lo que el Tesoro tiene poder de fuego para reforzar sus tenencias en caso de que los préstamos y privatizaciones no sean suficientes, a expensas de reservas del BCRA”.
El clima para hoy puede ser mejor porque las Bolsas neoyorquinas no tenían una tendencia definida y el petróleo operaba con leves bajas. El oro estaba en alza de casi 1% y el dólar seguía en leve aumento. Pero de aquí al mediodía hay una eternidad. El estilo intempestivo de las cancillerías estadounidense e iraní modifica el humor de los mercados en minutos. El problema, y lo único que sirve de referencia, es que el estrecho de Ormuz sigue cerrado.