Cumbre global en Ginebra contra el antisemitismo: reclaman más seguridad a los Estados y control del odio online
En una declaración conjunta difundida este martes en Ginebra, enviados especiales y coordinadores internacionales para la lucha contra el antisemitismo advirtieron sobre un “alarmante aumento” de los ataques antisemitas en distintas partes del mundo y reclamaron una respuesta coordinada de gobiernos, organismos internacionales, empresas tecnológicas y organizaciones civiles.
Para muchos de los participantes las posiciones antisemitas se han recrudecido a raíz de la dura cruzada militar de Benjamín Netanyahu en Gaza, contra los terroristas de Hamas -por su ataque contra el territorio israelí del 7 de octubre de 2023- que también ha dejado una dura crisis humanitaria en la Franja y ahora por la guerra en Irán junto a Donald Trump.
El documento, firmado por los integrantes de la alianza internacional SECCA (Special Envoys and Coordinators Combating Antisemitism), sostiene que sinagogas, escuelas y reuniones de comunidades judías “se han convertido en blanco de horribles ataques antisemitas” destinados a intimidar a los judíos y amenazar su vida comunitaria.
En ese contexto, la Ciudad de Buenos Aires fue invitada por primera vez a participar en la Reunión Internacional de SECCA, en la que se promueve el intercambio y la coordinación de estrategias frente al crecimiento del antisemitismo a nivel global.
Se realizó en paralelo a la Asamblea del Congreso Judío Mundial (WJC), en el marco de su 90º aniversario. Y estuvieron, desde el histórico presidente del WJC, Ronald Lauder, al presidente del Congreso Judío Latinoamerica, Claudio Epelman; el secretario general y de relaciones internacionales de la Ciudad de Buenos Aires, Fulvio Pompeo, que tiene a cargo los nuevos convenios del gobierno de Jorge Macri con la DAIA para la lucha contra el antisemitismo en las principales instituciones educativas de CABA. Y también el secretario general de CJL y ex presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits.
Hubo autoridades de las distintas instituciones judías, como el empresario Adrián Werthein, y el directivo de Amia, Daniel Pomerantz. Por la Cancillería argentina estuvo el embajador en Ginebra Carlos Foradori.
Los firmantes de SECCA condenaron “sin ambigüedades” todas las formas contemporáneas de antisemitismo, en línea con la definición de trabajo de la IHRA (International Holocaust Remembrance Alliance), de la que Argentina es parte, y alertaron que el fenómeno no sólo representa una amenaza para las comunidades judías sino también para los valores democráticos.
“Una sociedad en la que los judíos no pueden vivir abierta y seguramente es una sociedad en la que los derechos fundamentales están amenazados para todos”, señalaron.
El comunicado subraya además la necesidad de garantizar condiciones para que “la vida judía pueda prosperar”, permitiendo que las personas practiquen sus tradiciones religiosas y culturales sin temor.
Entre los principales ejes planteados en la declaración aparece el reclamo de reforzar la seguridad de las comunidades judías. Los enviados sostuvieron que, en el contexto actual, la protección física de individuos, instituciones y espacios comunitarios es una condición indispensable y reclamaron que todos los gobiernos aseguren la protección de los judíos en sus territorios.
También pidieron avanzar contra las distintas formas de extremismo, consideradas una de las causas estructurales del antisemitismo, mediante una cooperación internacional más coordinada.
Otro de los puntos centrales del documento es el pedido de acelerar la persecución judicial de los delitos antisemitas. Los representantes internacionales reclamaron respuestas “rápidas y efectivas” por parte de los Estados para sancionar a los responsables de ataques y discursos de odio.
La declaración dedica además un apartado especial al crecimiento del antisemitismo en entornos digitales. Según advirtieron, las expresiones de odio en el mundo físico están cada vez más influenciadas por la circulación de contenidos antisemitas en redes sociales y plataformas online.
Por eso reclamaron que empresas tecnológicas, plataformas de redes sociales, compañías de inteligencia artificial, gobiernos y organizaciones civiles desarrollen herramientas para limitar y combatir ese tipo de contenidos, respetando las legislaciones vigentes.
Los enviados internacionales también destacaron el papel de la educación y de la investigación académica para enfrentar el antisemitismo y otras formas de discriminación. En particular, pidieron reforzar las políticas educativas vinculadas con la memoria del Holocausto y con la formación de las nuevas generaciones en valores democráticos y de convivencia.
El texto recuerda que desde 2019 los firmantes conforman una alianza global destinada a transformar los compromisos políticos en medidas concretas de protección para las comunidades judías.
“No hay lugar para el antisemitismo, no puede haber excusas para el antisemitismo. No puede ser tolerado en ningún momento ni en ningún lugar”, concluye el documento.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín