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infobae.com · hace 19 horas

Reapareció Posse, el primer jefe de Gabinete de Milei: recordó un intento de golpe de Estado en el inicio de la gestión y habló de las chances para 2027

Infobae

Nicolás Posse, el primer jefe de Gabinete de Javier Milei, reapareció en público ante un grupo de consultores y analistas financieros en Estados Unidos para hacer un balance de los dos primeros años de gobierno y proyectar los escenarios de cara a las elecciones presidenciales de 2027. En su exposición, reveló detalles inéditos sobre una maniobra de las organizaciones piqueteras que, según describió, constituyó un intento de golpe de Estado en los primeros días de la gestión, y estimó que las probabilidades de reelección de Milei rondan el 70%.

Posse, ingeniero industrial de 60 años, fue una figura central en la construcción del proyecto libertario desde sus cimientos. Integró la mesa estratégica de la campaña durante 2022 y 2023, lideró los equipos técnicos de La Libertad Avanza y coordinó el armado de los planes de gobierno: la Ley de Bases, el Decreto 70/2023 y la posterior ley de modernización laboral fueron, según precisó, producto de ese trabajo. Asumió como jefe de Gabinete el 10 de diciembre de 2023 y renunció el 27 de mayo de 2024, reemplazado por Guillermo Francos. Desde entonces, se mantuvo alejado de la exposición pública.

En su presentación, Posse reconstruyó el punto de partida de la gestión con una batería de datos que definió como “espantosos”: un déficit fiscal de 15 puntos del PBI, una emisión monetaria que en el último año del gobierno anterior había generado tres bases monetarias, y una inflación que al momento de asumir corría al 1,2% diario, lo que equivalía a tasas del 8.000% anual y se aceleraba. “Podría haber sido aún peor. Fue un milagro haber evitado esa hiperinflación que ya estaba disparada”, afirmó.

El diagnóstico que trazó Posse sobre la Argentina que recibió en diciembre de 2023 fue contundente. El Banco Central arrastraba una posición negativa de 12.500 millones de dólares y una deuda documentada con importadores de otros 50.000 millones, lo que describió como “un agujero negro”. La pobreza ya había superado el 50% de la población y la indigencia se aproximaba al 15%. El país registraba, además, diez mil piquetes por año. “Era imposible planificar la vida cotidiana casi en cualquier lado, pero especialmente en Buenos Aires“, señaló.

A esa fotografía se sumaban dos urgencias inmediatas. La primera: un vencimiento de 900 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a una semana de haber asumido, sin posibilidad de rollover y sin crédito disponible. “Hubo que ponerse muy creativos para resolverlo”, dijo.

La segunda urgencia fue la que Posse describió como el momento de mayor peligro institucional del inicio de la gestión. Las organizaciones piqueteras —a las que calificó de “mal llamadas movimientos sociales”— anunciaron el bloqueo de todas las rutas del país, el corte de todos los accesos a la ciudad de Buenos Aires y una marcha de 50.000 personas a la Plaza de Mayo. “Era virtualmente un intento de golpe de Estado”, afirmó.

A ese escenario se añadía un dato que Posse reveló ante los analistas y que, aclaró, no pone por escrito “por obvias razones”: el gobierno saliente había dejado solo dos días de stock de equipamiento y material antimotines en las fuerzas de seguridad. “Combinen tener solamente equipamiento para dos días con este dato y obviamente pintaba un escenario preocupante”, dijo. El gobierno, según precisó, ya conocía de antemano la maniobra y estaba preparado para enfrentarla.

Pintura en acuarela de Nicolás Posse, sonriendo, vestido con traje azul y corbata punteada, con un fondo de montañas y un campo árido.

Posse repasó luego la velocidad de los cambios que siguieron. El día uno de la gestión, el tamaño del Estado federal se redujo a la mitad en ministerios y secretarías, y al 60% en subsecretarías y direcciones. En menos de un mes, el gobierno alcanzó el superávit fiscal. “Nosotros habíamos estado presentando nuestro plan de déficit cero por varios meses a distintos economistas argentinos, al FMI, al Departamento del Tesoro y a otros interlocutores. Salvo el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que nos concedió el beneficio de la duda, todos los demás nos dijeron que era absolutamente imposible de lograr", recordó. La meta que los expertos consideraban alcanzable era llegar a un déficit del 2% recién en diciembre de 2024. “Para un gobierno que no tenía caja en el Banco Central, ni reservas, ni crédito, eso significaba game over antes de empezar.”

El Decreto 70/2023 puso en marcha más de 300 reformas desde el primer mes. Entre las más visibles: la eliminación de la ley de alquileres —con el resultado de un aumento de la oferta y una baja de precios— y la habilitación de Starlink en el país, que hasta entonces estaba vedado “por motivos ideológicos”. “Un delirio total en un país de la extensión de la Argentina, donde toda la producción agropecuaria necesitaba conectividad y no la tenía”, señaló Posse.

Javier Milei Diana Mondino Nicolas Posse Luis Caputo y Karina Milei en Davos

Las elecciones legislativas de octubre de 2025 ocuparon un lugar destacado en el análisis de Posse, quien afirmó haber acertado “al decimal” el resultado, incluso con el antecedente de la elección bonaerense de septiembre. El dato central, según subrayó, fue el cambio de posición parlamentaria del gobierno: de tener menos de un tercio en ambas cámaras —lo que lo ponía, en sus palabras, “a tiro de impeachment”— a superar ese umbral en Diputados y alcanzar prácticamente el empate con el peronismo en el Senado. “Es la primera minoría en Diputados y está prácticamente en un empate con el peronismo en el Senado, cuando hasta ahora el peronismo siempre tuvo una mayoría dominante. Es un cambio muy importante”, señaló.

Sobre el resultado bonaerense, Posse explicó la brecha entre las elecciones de septiembre y octubre por tres factores. El desdoblamiento dispuesto por el gobernador Axel Kicillof hizo que el aparato peronista se volcara a la elección local de septiembre pero no a la nacional de octubre. A eso se sumó que el millón y medio de extranjeros con DNI que votaron en septiembre no lo hicieron en octubre. Y la elección nacional se realizó por primera vez con boleta única, lo que eliminó una práctica que Posse definió sin rodeos como “un robo” habitual del orden del 5% del padrón. Además, los votantes del PRO no concurrieron a la elección de septiembre por considerarla una elección menor, mientras que sí lo hicieron en octubre. “El peronismo movilizó todo su aparato en septiembre y aun así había sacado menos votos que en las dos elecciones anteriores. Lo que hubo fue una ausencia del voto, sobre todo del PRO”, afirmó.

Sobre el escenario electoral de 2027, Posse proyectó un panorama favorable para la continuidad del proyecto libertario y estimó las probabilidades de reelección de Milei en torno al 70%. Su análisis se apoya en tres factores.

El primero es la composición real del electorado. Posse sostuvo que el 50% del padrón no responde encuestas políticas, lo que invalida buena parte de las mediciones públicas. Durante la campaña de 2023, su equipo desarrolló un sistema para captar esa mitad oculta: insertaban tres, cuatro o cinco preguntas políticas dentro de sondeos sobre otros temas. Ese método les permitió anticipar que Milei llegaría primero en las PASO de agosto de 2023, cuando todas las encuestas convencionales lo ubicaban tercero. “Cuando uno cruzaba el dato que daban las encuestas con lo que teníamos nosotros, Javier quedaba primero. Y fue lo que ocurrió”, recordó.

El segundo factor es la economía. Posse citó como respaldo que el equipo de la misión argentina del FMI —con quienes se reunió semanas antes en Washington durante las reuniones de primavera del organismo— proyecta una mejora visible desde abril y una evolución positiva hacia fin de año. Señaló que Argentina fue en 2024 el tercer país con mayor crecimiento del mundo, detrás de China e India, aunque con un dinamismo desigual entre sectores. Y advirtió que, más allá de las bajas puntuales de popularidad del presidente, la mayoría de los votantes que más la sufren no quiere volver atrás. “Hay una comprensión bastante clara de que todo lo que hicimos hasta ahora nos llevó a un fracaso estrepitoso y que este es el camino”, dijo.

El tercer factor es la fragmentación de la oposición. Posse describió al peronismo como un espacio “en caos”, dividido en facciones que se atacan entre sí y que parten, según su diagnóstico, de una lectura equivocada de por qué perdieron en 2023. “Al tener un diagnóstico equivocado están buscando soluciones en el lugar equivocado”, afirmó. Señaló que el único candidato peronista visible, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, ya declaró que la disciplina fiscal no es una prioridad, lo que lo coloca a contramano del sentir mayoritario del electorado. Sobre el PRO y el radicalismo fue igualmente directo: el primero “se está deshilachando muy rápidamente” y el segundo “prácticamente está dejando de existir”.

Sobre Sergio Massa fue escueto pero preciso: “Peligrosísimo lo veo. Massa siempre es un player”. Estimó que el ex candidato presidencial buscará la gobernación de la provincia de Buenos Aires antes que una candidatura nacional, donde sus chances son más altas.

Ilustración acuarela de Nicolás Posse en un podio, dirigiéndose a un auditorio de analistas. Banderas de Argentina y EE. UU. Pantalla con gráficos financieros. Vista a la ciudad.