Cedears: empezó a cotizar en BYMA la empresa que voló más de 4.000% en Wall Street, ¿seguirá la suba?
La fabricante de memorias y almacenamiento quedó en el centro del boom de la inteligencia artificial, impulsada por la demanda de data centers. Pero tras una suba histórica, el mercado se pregunta si todavía hay fundamentos para el alza.
Sandisk desembarcó como Cedear en el mercado local tras una suba histórica en Wall Street, impulsada por el boom de la inteligencia artificial y la demanda de infraestructura tecnológica.
Sandisk, empresa líder en la fabricación de tecnología para almacenamiento de datos, llegó al mercado argentino en una nueva tanda de Cedears, atravesada por la fiebre de la inteligencia artificial, pero su desembarco local ocurre después de una de las subas más violentas de Wall Street en el último tiempo.
La acción acumula una suba de 4.086% en un año, 565% en lo que va de 2026 y 85% sólo en el último mes. Ese recorrido obliga a mirar más allá del entusiasmo por el futuro de la industria de la inteligencia artificial.
Si bien los analistas de distintos bancos de inversión todavía sostienen recomendaciones de compra y coinciden en que el papel podría superar al promedio del mercado, el precio actual, en torno a u$s1.547, ya está por encima del precio objetivo promedio de u$s1.498, una brecha cercana al 3%. En otras palabras, el mercado ya no sólo descuenta buenos resultados, sino que empieza a pagar por adelantado una parte importante del futuro.
Sandisk no es una empresa de IA en sentido puro. Su negocio está en las memorias NAND y SSDs, que funcionan como tarjetas y unidades de almacenamiento flash para guardar datos de forma permanente. Pero el boom de los modelos generativos cambió la forma en que Wall Street valora a ciertos proveedores de infraestructura.
La IA no necesita únicamente chips de procesamiento, sino que también demanda almacenamiento veloz, denso y eficiente para entrenar modelos, hacer inferencia y mover enormes volúmenes de datos dentro de centros de datos cada vez más grandes. Ahí aparece Sandisk, que tras su escisión de Western Digital quedó como una exposición más directa al ciclo de memorias para inteligencia artificial.
El negocio de data centers se convirtió en el principal motor de Sandisk, impulsado por la demanda de almacenamiento rápido y masivo para inteligencia artificial.
La mejora en la valuación de Sandisk también tiene sus fundamentos financieros y operativos por detrás. En su último balance, la compañía reportó ingresos por u$s5.950 millones, un salto trimestral del 97%, con una ganancia ajustada de u$s23,4 por acción.
El principal motor fue el negocio de data centers, cuyos ingresos crecieron 233% de forma secuencial y llegaron a u$s1.467 millones, mientras que el segmento de consumo cayó 10%, lo que confirma que el impulso ya no viene del ciclo tradicional de productos masivos, sino de la demanda de infraestructura tecnológica.
A esto se sumaron cinco contratos de suministro de largo plazo, tres de ellos con compromisos por unos u$s42.000 millones y mecanismos de pisos y techos de precios, una estrategia que busca darle mayor previsibilidad a un negocio históricamente cíclico como el de las memorias.
En este sentido, si la demanda de los hyperscalers (empresas de tecnología que provee servicios de cómputo en la nube a gran escala) sigue absorbiendo capacidad y las empresas buscan asegurar inventarios mediante contratos de largo plazo, Sandisk podría seguir consolidándose como una de las principales beneficiaria directa del nuevo ciclo de inversión en almacenamiento, servidores y centros de datos.
Sin embargo, con un mercado que semana tras semana alcanza nuevos máximos, el riesgo en la industria se vuelve cada vez más evidente. Una suba de más de 4.000% en doce meses comprime años de expectativas en muy poco tiempo, y cuando una acción ya supera el precio objetivo promedio de los analistas que, aun así, siguen recomendando compra, es razonable analizar el caso con cautela.
El rally de Sandisk también reabrió una comparación inevitable en Wall Street sobre la de los grandes ciclos de euforia tecnológica. En este caso, cada vez que una innovación promete transformar la economía, como ocurrió con internet a fines de los noventa y como ocurre ahora con la inteligencia artificial, el mercado tiende a anticiparse y a pagar hoy beneficios que podrían materializarse recién varios años después.
En ese punto aparece el paralelismo con la burbuja del 2000, funcionando menos como un reflejo de los balances de Sandisk que por la forma en que el mercado empieza a comportarse alrededor de determinadas historias tecnológicas. A fines de los noventa, Wall Street no compraba sólo empresas, sino una promesa de transformación económica alrededor de internet.
Las principales ganadoras del Nasdaq 100 vuelven a rendir a un ritmo similar, e incluso superior, al de la burbuja puntocom, con Sandisk otra vez entre los nombres más explosivos del mercado.
El dato que vuelve más sugestiva la comparación es que Sandisk ya había sido una de las grandes ganadoras de aquella euforia. Según datos citados por Michael Burry, inversor estadounidense conocido por haber anticipado la crisis hipotecaria de 2008, la compañía fue la segunda acción de mejor desempeño del Nasdaq 100 en 1999, con una suba de 581%, sólo detrás de Qualcomm.
Hoy, más de veinte años después, Sandisk vuelve a aparecer entre los papeles más explosivos del mercado, esta vez por la fiebre de la inteligencia artificial, junto a otros nombres del universo de chips y almacenamiento como Western Digital, Seagate, MicroStrategy, Intel, Lam Research, AMD, Marvell y Applied Materials.
La diferencia con aquel ciclo es relevante, ya que Sandisk no es una puntocom sin ingresos ni un proyecto sostenido únicamente por expectativas. Tiene ventas, contratos de suministro, flujo de caja, recompras anunciadas y un producto concreto, las memorias NAND y soluciones de almacenamiento que se volvieron críticas para centros de datos, servidores y grandes clientes tecnológicos.
De esta forma, la empresa participa de una cadena productiva real y hoy se beneficia de una escasez efectiva de capacidad. En este caso, la similitud se encuentra en que el mercado ya no está pagando solamente el presente de la compañía, sino que está adelantando varios años de crecimiento y asumiendo que el ciclo de precios altos en memorias puede durar más de lo habitual.
Ahí se encuentra la principal similitud con los 2000, no en que Sandisk sea una empresa vacía, sino en que una compañía sólida puede convertirse igual en una acción vulnerable si el precio empieza a depender más de la narrativa que de la capacidad de seguir sorprendiendo. La gran pregunta es si la demanda de IA y de hyperscalers cambió estructuralmente esa dinámica o si apenas estiró una fase alcista del ciclo.
Director: Gabriel Morini - Propietario: Nefir S.A. - Domicilio: Olleros 3551, CABA - Copyright © 2019 Ambito.com - RNPI En trámite - Issn 1852 9232 - Registro DNDA en trámite - Todos los derechos reservados - Términos y condiciones de uso