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clarin.com · hace 15 horas · Clarin.com - Home

Adorni divide al Gobierno y aumenta la presión interna para que deje su cargo

Adorni divide al Gobierno y aumenta la presión interna para que deje su cargo

El clima ya se había enrarecido por demás cuando Javier Milei apeló al ridículo recuerdo de que el que manda es él para pedirle a Patricia Bullrich que lo dejara terminar en su alocución. Y la tensión subió un poco más cuando el Presidente terminó de hablar -por momentos a los gritos- y se retiró sin escuchar ni a la senadora ni a nadie más del Gabinete, aunque finalmente, con Karina como veedora, la ex ministra de Seguridad luego fuera la única que se animara a advertir lo que había dicho públicamente y lo que varios piensan pero no dicen: que es imprescindible que Manuel Adorni presente “ya” su declaración jurada y explique sus gastos ante la Justicia porque “la celeridad es fundamental y acá está en juego la confianza y el desgaste con la ciudadanía”.

Pero cuando el jefe de Gabinete tomó la conducción de la reunión, desató mucha bronca entre los funcionarios al repetir una frase que ya había dicho Milei: “El Presidente ya tomó una decisión. Al que no le gusta, que se vaya”.

El mensaje -acompañado por cierta cuota de soberbia le ha traído más de un choque interno- pareció ser un punto de inflexión, pero los cuestionamientos por su manejo de la crisis política en la que sumergió al Gobierno se multiplicaron en los últimos días.

Es que la respuesta de Adorni al pedido de que presentara su DDJJ no convenció a nadie: dijo que necesitaba “un poco más de tiempo” para hacerla y no fijó ninguna fecha a pesar de que la impaciencia no es sólo de Bullrich, que no había oficiado de vocera porque no hubo planificación previa pero que sí representó el espíritu de la mayoría que se sabe ajena a los negocios inmobiliarios y siente que por la gestión ha postergado momentos valiosos con sus familias.

A pesar de que dimensionaron de que el jefe de Estado ató su suerte -y la de todos ellos- a su situación judicial, aún tienen la expectativa de que el ex periodista dé un paso al costado. Es más una cuestión de fe que convicción: son mayoría los que, abrumados por las revelaciones del caso, le perdieron la confianza.

Nadie le respondió a Adorni, a pesar del malestar. Contestar podía interpretarse como un desafío directo al liderazgo presidencial. Pero que el ultimátum saliera de boca del protegido provocó enojos.

“Una cosa para aplaudir es que lo diga Javier. Es una señal de que nos banca a todos, pase lo que pase… Pero que lo diga el que nos empantanó hace 60 días, en nuestro mejor momento, da bronca”, disparó ante Clarín una voz de peso del Gobierno.

“Lo que dijo Patricia, aunque yo no lo hubiera dicho primero en público, es un dato de la realidad, esto le hace daño al Presidente y a todos. Me pareció que incluso al volver a traer el tema a la mesa podía servir para que Manuel explicara porqué tanta demora, pero tampoco pasó”, amplió.

No hubo diálogo al respecto entre los ministros pero la frase retumbó y varias horas después, mientras en los canales se hacían eco de la nota en Clarín del periodista Guido Carelli Lynch, donde se consignaba que Milei dijo que prefería “perder la elección antes que echarlo”, los reproches contra el contador se repetían.

“No necesitaba decirlo, está claro que todos aceptamos lo que dice Javier o nos vamos. Lo que tal vez no coincidamos es con lo que él está haciendo. Yo hablo por mí pero creo que la mayoría ya hubiéramos tenido el gesto de priorizar al equipo e irnos para liberar del peso al Presidente”, coincidió un alto funcionario.

Ahí se abre otro aspecto de los reproches a Adorni: lo acusan de haber filtrado de que son Milei y Karina los que no lo dejan renunciar. “Nadie que los conoce puede decir que no respetarían una decisión personal. Si te quedás es porque vos querés”, retrucan. Y ponen como ejemplo el caso de José Luis Espert, quien dio un paso al costado contra la preferencia del mandatario.

Con todo, al cabo de más de dos horas de reunión, el fastidio era tan notorio que no hubo margen para pensar en fotos para difundir.

“Técnicamente es correcto. Al que no le guste una decisión del Presidente, se puede ir. Ojalá se aplicara a todo lo referido al Gobierno. Pero escucharlo de su boca (por Adorni) es raro”, admitió otro de los presentes en la cumbre.

Para colmo, la confirmación de la Justicia de que hizo movimientos en billeteras virtuales que no figuran en su DDJJ no ayudó al vocero presidencial, que es consciente de que el impacto de la causa también hace mella con sus compañeros. Por eso, en la entrevista con Alejandro Fantino, sobreactuó elogios (“Uno mejor que el otro”) y al día siguiente apareció en la conferencia de prensa rodeado por Luis “Toto” Caputo y Alejandra Monteoliva.

En rigor, el vínculo no está roto pero sí muy afectado por lo que entienden es una obstinación innecesaria. Hasta los más críticos del trabajo del periodismo coinciden en que la agenda política del Gobierno se ve sensiblemente afectada desde que estalló el escándalo, cuando Bettina Angeletti, esposa del ministro coordinador, se subió al avión presidencial en la gira a Nueva York. “Renuncia y descomprime todo, en una semana estamos hablando de otros temas”, exagera un funcionario que en varias ocasiones lo defendió en público. No son tantos.

En privado, hay quienes también prefieren guardar silencio para evitar pronunciarse, pero cuesta encontrar voces que respalden la continuidad a Adorni. En rigor, menos de la mitad. Y, en su mayoría, son los de cercanía a Karina. El que no tuvo problemas en proclamar su inocencia y defenderlo ante autoridades judiciales es Juan Bautista Mahiques, quien encima fue mal retribuido: cerca del vocero lo cuestionaron ante periodistas por su derrotero judicial.

Ignacio Ortelli

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