La carne vacuna frenó los aumentos en abril: el asado fue el corte que más cayó
Luego de los fuertes incrementos registrados en febrero y marzo, los precios de la carne vacuna mostraron una pausa en abril. Así lo reflejó el último relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que indicó que los distintos cortes bovinos no registraron variaciones promedio respecto del mes anterior en las principales plazas del país.
El trabajo de campo se realizó durante la primera y tercera semana de abril de 2026 en el AMBA, Córdoba y Rosario, con más de 30.000 precios relevados por semana entre carnicerías y supermercados.
De acuerdo al informe, la carne vacuna acumuló una suba interanual del 61,9%, aunque en abril prácticamente no mostró movimientos. En cambio, el pollo fresco aumentó un 2,4% respecto de marzo y acumuló un alza cercana al 38% en los últimos doce meses. El pechito de cerdo, por su parte, registró una baja del 0,5% mensual y una variación interanual del 23,7%.
Entre los cortes que más aumentaron durante abril se destacaron el osobuco (2,3%), la picada común (2%) y la picada especial (1,7%). En contrapartida, las mayores bajas se dieron en el asado (-2,8%), la carnaza común (-1,3%) y la nalga (-1,1%).
El relevamiento también mostró diferencias según el nivel socioeconómico de los barrios. En los sectores de ingresos altos, los precios de la carne vacuna retrocedieron 0,5%; en los segmentos medios bajaron 0,1%; mientras que en los barrios de menores ingresos subieron 0,3%.
Por categorías, la carne de novillito cayó 0,2%, la de novillo aumentó 2,4% y la de vaquillona y ternera subió 0,6% respecto de marzo. En promedio, las categorías livianas destinadas al consumo interno se mantuvieron sin cambios.
En el AMBA también hubo comportamientos dispares según la zona: en Capital Federal los precios avanzaron 2,3%, mientras que en el sur, norte y oeste del Gran Buenos Aires se registraron bajas de entre 0,8% y 1,3%.
El informe del IPCVA además evidenció una diferencia cada vez más marcada entre supermercados y carnicerías. Mientras que en las carnicerías los precios de la carne vacuna aumentaron 0,6% en abril, en los supermercados retrocedieron 1,4%. En la comparación interanual, las carnicerías exhibieron subas del 66,6%, contra el 51,7% de las grandes superficies.
El relevamiento también detectó fuertes diferencias de precios según el canal de venta. Algunos cortes premium, como el lomo y la colita de cuadril, fueron más caros en supermercados. Pero otros cortes populares, como el asado, la falda, la carnaza común o la picada, mostraron precios considerablemente más bajos en las grandes cadenas.
En promedio, el IPCVA señaló que con el valor de un kilo de carne de supermercado se podían comprar apenas 0,87 kilos en carnicerías, reflejando la competitividad de las grandes superficies en varios cortes.
Otro dato relevante del informe fue la relación de precios con otras proteínas. En abril, con el valor de un kilo de asado se pudieron comprar 3,66 kilos de pollo fresco y 2,03 kilos de pechito de cerdo. En ambos casos, el poder de compra mejoró respecto del año pasado, consolidando al pollo y al cerdo como alternativas más accesibles frente a la carne vacuna.
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