Bullrich desestima el enojo de Karina Milei, defiende su postura frente a Manuel Adorni y se prepara para recorrer CABA
Mientras Manuel Adorni brindaba en la noche del jueves una extensa entrevista en un canal de streaming para intentar defenderse de las denuncias sobre supuesto enriquecimiento ilícito, la senadora nacional Patricia Bullrich celebraba en la sede de la Bolsa de Cereales el Día de Europa, junto a diplomáticos, empresarios y dirigentes de diversos partidos, pero también, y sobre todo, el tsunami político que generó hacia el interior de La Libertad Avanza y la Casa Rosada su planteo público contra el Jefe de Gabinete.
En la intimidad de su círculo más cercano, Bullrich argumentó cada uno de sus movimientos: “Ella siempre va de frente, había que hacer algo. Si con lo que hizo se logra que Adorni adelante la presentación de toda la documentación un mes, o sea, que la haga en mayo, ya es algo positivo”, sostuvo a Infobae un dirigente allegado a la senadora.
Como indicó este medio, el pedido para que Adorni justifique en la Justicia su patrimonio de manera “inmediata” tensó la interna del oficialismo. Cerca de Karina Milei admitieron que la declaración pública de la senadora generó “un enojo sustancial” en la secretaria general de la Presidencia y cuestionaron la oportunidad del planteo: “No había necesidad. ¿Cuántos días más iba a durar la cascada? Ahora van a estar todos mirando la Oficina Anticorrupción”, señaló uno de los colaboradores más cercanos a la hermana del Presidente, Javier Milei. Otro fue más directo: “¿Cómo lo va a apurar así? Está todo mal”.
Bullrich, en cambio, restó peso a esas reacciones. Según confirmaron fuentes de su entorno, la senadora aseguró que no está preocupada por las críticas internas. Para respaldar su postura, indicaron, suele recurrir a un antecedente de su propia trayectoria: cuando era ministra de Seguridad durante la gestión de Mauricio Macri, criticaba abiertamente que la Ciudad de Buenos Aires no tomaba medidas frente al problema de los piquetes, y nadie la desplazó por eso. “Yo soy así”, les transmitió a sus allegados.
La última comunicación entre Bullrich y el presidente Javier Milei fue el lunes, cuando la senadora le adelantó telefónicamente que estaba muy preocupada por la situación en torno al jefe de gabinete, investigado por un presunto enriquecimiento ilícito que asciende a casi USD 800.000 en dos años. Fue antes de que ella misma materializara su posición en un reportaje con Eduardo Feinmann. Según reconstruyó Infobae, Bullrich no avisó a la secretaría de Comunicación y Medios —área que conduce Javier Lanari y que le pide a los funcionarios que informen cuando van a dar entrevistas de ese calibre— que daría ese reportaje. “Se mandó sola”, resumió una voz del ecosistema libertario.
Adorni, entrevistado por Alejandro Fantino en el canal de streaming Neura, restó importancia a la interna. “Espoileó lo de la declaración jurada porque todo el mundo sabía que la iba a presentar antes”, sostuvo el funcionario, quien ratificó que la presentará antes del plazo oficial del 31 de julio. Sobre la causa judicial, explicó que no puede brindar detalles públicos porque podría interpretarse como una obstrucción a la Justicia, aunque advirtió: “Cuando la Justicia aclare todo, voy a hablar mucho; esto no va a quedar en silencio”.
En paralelo a la tormenta política, Bullrich profundiza su presencia territorial en la Ciudad de Buenos Aires. La recorrida del viernes por Villa Lugano —zona del sur porteño donde el oficialismo enfrenta desafíos históricos en materia de urbanización, seguridad y servicios— se enmarca en una estrategia de instalación que su entorno describe como gradual y sin candidatura lanzada. En la intimidad, y al ser consultada sobre si prefiere una candidatura presidencial o en Ciudad de Buenos Aires, la senadora es directa: “Cualquier persona que haya competido quiere, pero no estoy buscando en este momento una candidatura presidencial”.
El viernes, tras el regreso del presidente Milei y los ministros que lo acompañaron en su visita a Estados Unidos, Luis Caputo (Economía) y Pablo Quirno (Canciller), todo el gabinete se reunirá en el Salón Eva Perón de Casa Rosada. Será el primer encuentro cara a cara entre todos los protagonistas del episodio. En el entorno de la exministra de Seguridad se replica en las últimas 48 horas un sticker animado en las conversaciones de WhatsApp: una paneo fugaz, de derecha a izquierda, con una Bullrich levantando las cejas y un gesto irónico, triunfalista.
Más allá de todo, Adorni no escapó la pregunta de Fantino: “Pato es una fenómena. Si lo tendría que haber dicho o no, es un tema que se puede charlar, pero, ¿cómo lo voy a tomar mal?“, sostuvo el funcionario.