En los últimos dos años, la Argentina registró la peor performance industrial del mundo, junto con Hungría
La Argentina se ubicó junto a Hungría como el país con peor desempeño industrial global en los últimos dos años, según un informe de la consultora Audemus. Esta retracción industrial, atribuida a la política económica implementada por la administración actual —caracterizada por la apertura comercial, apreciación cambiaria, eliminación de políticas productivas y recorte sostenido de inversión pública—, generó la pérdida de 79.150 puestos de trabajo registrados y el cierre de 2.894 empresas industriales.
El estudio, basado en datos de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), analiza que el deterioro “no es sectorial ni coyuntural”. De esta manera, señala que alcanza a 14 de 16 ramas industriales en producción y a 18 de 19 en empleo. Entre los sectores más golpeados, la consultora destaca el complejo metalmecánico, la industria textil-indumentaria y la automotriz-autopartista. En tanto, solo la refinación de petróleo —traccionada por Vaca Muerta— y la industria química muestran signos de expansión productiva.
En el periodo 2023-2025, la industria argentina fue la que registró el mayor descenso promedio global, con Hungría como único par comparable (-7,92% vs -7,91%). El informe de Audemus, la consultora dirigida por el economista y ex ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, destaca que estos valores surgen de una muestra de 80 economías con datos completos a 2025. Detrás de Argentina y Hungría, se ubicaron países europeos como Bulgaria (-6,7%), Alemania (-6,3%), Bosnia y Herzegovina (-6,1%), Italia (-4,6%) y Países Bajos (-3,7%).
Este posicionamiento contrasta con la evolución de países de la región, plazas comparables con las condiciones locales. De hecho, en el mismo lapso, México (-0,6%) y Colombia (-0,3%) enfrentaron leves caídas industriales, mientras que economías como Brasil (+3,5%), Uruguay (+4,5%), Chile (+5,3%), Perú (+7,5%) y Costa Rica (+15,7%) mostraron crecimiento manufacturero. En Asia, región que concentra hoy más del 40% del valor agregado industrial global, el dinamismo fue incluso mayor, con subas del 34,3% en Taiwán, 23,8% en Vietnam, 13,3% en China y 12,6% en Singapur.
La situación local se agravó en los primeros meses de 2026, año que el informe asegura que no “muestra señales de cambio de tendencia”. En el bimestre inicial, la actividad industrial argentina acumuló una baja del 10,7% respecto del mismo período de 2023. La capacidad instalada promedio descendió al 54,1%, su valor más bajo para un primer bimestre en al menos 11 años, de acuerdo al monitoreo de Audemus realizado en base a datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo.
En el terreno laboral, desde el comienzo del actual gobierno hasta enero de 2026, se perdieron 79.150 puestos de trabajo registrados en la industria y cerraron 2.894 empresas industriales.
En enero de 2026, el empleo registrado en la industria manufacturera totalizó 1.135.942 puestos, lo que representa 48.627 empleos menos que un año antes. La caída se extendió a las 19 ramas industriales relevadas, mientras que el empleo industrial acumuló 23 meses consecutivos de baja en la comparación interanual y registró descensos en 16 de los últimos 26 meses en términos intermensuales. Desde noviembre de 2023, último mes de la administración anterior, la pérdida neta de puestos industriales alcanza los 79.150 empleos.
La estructura empresarial también se resintió: en enero de 2026 funcionaban 46.728 firmas industriales, 347 menos que en diciembre anterior y 1.952 menos respecto a enero de 2025. Desde noviembre de 2023, todas las ramas industriales, excepto reciclamiento y reparación, muestran retroceso en el número de empresas.
En el primer trimestre de 2026, las exportaciones de manufacturas descendieron un 4,6% frente al mismo período del año previo, luego de haber acumulado un incremento del 46,6% en relación con el primer trimestre de 2023, empujadas principalmente por alimentos y químicos. Las importaciones industriales, por otro lado, cayeron 2,5% respecto a 2025, aunque comparadas con 2023 muestran un aumento del 11,7% debido a la mayor compra externa de insumos y bienes terminados. No obstante, la reducción reciente en insumos importados refleja la recesión: lo que más cayó fueron las adquisiciones de bienes de capital y piezas esenciales para la producción.
La inversión bruta interna fija experimentó un repunte del 16% en 2025 comparado con 2024, pero permaneció considerablemente por debajo de los valores alcanzados en 2022 y 2023. Además, en el sector industrial la baja utilización de capacidad instalada desincentivó la incorporación de nuevo equipamiento. Destaca, como excepción, la inversión de USD 2.000 millones anunciada por ARPULP para una planta foresto-industrial en Corrientes, la primera en cuatro décadas de tal magnitud en el sector.
“Desde diciembre de 2023, las decisiones del gobierno de Javier Milei incidieron directamente en el deterioro industrial: un tipo de cambio apreciado como ancla antiinflacionaria, una apertura comercial acelerada, eliminación de políticas productivas y drástico recorte de inversión en infraestructura constituyeron el núcleo de la nueva orientación", analiza el estudio.
Esta estrategia, planteada como un modo de “disciplina de mercado”, llevó a que la industria nacional quedara especialmente vulnerable frente a la competencia externa en un mundo que, en contraste, avanza hacia el mayor proteccionismo y la intervención estatal, particularmente tras la intensificación del conflicto entre Estados Unidos y China y la disrupción en las cadenas globales de valor provocadas por la invasión rusa a Ucrania en 2022 y la más reciente escalada bélica en Medio Oriente.