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clarin.com · hace 15 horas · Clarin.com - Home

Los chats entre Adorni y el contratista que revelan cómo el jefe de gabinete quiso influenciar en su declaración judicial

Los chats entre Adorni y el contratista que revelan cómo el jefe de gabinete quiso influenciar en su declaración  judicial

La declaración del último testigo en la causa Adorni, el contratista que remodeló y redecoró la casa del country Indio Cua, propiedad del jefe de Gabinete, generó total estrépito en el poder. Y también en la opinión pública informada y las redes sociales. E incluso en la Justicia. El testimonio de Matías Tabar impactó como ningún otro en este caso debido a que reveló, bajo juramento de decir la verdad, que Manuel Adorni y su esposa, la coach Bettina Angeletti, habían invertido 245 mil dólares para arreglar esa propiedad. Pagados, según Tabar, para colmo, en efectivo. El detalle de la instalación de una cascada en la pileta que el matrimonio mandó a hacer de cero se popularizó e hizo viral.

El jefe de Gabinete sabía que el profesional podía complicarlo con su relato. Pocos funcionarios nacionales fueron alertados de la posible mala novedad que trascendería de los tribunales. Tabar documentó lo que gastó el vocero para casi rehacer esa casa mientras declaraba frente al fiscal del proceso, Gerardo Pollicita. Entregó su teléfono celular para que expertos en tecnología puedan rescatar del aparato mensajes, fotos, y tal vez audios que sean de interés para la investigación. El juez Ariel Lijo ordenó que se realice un peritaje al respecto que podría volver a shockear al poder.

¿Qué material podría hallarse en ese teléfono que quema? El tiempo dirá. Clarín pudo saber que el ministro coordinador intentó influir en la declaración de este testigo días antes de que se presente en los tribunales. Así como mostró imágenes y entregó papeles sobre en qué y cómo gastó la familia del funcionario los 245 mil dólares (40 mil corresponden a los honorarios que se le abonaron al técnico y su socio), el constructor también dejó constancia de al menos dos comunicaciones que mantuvo con Adorni y que están hoy bajo estudio de los investigadores, ya que podrían alimentar la hipótesis de la comisión de un delito de parte de quien sigue siendo sostenido en su puesto por los hermanos Milei. Las últimas dos interacciones que Tabar mantuvo con su cliente fue por insistencia de este último.

¿Quiso Adorni influir en Tabar para lograr una reducción de posibles consecuencias penales en su contra? Es una de las hipótesis que maneja la Justicia. Clarín accedió al contenido de los chats de la polémica. Palabras más o menos, debido al hermetismo de las fuentes judiciales que lideran este proceso, esta es la reconstrucción del intercambio final de WhatsApp entre el imputado y el testigo clave al que no pudo persuadir en nada, aunque lo intentó.

Los primeros chats que se cruzaron entre ellos fueron un adelanto del objetivo que el vocero habría intentado concretar para evitar malas noticias en el expediente que busca determinar si se enriqueció de modo ilícito en el ejercicio de la función pública.

—Hola, te vi en el Congreso—, fue la respuesta de Tabar. El diálogo siguió en ese orden: chateaba el funcionario y respondía el contratista:

—Sí. Me salió bien—, se autoelogió el jefe de Gabinete sobre su performance en la Cámara baja.

En ese momento se produjo el intercambio más sensible para la Justicia y para el declarante:

—Sabé que podés contar conmigo para lo que necesites. Tenés todo mi apoyo. Te van a estar llamando de mi equipo. El abogado.

—Todo esto es político—, intentó convencer el funcionario al constructor, que se sintió incómodo con la situación, aseguraron a Clarín fuentes inobjetables que conocen la trastienda de esta historia.

Tras ese saludo final, el contratista se entrevistó con un abogado penal que posiblemente le clarificó la complicación procesal que podría generarse si el imputado “ayudaba” al testigo a declarar en una causa muy delicada. Adorni volvió a escribirle al prestador, con el que había convivido durante alrededor de diez meses de obras en su casa del country Indio Cua:

—Mirá, Manuel, te quería contar que hablé con gente que sabe de derecho y me aconsejaron que no tenemos que tener ninguna comunicación más entre nosotros.

Este chat está incorporado de forma completa y textual en el expediente. Los protagonistas no volvieron a hablar. El lunes pasado, Tabar se sentó en la fiscalía y le hizo caso a su asesor legal. No al imputado. “Si hubiera acordado con el jefe de Gabinete, su declaración podría haber sido considerada parte de un encubrimiento”, explicó a Clarín un jurista de mucha experiencia.

La declaración produjo la reacción del propio presidente Javier Milei, quien intentó desacreditarlo describiéndolo como “militante kirchnerista”. Tabar no milita en dicho espacio y, sobre todo, el Presidente tiene prohibido involucrarse en causas judiciales en trámite. En la Justicia descartan que el declarante sea denunciado por falso testimonio. Él ya habló. Falta conocer ahora todo el material probatorio que podría tener guardado en su celular. La Casa Rosada es un huracán de nervios.

Nicolás Wiñazki

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