Desembarco de H&M en Argentina: los desafíos de las marcas internacionales en el país
La famosa marca de ropa femenina, H&M, confirmó su llegada a Argentina y planea abrir su primer local en el Alto Palermo. La marca ya había intentado establecerse en el país, con ventas dentro de multimarcas y repetidos rumores sobre el establecimiento de una tienda física.
Su competidora, Forever 21, cerró su local en 2023, cuando apenas había llegado en 2022, después de declararse en bancarrota. La tienda duró menos de un año y enfrentó acusaciones en las redes sociales en las que los usuarios afirmaban que la marca revendía prendas compradas en Avellaneda, el barrio de Flores.
En Argentina tampoco hay tiendas de las marcas que se conocen como de “ultra lujo”, a excepción de alguna boutique de fragancias y maquillaje Chanel.
Entonces de aquí la pregunta: ¿por qué las marcas no llegan?, ¿por qué se van?
La respuesta está en los impuestos. Un artículo de la CEPAL indica que el promedio de la región de la tasa estatutaria de impuesto a la renta de las empresas es del 31,8%, mientras que en Argentina es del 35%: la más alta de la región.
A eso hay que sumarle la inestabilidad económica y la falta de proyectos que continúen más allá de los cambios de gobierno.
Por último, las marcas usualmente no son bien recibidas en las redes. Los usuarios acusan a las multinacionales de revender ropa de Avellaneda, de SheIn, o de traer ropa “que sobra” de otros países o fuera de temporada.
El desembarco de H&M ofrece una nueva oportunidad para evaluar si es posible que las marcas permanezcan en el país o aún hay mucho trabajo por hacer.