Alejandro Butti, CEO de Banco Santander: “Nuestra sensación es que la mora está llegando a un pico”
La cuestión de la mora en el sistema bancario argentino ocupa un lugar central en las preocupaciones de los bancos locales y Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina, dio a conocer su diagnóstico este miércoles durante un encuentro empresarial. El ejecutivo expuso que “la mora creció y eso es importante reconocerlo, pero venimos de niveles excesivamente bajos”, al comparar la situación local con las referencias regionales. Según sus palabras, hace algunos años la mora en el país se ubicaba cerca del 2,5%, una cifra que consideró atípicamente baja para el contexto argentino.
Butti habló este miércoles durante la conferencia Inside Argentina 2026 organizada por Moody’s en Buenos Aires. En su análisis, Butti atribuyó este fenómeno a la escasa demanda de créditos durante periodos previos, lo que provocó que el índice de préstamos impagos se mantuviera en niveles “no acordes con lo que es la región”. “Cuando los bancos no teníamos demanda de crédito y no terminábamos prestando plata, la mora prácticamente no existía”, sostuvo.
Al explicar las causas del aumento reciente, Butti puntualizó: “Cuando prestamos más, que suba algo la mora es bastante razonable”. En este sentido, distinguió dos elementos centrales: por un lado, la transición hacia “tasas de interés reales”, como ocurre en otros países, y por otro, el impacto de la inflación. “Cuando los bancos prestábamos a tasa fija y después terminábamos en inflaciones de tres dígitos, las cuotas se licuaban mucho y era más fácil pagarlas”.
El CEO de Santander remarcó que el escenario actual obliga a los bancos y a los tomadores de crédito a adaptarse a condiciones más exigentes. “Hoy estamos yendo a tasas de interés reales, que es como tiene que funcionar, como funciona el resto del mundo, con lo cual que la mora suba es esperable”.
La distribución de la mora tampoco resulta homogénea. Según Butti, “la mora de las grandes empresas es prácticamente inexistente; la de las empresas medianas, incluso de las pymes, es muy baja, entre otras cosas porque todavía el crédito no empezó a tirar mucho en esos sectores. Hoy la mora la tenemos concentrada en personas”. Dentro de ese universo, describió a las tarjetas y a los préstamos personales como los segmentos más afectados. “Es lo más importante, donde hay que seguir trabajando”, enfatizó.
En cuanto a los factores que profundizaron el problema, el ejecutivo relacionó el avance de la mora con las “tasas de interés reales muy positivas” que rigieron durante el último año, junto a la falta de crecimiento de los salarios reales en los últimos meses. Además, advirtió que el crecimiento económico reciente tampoco se repartió de manera uniforme entre trabajadores. “Hay sectores que son mejores pagadores en personas y sectores que todavía no son tanto”, explicó.
La perspectiva de Butti sobre la evolución futura de la mora se apoya en la expectativa de un descenso sostenido de las tasas de interés y de la inflación. “Nuestra sensación es que la mora está llegando a un pico y que de acá en más, con los ajustes que se vienen produciendo de la tasa, la mora también va a ir acompañando ese proceso”, afirmó. Según su visión, mientras las tasas bajen y la inflación continúe descendiendo, la problemática de los impagos podría moderarse.
El rol de los bancos ante el incremento de la mora incluye una mayor proactividad en la gestión de los casos problemáticos. “Los bancos estamos trabajando mucho sobre esa mora, estamos haciendo muchas gestiones, en muchos casos en mora temprana, en algunos casos en mora tardía, pero estamos ofreciendo soluciones a la gente que le permiten ir cruzando este trance”, relató. Aseguró que las entidades financieras cuentan con herramientas suficientes para abordar la cuestión sin la necesidad de intervenciones externas. “No necesitamos intervención del Estado ni ningún proyecto de ley de esos que andan dando vueltas en el Congreso, que o congelan pagos o ponen citas compulsivas o ponen caps de tasas. Eso no ayuda a mejorar lo que tenemos que hacer, que es la expansión del crédito”.
Para Butti, este tipo de iniciativas legislativas puede “achicar, asustar más a los dadores de créditos, a los depositantes que nos traen las materias primas”. “En el mediano, largo plazo, en lugar de hacer crecer la masa de depósitos, que son la materia prima de los créditos futuros, probablemente espante más depositantes, más allá del impacto que tenga en los bancos mismos”, argumentó.
El ejecutivo ponderó la fortaleza del sistema financiero argentino para enfrentar estos desafíos. “Liquidez, capital, solvencia de los bancos, el sistema financiero argentino es supersano”, afirmó. En su opinión, la combinación de altos niveles de capitalización y liquidez permite a las entidades atravesar el proceso de normalización sin sobresaltos.
El CEO de Santander concluyó que el crecimiento del crédito tenderá a ser gradual y vinculado a una mayor estabilidad macroeconómica. “No me imagino una Argentina yendo a 50%, 60% de crédito contra producto bruto en uno o dos años, pero sí me la imagino creciendo 4 o 5 puntos de préstamos contra el producto bruto anualmente, lo cual sería supersano para que el país siga desarrollando”.