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clarin.com · hace 21 horas · Clarin.com - Home

A propósito de la reforma electoral

A propósito de la reforma electoral

Hace 40 años que trabajamos en campañas políticas lo que nos da cierta experiencia práctica para compartir en estos momentos en los que el Gobierno plantea una reforma electoral. Lo primero que deberíamos considerar son las reformas que se hicieron desde 1983, cómo afectaron los procesos electorales y sus consecuencias.

La primera modificación importante se hizo en 1994 a través de la Reforma Constitucional que introdujo la elección directa de Presidente, Jefe de Gobierno de CABA y Senadores Nacionales, eliminando los colegios electorales e introduciendo el balotage. Estos cambios le otorgaron más poder al voto directo del ciudadano y menos a la rosca.

El kirchnerismo en 2009 modificó el financiamiento de los partidos. De esa reforma, rescatamos la prohibición de comprar espacios en radio y televisión. Fue un cambio igualador de oportunidades. Tener mucho dinero dejó de ser una ventaja tan importante. Se crearon los Espacios Gratuitos, que deberían ser revisados para mejorarlos. También habría que repensar la pauta en redes, al principio prácticamente no había normas, a medida que su uso se fue expandiendo se reguló más, pero sigue siendo la selva.

La creación de las PASO en 2009 fue otra iniciativa K. Parecía positiva, especialmente cuando los partidos representan a menos gente y hacer una interna es más costoso y menos transparente. Pero se aprovecharon muy poco, apenas permitieron elegir dos candidatos a presidente de JxC, Macri y Bullrich y algunos candidatos a Jefe de Gobierno porteño.

La pata floja de las PASO es la O de Obligatorias. No deberían serlo para los partidos que no quieran participar o cuando haya acuerdo. Tampoco deberían ser obligatorias para los ciudadanos. Debería ser un derecho y no una obligación.

Los debates presidenciales son obligatorios desde 2016 que buscan fomentar el voto informado, aunque resultaron más un show que una instancia para confrontar ideas.

Es un aporte de LLA de 2024 que terminó con la desproporción entre partidos que pueden imprimir varios padrones y los que apenas llegan a cubrir las boletas que exige la Justicia Electoral. Nunca más volveremos a escuchar “Faltan Boletas”.

Los partidos que no puedan reunir los 100.000 fiscales para cubrir todas las mesas del país sabrán que sus candidatos siempre estarán en el Cuarto Oscuro.

Los legisladores tuvieron la lucidez de que las boletas sean por categorías (Presidente, Senadores, Diputados) evitando el arrastre tipo Lista Sábana. Si las listas sábana siempre fueron criticadas, no es cuestión de reflotarlas. El que quiera votar en todas las categorías a un partido puede hacerlo, pero tendrá que elegirlo en cada caso. Este es uno de los puntos que quiere modificar el Gobierno Nacional, sería un retroceso y su implementación es muy compleja, las boletas deberían crecer exponencialmente para albergar todas las categorías y todas las candidaturas o restringirse a un voto por partidos sin candidatos.

Depende de cuáles sean los objetivos. En principio siempre deberían facilitar la participación, la transparencia, la elección consciente de candidatos y la igualación de oportunidades entre partidos y candidatos.

Si la idea es que los ciudadanos sean más conscientes de lo que votan, habría que garantizar que las elecciones Nacional y Provincial/Municipal se mantengan separadas. Con la lista sábana, el que elegía a un Presidente terminaba votando hasta a los consejeros escolares. Para evitarlo, se deberían promover fechas separadas. Algunas constituciones provinciales ya lo establecen y otras no lo permiten. Cuando sea inevitable hacerlas en forma simultánea: boletas separadas y nunca permitir el Tilde Englobante.

El Gobierno quiere ampliar los aportes de las empresas y reducir el del Estatado. No hay una regla fija, pero en general: más dinero, significa más votos. Hay empresas cuyos intereses dependen fuertemente de ciertos partidos o candidatos y que estarían dispuestas a poner muchos recursos que beneficien sus negocios. Imaginemos el caso de los proyectos RIGI, todos involucran miles de millones de dólares, a la hora de financiar a partidos pro RIGI o anti RIGI se podría producir una desproporción abrumadora de fondos. Los aportes empresarios deben ser limitados y transparentes.

El voto electrónico divide, aunque funcionó en CABA se usó y fue útil. Los sistemas de voto electrónico con respaldo en papel son seguros, agilizan los escrutinios y no ha habido denuncias de fraude. Pero quizás es algo que debería esperar a tener mayor consenso.

Si se eliminan las PASO, los partidos podrían modernizarse y hacer internas online. Si se pueden mover fortunas a través del Homebanking en forma segura, también se podría hacer una votación interna a través del teléfono donde cada uno decida desde su casa. Se trata de crear una App, definir un padrón (afiliados o abierto) y permitir que quienes se registren voten. Es sencillo, rápido, barato y efectivo.

Las reformas políticas suelen tener impacto en la calidad democrática y en el rumbo del país, por eso es importante que se traten en años no electorales, se sometan a un debate amplio y se decidan con responsabilidad y transparencia.

Martín Baintrub

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