Un mecanismo distinto para pagarle una deuda por US$800 millones al FMI
Mientas el directorio del Fondo Monetario todavía demora un nuevo desembolso, Argentina cancelará en las próximas horas un pago de intereses por US$ 805 millones. Con ese fin, el Gobierno concretó el miércoles pasado una operación mediante la cual le compró Derechos Especiales de Giro (DEG) a Estados Unidos.
"Todo se paga en tiempo y forma", señalaron fuentes del equipo económico al ser consultadas sobre el pago. Argentina adquirió alrededor de US$ 819 millones en DEG —la "moneda" del FMI— directamente al Tesoro estadounidense, a cargo de Scott Bessent, uno de los principales tenedores globales de estos activos.
El Gobierno ya utilizó esa maniobra financiera en octubre del año pasado y febrero de este año para cubrir vencimientos de intereses con el Fondo. El mecanismo no implica financiamiento adicional ni nueva deuda: es una transacción de activos. Argentina utiliza sus dólares para comprar DEG y luego los transfiere al FMI para cumplir con el vencimiento.
Esta es la tercera vez que Argentina le compra DEG a Estados Unidos desde 2021. Para ese país, la operación es una forma de desprenderse de activos sobrantes en su balance, a cambio de los dólares que le da Argentina. A través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, por su siglas en inglés) tiene en su poder US$ 173.000 millones equivalentes en DEG.
El pago al Fondo llega en momentos que el Gobierno espera la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con el organismo, lo que habilitaría un desembolso de US$1.000 millones en mayo. Sin esos fondos, el margen financiero se vuelve más estrecho en un año cargado de compromisos de deuda.
Desde el acuerdo firmado en abril del 2025 con el FMI, el Gobierno recibió US$ 14.000 millones de un crédito total por US$ 20.000 millones. Los desembolsos dependen de revisiones semestrales. El problema es que en 2026 y 2027 los vencimientos con el organismo empezaron a ser mayores que lo que el Fondo le desembolsa a la Argentina.
Sin acceso por ahora a los mercados internacionales, el Gobierno busca financiarse con la emisión de bonos en dólares en el mercado local, privatizaciones y préstamos con garantías de organismos multilaterales, mientras el Banco Central ya lleva compradas US$ 7.151 millones de reservas.
La salida de dólares, no obstante, sigue drenando reservas, hoy en terreno negativo. En julio, hay que pagar US$ 4.300 millones a los bonistas. Por otra parte, la compra de divisas para atesoramiento sumó US$ 6.600 millones en el primer trimestre. El Gobierno lo compensó con el endeudamiento externo privado y los desembolsos netos de organismos internacionales.
"Sumando las licitaciones previas el Tesoro acumula financiamiento por casi US$ 2.300 millones en el año, pero pagos de deuda mediante sus depósitos en el BCRA treparían a US$ 1.360 millones hoy cuando se liquide la licitación. Parte de esos fondos se destinarán al pago de intereses al FMI por US$ 800 millones. Resta que impacte el desembolso de US$ 1000 millones cerrado con la tercera revisión del acuerdo, pero el saldo quedaría todavía lejos de cubrir los vencimientos por US$ 4.300 millones de julio", señaló LCG.
Las reservas deberán hacer frente a otro grifo que abrió el gobierno con la autorización este año de giros por utilidades y dividendos para remitir al exterior ganancias devengadas durante 2025. En marzo, alcanzaron los US$ 786 millones y, según anticipó el presidente del BCRA en Expo EFI, el total del primer cuatrimestre rondaría los US$ 1.300 millones.
"De sostenerse esta dinámica, la salida anual por este concepto podría superar los US$5.000 millones, introduciendo una presión adicional sobre la acumulación de reservas en un contexto de exigentes compromisos en moneda extranjera", estimó Vectorial.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín