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clarin.com · hace 12 horas · Clarin.com - Home

Milei está sacado como nunca, la noticia que festeja Cristina y algo huele mal en la Justicia

Ricardo Roa

Acordemos algo: que el presidente y su hermana y todo el Gobierno monten un show para apoyar al jefe de los ministros no es de un país normal. Ni siquiera del nuestro, donde nos hemos acostumbrado a todo y no habíamos visto una cosa así. Pero este miércoles, en el Congreso, el portavoz Adorni pudo decir que zafó. Obvio, hay que ver cómo sigue la película. La estrategia fue sencilla: no decir nada que no tuviera escrito. Leyó todo el tiempo, desde la introducción hasta la mínima respuesta a los diputados.

Las reglas del informe de gestión no permiten repreguntar y Adorni lo explotó al máximo. Fue un portavoz mudo. Se pasó siete horas repitiendo la misma frase sobre el enriquecimiento ilícito: no cometí ningún delito y voy a demostrarlo ante la Justicia. Y las preguntas sobre la marcha del Gobierno fueron bien respondidas con lo que le pasaron sus asesores en cada cuarto intermedio. Se esperaba más lío pero el kirchnerismo fue en onda amor y paz. No se oyó ni a Máximo ni a Grabois y tampoco le recordaron el 3% con los dedos a Karina. Nadie llevó carteles al recinto salvo el chaqueño Leiva, al que se ve que no le avisaron cómo venía la mano. La excepción fue el santafesino Paulón, que se hace siempre el payaso y se calzó un delantal para entrar con una pochoclera y burlarse de Martín Menem. Patético.

También Milei dio la nota gritándole chorros a los periodistas. Suponemos que el insulto no incluía a Adorni. Está claro que hay cosas que Milei no puede cambiar. Tuvo un par de meses un discurso racional después de ganar en octubre y sacar leyes importantes. Le duró un ratito. Ha vuelto con muchos entusiasmo a las agresiones. Habla como si tuviera el derecho a indicarnos qué decir y qué no decir. En eso también se parece a los Kirchner.

Se las agarró con los trotskistas que no condenan el terrorismo islámico, solo a Israel y les gritó asesinos. Tampoco nada nuevo como en el diputado Tailhade, que ocupó el puesto de Stiusso en la SIDE kirchnerista y se la pasa haciendo operaciones de inteligencia. Esta vez leyó un parte policial sobre una salida nocturna de la esposa de Adorni. Si buscaba perjudicar a Adorni, terminó por ayudarlo. Sólo logró meter en problemas a la custodia de su mujer.

En medio del mal humor social, la plata que no alcanza, la gente que no puede pagar deudas y los brotes verdes que no crecen como en los años de Macri, las denuncias de corrupción pegan fuerte, como comprobó el empresario Ariel Sbdar que había celebrado el lanzamiento de $Libra y no lo dejaron hablar en un masivo encuentro con chicos de la secundaria.

Agustín Sciammarella

Sobre Adorni, Milei dice: si lo echo será por mi decisión, no porque me obliguen la oposición y la prensa. Al también denunciado Frugoni lo echó en un fin de semana. Frugoni respondía a Santiago Caputo. La interna hoy es la que explica casi todo en el Gobierno. Otra prueba: la denuncia de gastos absurdos con tarjetas corporativas en Nucleoeléctrica, donde se habían matado el propio Caputo y el presidente Demian Reidel, que también era enemigo de Karina.

Adorni no es un buen vocero y es un mal jefe de ministros, como todos sabemos. Pero supo manejar la pelea de Caputo con Karina y frenó el intento de los Menem para quedarse con empresas que dependen del jefe de Gabinete. Entraron en Osprera, una de las mayores obras sociales envuelta en un esçándalo judicial y político.

El Adorni componedor terminó cuando aparecieron los vuelos a Punta del Este y las fotos y Caputo apuntado como inspirador de la denuncia. Esa interna que Milei no ordena se aceleró con el nuevo audio del caso $Libra y la llegada de Juan Mahiques y Santiago Viola a Justicia, auspiciada por los Menem.

Se ha dicho: con Mahiques y Viola los Milei apuestan a cubrirse las espaldas en la Justicia. Mahiques también tiene en su agenda ayudar a Toviggino, el tesorero de la AFA que está hasta las manos por corrupción. Le han dado más de 200 cargos de jueces, camaristas y fiscales para ocupar con propios y aliados. Nadie ha tenido tanto poder para repartir. Con 12 de los 67 candidatos a jueces que mandaron al Senado saltaron ya el orden de mérito. Bienvenida la democratización de la Justicia.

Mahiques y Viola expresan un grupo de poder transversal en lo ideológico y con recambio generacional. Tiene una terminal en los primos Menem y otra en Rosatti, jefe de la Corte y de la Magistratura, donde negocian con el kirchnerismo a través de Gerónimo Ustarroz, hermano de Wado de Pedro. Ellos y Mahiques se conocen desde chicos: son de Mercedes. En X, Caputo apuntó contra Rosatti: un mensaje para Milei, que si vive en un lugar es en las redes.

El ministro Mahiques, al salir del Congreso tras el informe de Adorni.

Fueron enseguida por la estratégica Camara Federal porteña, donde caerá $Libra y en la que buscan remover a Bruglia y Bertuzzi, dos jueces que condenaron a Cristina que hizo lo imposible por correrlos y fracasó. Al fin festejará su salida. También quieren voltear a otro juez decente: Martín Irurzun. Con Bruglia y Bertuzzi hay otra historia dentro de esta historia: los dos confirmaron el procesamiento de Viola, por quien pidió Mahiques y que era abogado de un hijo del testaferro de Kirchner, Lazaro Baez. Viola montó testigos falsos para perjudicar al juez Casanello. Borinsky y Ledesma lo absolvieron en Casación.

Hay más historias oscuras como la movida de Viola por bajar un acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a la que apelaron Bruglia y Bertuzzi y que le costó el puesto al secretario de Derechos Humanos, Alberto Baños.

Para recordar: a Carlos Menem lo metió preso Jorge Urso, que para eso cambió la carátula de la causa y lo acusó de asociación ilícita. Urso era del riñón menemista, tenía su mesa en Roux, andaba en moto como Boudou y fue nombrado juez por Jorge Anzorreguy y Miguel Angel Toma, de quien fue abogado. Sufrió un infarto mientras cabalgaba, se cayó y murió. La familia recuperó parte de su fortuna porque un prestanombre se negó a devolver la plata. Son dos lecciones que dejó Urso a la política : no existen ni jueces ni testaferros propios. Y quizá haya una más: Novello, secretario de Urso, está ahora propuesto como juez en lo Penal Económico. Los funcionarios pasan, los jueces quedan.

Ricardo Roa

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