← Volver
lanacion.com.ar · hace 12 horas · Carlos M. Reymundo Roberts

Muchas gracias por viralizarme, señor @braga_dito

LA NACION

Toda mi gratitud con @braga_dito (Gustavo Arabia), el pispeador de medios que con tanta seriedad y solvencia examinó este sábado en X mi columna de LA NACION (“Adornipalooza, un gran show para ahogar las penas”). Solo se equivocó de género periodístico, gracias a lo cual mi sencilla pieza costumbrista, salpicada de ironía y humor, quedó convertida en un sesudo análisis político. Sesudo análisis del que, admito, me siento absolutamente incapaz. Ya me gustaría poder hacerlo (cuando sea grande, quizá), pero me temo que no me dan ni la cabeza ni la pluma.

De buenas a primeras, ese involuntario error –cero grave que un analista de medios le pifie al género de una nota– me puso a la altura de algunos de los más importantes columnistas políticos del país, como mis admirados Joaquín Morales Solá, Carlos Pagni, Jorge Liotti, Jorge Fernández Díaz, Claudio Jacquelin y Ernesto Tenembaum, todos los cuales han pasado ya por el agudo escrutinio de @braga_dito.

¿Yo en el Olimpo de esos dioses? Espero que los dioses no se enteren, porque ahí mismo renuncian al Olimpo.

@braga_dito acompaña ahora, por ese pequeño desliz, a otro olímpico: Aníbal Fernández. Siendo jefe de Gabinete de Cristina, en julio de 2011, se tomó al pie de la letra una de estas columnas, en la que ficcionaba una reunión en la quinta de Olivos; reunión en la que puse a Cris, Amado Boudou, Carlos Zannini, Juan Cabandié, Horacio González y al propio Aníbal. Y hasta me puse yo, ¡dándole consejos electorales a Cris! Ese mismo día –ay, qué dolor–, Aníbal desmintió la columna en un tuit. Dijo que la reunión no había existido y me calificó de “mentiroso y fabulador”. En otro tuit agregó, textualmente: “La Nación MIENTE de semejante manera como seguramente Bartolomé Mitre jamás lo hubiera imaginado. ¡Sinvergüenzas!”.

Aníbal Fernández

Desafortunado Aníbal: tipo tan querible, lo masacraron. Un colega de Clarín posteó: “Sólo te falta desmentir a Harry Potter”. Afortunado yo: que el jefe de Gabinete negara una ficción tuvo tal repercuta que le dio un tremendo impulso a la columna, que por entonces tenía apenas un año de vida y, calculo, no la leía nadie. La cosa no terminó ahí: el sábado siguiente conté que había visitado a Aníbal en su despacho de la Casa Rosada para reconciliarnos. Ufa: también lo desmintió.

Con @braga_dito ahora me pasa lo mismo. Como sus posteos enseguida son retuiteados por Javi y la tropa digital libertaria, mi columna se viralizó. Cuánto lamento que mis padres ya no estén: tener un hijo viral era el sueño de sus vidas.

Que un reconocido escudriñador de medios haya puesto su lupa sobre mi humilde costurita de los sábados hace que considere cambiarle el nombre, creación que le debo a Daniel Arcucci. Acaso “De no creer” de alguna forma hoy le baja el precio, la minimiza, le quita carácter. Acepto sugerencias: ¿cómo debería llamarse un espacio dedicado a repasar con rigor el devenir político del país?

The Trust Project

© Copyright 2026 SA LA NACION | Todos los derechos reservados. Dirección Nacional del Derecho de Autor DNDA - EXPEDIENTE DNDA (renovación) RL-2023-95334553-APN-DNDA#MJ.Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente diario.

App store