Cómo es la inflación que viene: en un escalón más abajo, pero aún empujada por el pico de marzo
Después de 10 meses consecutivos con la inflación que no bajaba, finalmente en abril los precios generales de la economía se habrían desacelerado, por primera vez desde mayo 2025. El descenso de la inflación continuaría hasta mitad de año, anclado en la estabilidad del peso contra el dólar y la pérdida de poder de compra de los salarios.
Sin embargo, un fenómeno que causó problemas décadas atrás en la Argentina persiste vigente: la indexación. Tanto las tarifas de energía como las de transporte están vinculadas a la inflación pasada, lo que impulsa a la inflación hacia adelante. Por ejemplo, la marcha de los precios en marzo (3,4% arriba del mes anterior) tiene impacto en mayo.
Tanto las consultoras Equilibra, de Martín Rapetti, como C&T Asesores Económicos, de Camilo Tiscornia, estimaron que la inflación de abril habría sido de 2,4% mensual, un punto porcentual por debajo de marzo.
Por su lado, unos días antes de cerrar el mes, EcoGo, de Marina Dal Poggetto, proyectaba que la inflación cerraría abril en 2,5%. Econviews, de Miguel Kiguel, observó un 2,6% y para Daniel Artana, economista jefe de Fiel, en abril "se rompería la tendencia del primer trimestre: la inflación daría más cerca de 2,5% que de 3%".
Durante el mes pasado, uno de los rubros que más impulsó al Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue el de los combustibles. Es que si bien hubo un congelamiento de precios en abril, que vence el 15 de mayo, el impacto de la guerra en Medio Oriente estuvo distribuido durante todas las semanas de marzo con aumentos diarios, que impactan por la metodología del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) al mes siguiente.
Así, Equilibra calculó que la nafta se movió un 9,1% promedio y EcoGo que los combustibles treparon 10,4%, para una inflación de los precios regulados que habría llegado al 4,7% (frente al 5,1% previo).
El petróleo continúa en alza y cerró la semana en torno a los 110 dólares por barril. En abril, el promedio de las cotizaciones diarias fue de US$ 102 y la paridad de exportación fue de US$ 99.
Sin embargo, en el mercado local se negoció a US$ 90 el de Neuquén y US$ 86 el de Chubut, de acuerdo a los datos del ex secretario de Energía Daniel Montamat -titular de Montamat & Asociados- y directivos del sector. Es decir, harán falta nuevos ajustes o una extensión del congelamiento de precios.
Ya en mayo, a los fines estadísticos casi que se elimina el efecto de los combustibles en la inflación, pero continúa el de las tarifas de gas a nivel nacional y la energía eléctrica y el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Los boletos de colectivos en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires tienen este mes un aumento de 5,4%, 2 puntos porcentuales más que la inflación de marzo, para mantener el valor real y que los gobiernos de Jorge Macri y Axel Kicillof vayan pagando cada vez menos subsidios.
En tanto, las facturas de luz y gas están más determinadas por los precios de venta de la generación, la producción y los costos de las importaciones, pero dos de sus componentes son el transporte y la distribución de la energía, que se actualizan mensualmente por contratos que duran hasta 2030.
Por eso, la inflación pasada incide permanentemente en su evolución futura. A medida que baje y se acerque al "0 coma algo" prometido por el presidente Javier Milei para agosto, su impacto será cada vez menor.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín