Ficha Limpia: la oposición presiona para tratarla por separado y el Gobierno evita definiciones
La discusión por el proyecto de Ficha Limpia volvió al centro de la agenda política. En la Cámara de Diputados, bloques opositores impulsan avanzar con la iniciativa por fuera del paquete de reformas electorales enviado por el Gobierno, en un intento por acelerar su tratamiento y evitar que quede atada a otros cambios que generan más resistencia.
El planteo se hizo visible durante la última sesión informativa, cuando la diputada Gisela Scaglia consultó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, si el oficialismo acompañaría una sesión especial para tratar exclusivamente ese tema. La respuesta fue ambigua y dejó abierta la incógnita sobre la estrategia de La Libertad Avanza.
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Desde el oficialismo remarcan que Ficha Limpia forma parte de una reforma electoral “integral” que ya ingresó por el Senado y que apunta a modificar distintos aspectos del sistema. Sin embargo, no confirmaron si están dispuestos a separar ese punto del resto del paquete, lo que genera tensiones con sectores que consideran que el tema debería discutirse de manera independiente.
En la oposición sostienen que incluir Ficha Limpia dentro de una “mega ley” dificulta su aprobación. Argumentan que se trata de una iniciativa con amplio consenso social y que no debería quedar condicionada a debates como la eliminación o modificación de las PASO, el financiamiento de partidos o las reglas de campaña.
Por eso, anticipan que pedirán una sesión especial en los próximos días para forzar su tratamiento. La intención es reunir quórum y avanzar al menos con el emplazamiento a comisiones, una herramienta parlamentaria que permite fijar plazos para discutir proyectos.
En paralelo, dentro del oficialismo evitan dar señales claras. Algunos legisladores señalan que no aceptarán presiones y que seguirán la hoja de ruta del Ejecutivo, que prioriza el tratamiento del paquete completo. También reconocen que el escenario de votos es complejo, sobre todo por las diferencias con bloques dialoguistas.
El proyecto de Ficha Limpia no es nuevo. Se presenta en el Congreso desde 2016 y busca impedir que personas con condenas por delitos graves —como corrupción, lavado de dinero o narcotráfico— puedan postularse a cargos electivos. En versiones más recientes también se sumó la inclusión de deudores alimentarios morosos.
Pese al respaldo que suele tener en la opinión pública, la iniciativa nunca logró convertirse en ley. El año pasado, incluso, un intento de avance se frustró por cambios inesperados en el voto de algunos aliados parlamentarios.
Ahora, con un nuevo impulso desde distintos sectores políticos y organizaciones civiles, el debate vuelve a instalarse. Pero otra vez queda atravesado por la disputa política y las diferencias sobre cómo y cuándo tratarlo.