Javier Milei visita el portaaviones Nimitz, la inmensa nave a propulsión nuclear de los Estados Unidos que navega por Argentina
En un nuevo gesto de alineamiento con la administración de Donald Trump, el presidente Javier Milei visitó este jueves el USS Nimitz (CVN-68), uno de los portaaviones a propulsión nuclear más grandes de los Estados Unidos, y participó de distintos ejercicios militares.
Según precisaron desde el Ministerio de Defensa, el Presidente presenció demostraciones aéreas de aviones F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk. Desde el Gobierno destacaron que se trata de "un ejercicio que fortalece la cooperación, la interoperabilidad y el trabajo conjunto entre Argentina y Estados Unidos" organizada por el Comando Sur de Estados Unidos y la Embajada de Estados Unidos en Argentina.
El mandatario estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el canciller Pablo Quirno, el embajador estadounidense Peter Lamelas y el ministro de Defensa, Teniente General Carlos Alberto Presti, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo dalle Nogare; y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay. Además, también participó Guillermo Madero, jefe de Gabinete de Defensa.
Por estas horas, el Nimitz se encuentra navegando por la Zona Económica Exclusiva argentina, tras cruzar desde el Pacífico, desde Chile, al Atlántico, por el Estrecho de Magallanes, a la altura de Mar del Plata.
La visita comenzó en la rampa militar del Aeroparque Internacional Jorge Newbery. Luego voló hacia el buque a bordo de una aeronave Grumman C-2 Greyhound estadounidense, la aeronave que opera como transporte desde y hacia la cubierta del portaaviones. Antes de subirse al Nimitz, Karina Milei, Quirno y Lamelas posaron juntos en una foto con la pose con los pulgares arriba que popularizó el Presidente.
Milei y los funcionarios que lo acompañaron fueron recibidos en el portaaviones por el comandante de la unidad de la Marina de Estados Unidos, Joseph J. Furco.
La inmensa nave entró el domingo a las aguas argentinas y se esperaba que durante estos días realizara múltiples ejercicios de búsqueda, rescate, ataque y defensa frente a las costas de Rawson, Necochea y Mar del Plata. Este año no hay prensa embarcada, como ocurrió en 2024 cuando llegó a aguas argentinas el gigantesco portaaviones George W. Washington.
Fuentes militares con experiencia en este tipo de ejercicios brindaron detalles a Clarín acerca de los ejercicios que realizan. "Simulan verificación, registro y captura de buques en alta mar, prácticas antisubmarinos, ejercicios de tráfico radioeléctrico o, en casos más coordinados, eventualmente despliegue de flotas, con corbetas, submarinos y destructores", dijeron.
Sobre el futuro de este tipo de colaboraciones, dijeron: "Es probable que se esté preparando el contexto para un posible ejercicio el próximo año, cuando podría venir al país la 4° División de la Armada de los EE. UU. (con asiento en Jacksonville, Florida), aunque podría serlo para un ejercicio de tipo Unitas, que comprenden despliegue de infantería de marina. Son ejercicios valiosos para nuestras Fuerzas Armadas, dado que vienen con lo último en tácticas y otros conocimientos".
Según adelantó este medio, el Nimitz está recorriendo una decena de países de la región con el ejercicio Southern Seas 2026 y que en la Argentina tomó forma bajo el nombre de Passex. Se trata de ejercicios de paso (passing exercise), un tipo de ejercicios militares navales practicados conjuntamente por dos armadas destinados a entrenar coordinación y comunicación con vistas a posibles futuros conflictos bélicos o escenarios de logística para ayuda humanitaria.
El de esta ocasión se trata de un ejercicio combinado que fue aprobado por Decreto de Necesidad y Urgencia presidencial, ante el temor de la administración nacional de que el Congreso no lo aprobara.
"El USS Nimitz representa la cumbre de la ingeniería naval estadounidense, y hoy sirve como una plataforma para mostrar la férrea asociación entre los Estados Unidos y Argentina. La presencia del presidente Milei nos recuerda que estamos en una nueva era de relación bilateral, avanzando más allá de la mera cooperación hacia una alineación estratégica profunda, capaz de enfrentar de lleno los desafíos del siglo XXI", señaló el embajador norteamericano Lamelas.
El gran portaaviones está en servicio desde 1975 y es un buque a propulsión nuclear, ya que utiliza reactores nucleares para generar energía y moverse. Esto le permite operar hasta veinte años sin reponer combustible. La nave funciona mediante reactores que calientan agua para generar vapor que impulsa turbinas y hélices, permitiéndole superar velocidades de 30 a 31,5 nudos (más de 56-58 km/h).
Tiene 333 metros de eslora, unos 77 metros de manga máxima y un desplazamiento cercano a las 100.000 toneladas, con capacidad para operar decenas de aeronaves embarcadas. Y puede llevar entre 5.000 y 6.000 efectivos a bordo.
A bordo del portaaviones, que partió de Bremerton, Estados Unidos, se encuentran los capitanes de corbeta Julio Escudero y Romina Banegas, junto al suboficial primero Jorge Ortiz, todos argentinos.
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