Después de comprar Adecoagro y Profértil, el gigante de las stablecoins Tether invierte en una app argentina
Tether, la empresa emisora de USDT, la mayor stablecoin del mundo, está profundizando su expansión en América Latina mediante una inversión en la plataforma cripto argentina Belo. La firma encabezó una ronda de financiamiento Serie A de Belo por US$ 14 millones, según un comunicado que no incluyó detalles sobre la valoración de la startup.
Titan Fund, The Venture City, Mindset Ventures y G2 también participaron en la serie, informó la agencia Bloomberg.
La billetera digital Belo está expandiéndose en Sudamérica, una región en la que USDT ya domina los flujos de criptomonedas. Un informe de 2025 de Artemis Analytics muestra que USDT representa la mayor parte del uso de stablecoins en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
“Tether busca distribución y ve a Belo como un actor que puede impulsar con fuerza el uso de USDT, tanto de cara al cliente como en el nivel de infraestructura”, dijo el CEO de Belo, Manuel Beaudroit, en una entrevista.
Las stablecoins son un tipo de criptomoneda vinculada al precio de un activo establecido, generalmente el dólar estadounidense, que están ganando cada vez más popularidad como medio de pago.
El volumen total de transacciones con stablecoins aumentó 72% hasta alcanzar US$ 33 billones en 2025, según Artemis.
Belo, que lleva tres años consecutivos de rentabilidad, según informa, se expandió recientemente a Brasil y planea ingresar a siete países más este año, incluidos Perú y Bolivia. Utilizará los fondos de la ronda Serie A para integrar pagos, ahorro y criptomonedas en una sola aplicación, así como para contratar personal que aumentará su plantilla en 20%.
La compañía proyecta alcanzar el millón de usuarios brasileños antes de que finalice 2027 y continuar desplegando LUX -su tarjeta internacional 100% digital sobre red Visa- como pieza central de su propuesta en cada nuevo mercado donde opere.
La expansión regional de Tether va más allá del ecosistema cripto. El año pasado, la firma adquirió una participación controladora en la empresa agrícola Adecoagro, ampliando una serie de inversiones que incluyen desde implantes cerebrales hasta equipos deportivos.
Luego, a través de Adecoagro, la empresa pagó US$ 1.200 millones por la compañía de fertilizantes Profértil.
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