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clarin.com · hace 2 horas · Clarin.com - Home

Lo que cuentan los inodoros

Lo que cuentan los inodoros

Uno al lado del otro, cuidadosamente alineados, hablan de tiempos pretéritos. Los hay del siglo XX, pero también del XIX. Los hay con delicadas flores pintadas sobre el esmalte y los hay con sofisticados mecanismos de plegado para ser usados en el compartimento de un tren en movimiento. Dicen que es la mayor colección de sanitarios del mundo y es fácil creerlo.

El arquitecto Carlos Libedinsky pacientemente señala cada una de las piezas y explica su singularidad. Foto: Ariel Grinberg.

Detrás de ella está el arquitecto Carlos Libedinsky, que pacientemente señala cada una de las piezas y explica su singularidad. La pedagogía que emplea revela su experiencia docente como profesor y director Académico de la Maestría de Diseño avanzado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.

"No hay tratado arquitectónico que declare al toilette como el elemento primordial de la arquitectura, pero, sin embargo debiera ser el más importante", cita Libedinsky al neerlandés Rem Koolhaas, profesor en Harvard. Y es que el argentino dedica a este dispositivo no solo una colección única de más de 200 piezas, sino también horas de investigación desde 1965 e incluso un doctorado.

¿Es posible que nuestro inodoro sea tan importante? Responde el arquitecto: "Es el principal instrumento para el mejoramiento de la salud mundial y la limitación de las pestes. Actualmente en el mundo, más de un un tercio de la población no tiene acceso al inodoro por carecer de agua y estructura de saneamiento. El 88% de las muertes por enfermedades diarreicas pueden atribuirse al agua insalubre y la falta de saneamiento; además es la segunda causa de muerte de niños menores de 5 años".

Hace años, Libedinsky recordó en un artículo publicado en Clarín, que nuestro inodoro actual fue creado a finales del siglo XIX. Como el auto. Pero mientras los sanitarios siguen iguales, aquel "automóvil era eléctrico o a vapor, no superaba una velocidad de 13 km/h y difería absolutamente su apariencia y tecnología con su similar moderno".

La coleccipon del arquitecto Carlos Libedinsky tiene más de 200 piezas. Foto: Ariel Grinberg.

La comparación evidencia, agrega, "la calidad y belleza intemporal de un diseño que ha desafiado en buena ley el paso del tiempo y la tecnología".

Esa permanencia se revela en cada rincón del espacio que Libedinsky dedica a su colección, una edificación vidriada en el Bajo Belgrano en la que 200 inodoros reivindican su protagonismo en la vida contemporánea gracias a un hombre apasionado que supo interpretar la historia que tenían para contar.

Débora Campos

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