← Volver
lanacion.com.ar · hace 9 horas · Eugene Czolij

El resultado de la guerra de Rusia impactará a todos

LA NACION

Una pregunta que persiste entre los expertos en política es: ¿cómo terminará la guerra de Rusia? Para responder esta pregunta, primero hay que entender por qué Rusia invadió Ucrania en 2014 y comenzó su guerra total contra Ucrania el 24 de febrero de 2022.

Durante la conferencia de prensa posterior a la cumbre en Alaska con el presidente Donald Trump el 15 de agosto de 2025, Putin declaró que: “los acontecimientos en Ucrania están directamente relacionados con ciertas amenazas fundamentales para nuestra seguridad […] estamos convencidos de que una solución estable y duradera del conflicto ucraniano requiere eliminar las causas profundas de esta crisis, de las que he hablado en más de una ocasión, tener en cuenta todas las aspiraciones legítimas de Rusia y restablecer un equilibrio justo en el ámbito de la seguridad a escala europea e incluso mundial”.

¿Qué significa esto? Antes de iniciar su guerra total contra Ucrania, el 17 de diciembre de 2021, Rusia propuso a la OTAN y a Estados Unidos acuerdos de “seguridad” al estilo de Yalta. El proyecto de Acuerdo sobre medidas para garantizar la seguridad de la Federación de Rusia y de los Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte establecía que: “Artículo 4. La Federación de Rusia y todos los Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte al 27 de mayo de 1997, respectivamente, no desplegarán fuerzas militares ni armamento en el territorio de ningún otro Estado europeo, además de las fuerzas ya estacionadas en dicho territorio a esa fecha. Con el consentimiento de todos los Estados miembros, tales despliegues podrán realizarse en casos excepcionales para eliminar una amenaza a la seguridad de uno o más Estados. […] Artículo 6. Todos los Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte se comprometen a abstenerse de cualquier ampliación adicional de la OTAN, incluida la adhesión de Ucrania, así como de otros Estados. Artículo 7. Las Partes que sean Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte no llevarán a cabo ninguna actividad militar en el territorio de Ucrania, así como en otros Estados de Europa Oriental, del Cáucaso Meridional y de Asia Central.”

El presidente estadounidense Donald Trump (derecha) y el presidente ruso Vladimir Putin posan en un podio en la pista de aterrizaje tras su llegada a la base conjunta Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska (Foto de ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP)

Los acuerdos de “seguridad” propuestos por Rusia implicarían la retirada de tropas y armamento de la OTAN de la mitad de los 32 países miembros, a saber: Albania, Bulgaria, Croacia, Chequia, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Hungría, Letonia, Lituania, Macedonia del Norte, Montenegro, Polonia, Rumania, y Suecia, ya que todos ellos se unieron a la OTAN después del 27 de mayo de 1997.

En otras palabras, con el pretexto de que las fronteras de Rusia se ven constantemente amenazadas por la expansión de la OTAN, el Kremlin pretende: a) renovar la esfera de sus influencias a los territorios de los antiguos países del Bloque Oriental; y b) cerrar la política de “puertas abiertas” de la OTAN, para garantizar que Ucrania nunca se convierta en estado-miembro de la OTAN.

Esto no debe asombrar a nadie, en tanto y en cuanto Putin declaró públicamente en su Carta al pueblo del 25 de abril de 2005, que la disolución de la Unión Soviética fue “la mayor catástrofe geopolítica del siglo”. Desde entonces Putin prometió renovar la denominada “gloria pasada” de Rusia y sistemáticamente actúa para la obtención de esta meta, particularmente a través de estos proyectos imperialistas, como la Unión Euroasiática, Mundo Ruso y los acuerdos de “seguridad”, propuestos a la OTAN y los EE. UU. en 2021.

¿Por qué Ucrania es el principal objetivo de la atención Rusa? El Acto de Declaración de la Independencia de Ucrania del 24 de agosto de 1991, ratificado por el referéndum del 1° de diciembre de ese año, en el cual todas las Oblast y Crimea aprobaron la independencia de Ucrania, motivó la disolución de la Unión Soviética el 26 de diciembre de 1991.

Fuego y humo se elevan sobre el centro de la ciudad tras un ataque de dron en Leópolis, Ucrania, el martes 24 de marzo de 2026. (AP Foto/Mykola Tys)

Entonces, para renovar la Unión Soviética, Rusia necesita nuevamente conquistar Ucrania.

En su libro Visión Estratégica: Estados Unidos y la Crisis del Poder Global, Zbigniew Brzezinski, Consejero de Seguridad Nacional del Presidente Jimmy Carter, explicó porque Ucrania es un elemento llave para la recreación del imperio Soviético: “No se debe subestimar el aspecto de que, sin Ucrania, Rusia deja de ser un imperio, pero con Ucrania subordinada y luego conquistada, Rusia se convierte automáticamente en un imperio.”

Es por esta razón que Putin nunca aceptará voluntariamente algún acuerdo de paz que no considere el restablecimiento de una neo-Unión Soviética y un Bloque Oriental o se contraponga a este plan imperial.

El informe de 2026 de la Conferencia de Seguridad de Múnich afirma que “la continua agresión de Rusia constituye ‘la amenaza más significativa y directa’ para los miembros de la OTAN y la seguridad europea. […] De hecho, algunos servicios de inteligencia estiman que Rusia podría reconstituir sus fuerzas para una ‘guerra regional’ en la zona del mar Báltico en un plazo de dos años tras un posible alto el fuego en Ucrania, y para una guerra ‘local’ contra un solo país vecino en un plazo de seis meses”.

El resultado de la guerra total de Rusia contra Ucrania acabará afectando a todo el mundo. Por el bien de la humanidad, los países miembros de la OTAN deberían tomar medidas inmediatas para ayudar a garantizar que Ucrania detenga los planes imperialistas del Kremlin y que la guerra de Rusia termine rápidamente con una paz justa y duradera

Las violaciones rusas al espacio aéreo en siete países miembros de la OTAN en 2025, a saber, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Noruega, Polonia y Rumania, son un recordatorio de las ambiciones expansionistas de Rusia, que van mucho más allá de Ucrania.

Así pues, si Rusia lograra vencer a Ucrania y, como consecuencia, se convirtiera en un imperio, sin duda continuaría con su plan de reconstituir una neo-Unión Soviética y un neo-Bloque del Este. El Kremlin, por lo tanto, desencadenaría la Tercera Guerra Mundial.

Si Ucrania se ve obligada a firmar un acuerdo de paz con concesiones territoriales, esto envalentonará a otros dictadores para que persigan sus ambiciones imperialistas e invadan países extranjeros con la expectativa de que, en última instancia, serán recompensados por apoderarse de territorio.

Sin embargo, si Ucrania, con el apoyo eficaz y oportuno de todos los países miembros de la OTAN, lograra detener a Rusia ahora y obligarla a aceptar un acuerdo de paz genuino, integral y duradero con las garantías de seguridad adecuadas, entonces la paz, la seguridad y la estabilidad a nivel mundial se verían reforzadas.

El resultado de la guerra total de Rusia contra Ucrania acabará afectando a todo el mundo. Por el bien de la humanidad, los países miembros de la OTAN deberían tomar medidas inmediatas para ayudar a garantizar que Ucrania detenga los planes imperialistas del Kremlin y que la guerra de Rusia termine rápidamente con una paz justa y duradera, en pleno cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas y con una arquitectura de seguridad que impida que Rusia libre guerras contra Europa con impunidad.

The Trust Project

© Copyright 2026 SA LA NACION | Todos los derechos reservados. Dirección Nacional del Derecho de Autor DNDA - EXPEDIENTE DNDA (renovación) RL-2023-95334553-APN-DNDA#MJ.Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente diario.

App store