Kicillof toma el control del PJ PBA con gestos de una tregua
En medio de cruces internos y con la mira en 2027, el peronismo bonaerense intenta reacomodarse. Y en este contexto, Axel Kicillof asumió la conducción partidaria en un acto que buscó descomprimir tensiones, con críticas al gobierno libertario y respaldo al reclamo de fondos provinciales.
La convocatoria estaba prevista para comenzar a las 14 del viernes, aunque el inicio se demoró y los dirigentes fueron llegando de manera escalonada a la sede partidaria en La Plata. Una de las primeras en arribar fue la diputada provincial Mayra Mendoza, quien se convirtió en la voz más crítica del kirchnerismo en la pelea interna que mantienen con Axel Kicillof.
El último capítulo de esta disputa tuvo que ver con un cruce en el chat grupal que comparten intendentes y funcionarios provinciales en donde la dirigente reclamó mayor atención de Kicillof a la dos veces presidenta. “Va a estar todo bien, Carlos. Es la misma operación que tuvo CFK en diciembre. Distintos contextos, a vos te tocó en Barcelona y a ella presa. Entiendo la preocupación de Axel, insisto en que hubiera sido humano que exista también por la mujer que le dio la posibilidad de ser gobernador”, escribió Mendoza después de que muchos le enviaran saludos de recuperación a Carli Bianco tras una operación de apendicitis en Barcelona.
Ayer, la ahora diputada esquivó la pelea y asistió a la primera reunión del PJ bonaerense con el jefe provincial al frente. Durante el encuentro no habló (la voz de la tercera sección fue el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermin) y se retiró antes de que el gobernador bonaerense cierre la primera reunión a cargo. A la salida, Mendoza dejó la polémica de la semana atrás y marcó el respaldo al gobierno de Kicillof en el reclamo de fondos. “Acompañamos el pedido de la provincia de Buenos Aires por la deuda y la asfixia que tiene el gobierno nacional, no con un gobernador sino con el pueblo y con cada uno de los municipios”.
El pedido de “Cristina Libre” para que forme parte del documento llegó por parte de la senadora provincial, Fernanda Raverta. El texto que había preparado Kicillof en la previa al encuentro ya tenía un párrafo en ese sentido. “El peronismo bonaerense repudia la condena y proscripción de la presidenta del Partido Justicialista en el orden nacional, Cristina Fernández de Kirchner, y exige su liberación. Así como también reiteramos el pedido humanitario por la situación del compañero Julio De Vido”, dice el sexto párrafo del comunicado del PJ bonaerense que acordaron los dirigentes.
El texto inicia con una crítica a la política que encara Javier Milei. “Desde el Consejo del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires alzamos nuestra voz en defensa de los bonaerenses que hoy sufren el desprecio y la insensibilidad de un Gobierno Nacional decidido a romper los lazos de solidaridad que unen a nuestra comunidad. El actual modelo de Milei no es más que un plan de asfixia que atenta contra la felicidad de nuestro pueblo y la grandeza de la Nación, pilares innegociables de nuestra doctrina”, dice el documento.
Además, plantean convertirse en una opción al gobierno libertario y acompañar la movilización por el Día del Trabajador. “Frente al egoísmo del mercado y la crueldad del ajuste, el peronismo bonaerense reafirma su compromiso con la construcción de una alternativa para un futuro mejor con protección de la industria nacional y fortalecimiento del trabajo. Por estos motivos, convocamos al peronismo bonaerense a sumarnos a la marcha del 30 de abril a la Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador”.
Según relataron varios dirigentes que fueron parte del encuentro partidario, esta vez no hubo chicanas ni mensajes cruzados de ningún sector. También participaron de la reunión la vicegobernadora Verónica Magario, la jefa de asesores Cristina Álvarez Rodríguez, el ministro Gabriel Katopodis, el intendente Julio Alak, Fernando Espinoza y Carlos Bianco.
En contraste, hubo una ausencia notoria. Aunque es cierto que con el cambio de autoridades ya no tenía que estar presente, Máximo Kirchner no asistió al encuentro. En cambio, a la misma hora decidió mostrarse cruzando el alambrado del territorio en el que Kicillof plantó bandera y recorrió la localidad de María Teresa, en la provincia de Santa Fe. Desde allí habló de la construcción nacional: “No tenemos que pensar en espacios que sean simplemente anti Milei, ni anti nada. Sino que tenemos que acostumbrarnos otra vez a pensar de manera más positiva y a construir no en contra de alguien, sino a favor de los intereses de la mayoría”.