El Gobierno amplía la emisión de bonos y busca acelerar la acumulación de dólares para pagar un vencimiento clave
Tras anunciar un nuevo llamado a licitación de deuda pública, el gobierno de Javier Milei confirmó que ampliará la emisión de sus bonos en moneda extranjera con el objetivo de acelerar la acumulación de dólares para pagar el vencimiento de USD 4.300 millones de principios de julio de 2026.
“Se amplía la emisión de AO27 y AO28 a USD 350 millones + 2da vuelta de USD 100 millones”, comunicó Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro de Economía Luis Caputo. Hasta el momento, las subastas de los Bonares se realizaban por hasta USD 150 millones cada uno en la primera ronda. La novedad es que se eleva en USD 200 millones para cada título. En caso de que suscite el interés de los inversores, podría recolectar hasta USD 900 millones por licitación.
A lo largo del año, la Secretaría de Finanzas llevó adelante cuatro colocaciones del Bonar 2027 y dos del Bonar 2028. Estas emisiones permitieron captar USD 997 millones correspondientes al Bonar 2027 y USD 434 millones al Bonar 2028, elevando el monto total adjudicado a 1.400 millones de dólares. El propósito central fue fortalecer los depósitos en dólares del Tesoro Nacional y cubrir obligaciones de deuda de corto plazo.
En la última licitación, uno de los aspectos destacados fue la reducción de la tasa obtenida por Finanzas respecto a la subasta anterior. En la primera colocación del Bonar 2027 se adjudicaron USD 250 millones con una tasa de 5,74%, mientras que en la segunda se repitió el monto, pero con una tasa más baja, de 5,45 por ciento. En la tercera ronda, el Tesoro colocó USD 247 millones del Bonar 2027 y USD 184 millones del Bonar 2028. Finalmente, en la última emisión, se asignaron USD 250 millones a cada uno de los bonos, con tasas del 5% para el Bonar 2027 y del 8,20% para el Bonar 2028.
Economía realizará una nueva licitación de deuda el martes 28 de abril, en la que, además de los Bonares, se ofrecerán distintos instrumentos financieros para los inversores. Entre las opciones disponibles habrá una LECAP con vencimiento el 12 de junio de 2026 y un bono TAMAR a pagar el 31 de agosto de 2028, ambos instrumentos de reciente creación.
El menú también incluirá un Boncer con vencimiento el 29 de septiembre de 2028 y un bono CER/TAMAR a pagar el 29 de junio de 2029, este último también de nueva emisión. Además, se podrá acceder a un bono Dólar Linked, que vence el 30 de septiembre de 2026, pensado para quienes buscan cobertura frente a la evolución del tipo de cambio.
Con el objetivo de afrontar los próximos vencimientos de deuda en moneda extranjera, la administración libertaria diseña una estrategia financiera que busca reunir hasta USD 10.000 millones sin recurrir a los mercados internacionales. Este monto permitiría cubrir los pagos a acreedores privados previstos para julio de 2026 y enero y julio de 2027, que suman cerca de 9.000 millones de dólares.
Además de los encuentros con representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), la visita del ministro de Economía, Luis Caputo, a Washington estuvo orientada a concretar un esquema de financiamiento respaldado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por un total de 2.550 millones de dólares.
Tanto el Banco Mundial (que aportará USD 2.000 millones) como el BID (USD 550 millones) brindarán garantías, que funcionan como un “seguro” para futuros prestamistas. Estas garantías facilitarán el refinanciamiento de una parte relevante del pasivo argentino, reducirán los costos de acceso a fondos y crearán mejores condiciones para captar inversiones privadas nacionales e internacionales.
“Lo primero que hay que aclarar es que no es nueva deuda, sino que es para refinanciar los vencimientos de capital. Venimos trabajando hace mucho en financiamientos alternativos que son más accesibles en tasa, más baratos que el mercado. ¿Por qué no salimos al mercado? Porque es nuestra obligación refinanciar al país a la tasa más baja posible. Y esta tasa es mucho más baja de lo que hoy Argentina puede obtener en el mercado", sostuvo Caputo desde Washington.
Respecto al costo financiero de la operación, Caputo estimó que la tasa de interés se ubicará entre 5,5% y 6,5% anual a seis años, aunque señaló que aún se negocian los detalles. Este rendimiento es inferior al que la Argentina debería afrontar en una emisión internacional de deuda, ya que, dada la situación actual del riesgo país, las colocaciones soberanas deberían ofrecer tasas superiores al 9% en dólares, un costo que el Gobierno considera excesivo.
En relación con los pagos de Bonares y Globales previstos para julio, el ministro precisó que de los USD 4.300 millones programados semestralmente, USD 3.000 millones corresponden a capital, cifra que se busca refinanciar. Los intereses, que suman alrededor de USD 1.300 millones, se afrontarán con el superávit primario.
Caputo también mencionó que el plan contempla un programa de licitaciones locales por un valor de USD 4.000 millones, empleando bonos con vencimiento en 2027 (AO27) y 2028 (AO28), que se subastan cada dos semanas y ofrecen tasas entre 5% y 8 por ciento.
Por otra parte, el acuerdo alcanzado con el Banco Mundial permitiría sumar entre USD 3.000 y 4.000 millones adicionales. Así, el equipo económico prevé reunir USD 8.000 millones para cubrir pagos de USD 3.000 millones en julio, otros USD 3.000 millones en enero de 2027 y contar con un remanente de USD 2.000 millones para futuros compromisos.
El monto total ascendería a USD 10.000 millones si se consideran los USD 2.000 millones que el Gobierno espera recaudar a través de la venta de activos estatales. Se estima que la mayor parte de los ingresos por privatizaciones se materializará en la segunda mitad de 2026, especialmente con las empresas públicas incluidas en la Ley de Bases.