Arrancó la obra para unir Retiro y Recoleta: cómo será la nueva vía rápida para salir hacia el norte porteño
Lo que durante años fue un terreno ocioso y una verdadera cicatriz urbana, ahora promete convertirse en una solución fundamental para el tránsito porteño. El Gobierno de la Ciudad inició la construcción de una nueva traza vial sobre la calle Brigadier Juan Facundo Quiroga, un proyecto de dos kilómetros de extensión que cambiará definitivamente la conectividad diaria entre los barrios de Retiro y Recoleta.
La flamante arteria funcionará como una vía de escape rápida y directa para los miles de vehículos que buscan salir del centro porteño hacia la zona norte. La nueva calzada contará con un sentido único de circulación en dirección a la Avenida Figueroa Alcorta, descomprimiendo los históricos cuellos de botella que se generan en las horas pico entre las Comunas 1 y 2.
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La necesidad de abrir este corredor surgió al recuperar un inmenso espacio estratégico que había quedado totalmente vacante y sin uso. Ese sector porteño quedó desafectado tras la cancelación definitiva de un antiguo proyecto vinculado a la Autopista Illia, por lo que el Ejecutivo local decidió devolverle su función original para poder reactivar la zona.
Las máquinas ya trabajan a toda marcha sobre el terreno. La ambiciosa obra arrancó formalmente con la demolición de las viejas estructuras existentes, específicamente las pilas y los estribos de hormigón que habían quedado abandonados en el lugar. Una vez finalizada esta etapa de limpieza, las cuadrillas avanzarán con la ejecución de los nuevos tramos de pavimento.
Sin embargo, el rediseño integral del área va mucho más allá de sumar carriles para los autos. La transformación busca saldar una deuda histórica con la seguridad de los transeúntes mediante la construcción de veredas a ambos lados de la vía. Además, se instalarán sendas peatonales, tanto a nivel como elevadas, para garantizar cruces completamente seguros en un área que antes resultaba intransitable.
El proyecto también apunta a modernizar todo el corredor urbano bajo estrictos criterios de sostenibilidad y paisajismo. La histórica oscuridad y el abandono que caracterizaban a la zona quedarán atrás con la instalación de una moderna red de luminarias con tecnología LED, aportando mayor visibilidad y prevención durante la noche.
A esta fuerte mejora de infraestructura se le sumará la colocación de nuevos cestos de basura y la plantación de diversas especies botánicas autóctonas. Desde la cartera de Infraestructura y Movilidad señalaron que el objetivo final es mejorar drásticamente la calidad ambiental del entorno e integrar la movilidad con el espacio público, ofreciendo una experiencia superadora para los vecinos.