De los termos al diseño italiano: el importador de Stanley suma una nueva marca de artículos de cocina
El nombre de Grupo Mendizábal quedó asociado en los últimos años a un fenómeno de consumo inesperado: haber convertido a los termos Stanley en un objeto de deseo masivo en la Argentina. Ahora, la compañía busca replicar ese éxito con una nueva apuesta, esta vez en el mundo del diseño para el hogar: será el distribuidor oficial de la marca italiana Alessi.
La historia del grupo en el país tuvo un punto de inflexión en 2012, cuando Facundo Mendizábal decidió importar los termos Stanley, por entonces una marca muy poco conocida por los consumidores argentinos. La apuesta no solo funcionó, sino que superó todas las expectativas: el producto logró una penetración inédita y terminó consolidándose como un símbolo de consumo cotidiano, al punto de sorprender a la propia casa matriz en Estados Unidos.
Con ese antecedente, la empresa fue ampliando su presencia en distintos segmentos. Hoy, además de Stanley, maneja negocios vinculados a escritura —con marcas como Lamy y Edding—, productos para bebés como Avent y Chicco, artículos de tocador con representación de Unilever International (incluyendo Vaseline y Dove) y retail propio con tiendas exclusivas de Stanley.
En ese proceso de expansión, a partir de junio se sumará Alessi, una marca italiana de prestigio internacional, reconocida por su enfoque en el diseño aplicado a objetos cotidianos. Fundada en 1921, la compañía construyó su identidad trabajando con algunos de los artistas y diseñadores más influyentes del mundo, desde Salvador Dalí hasta Philippe Starck, y desarrollando un catálogo que supera los 1400 productos. Sus piezas —que van desde exprimidores y sacacorchos hasta cafeteras y vajilla— se caracterizan por combinar funcionalidad con una fuerte impronta estética.
El grupo Mendizábal ya cerró el acuerdo para representar oficialmente la marca en la Argentina y planea importar una línea inicial de 80 productos. La estrategia apunta a ofrecer precios competitivos, que se ubicarían en torno a un 30% por encima de los valores en Europa.
Entre los productos más icónicos que llegarán al país se destacan el famoso exprimidor “Juicy Salif”, diseñado por Philippe Starck —una pieza emblemática del diseño industrial— con un precio de referencia de 90 euros en el exterior; la pava eléctrica de la línea Plissé, valuada en 135 euros; y la pava eléctrica MG32, diseñada por Michael Graves, que alcanza los 320 euros en mercados internacionales.
“Afuera hay un campo muy fértil, porque la economía global no está pasando por su mejor momento, lo que hace que las marcas europeas estén más dispuestas a buscar nuevos mercados. Y también existe un factor Milei. Cuando hablás con empresas italianas o alemanas, se les dibuja una sonrisa cuando hablan de Milei”, explica Mendizábal.
El criterio para sumar nuevas marcas, sin embargo, no responde únicamente a variables económicas. “Hay mucho de intuición: son marcas que me gustan y que tienen algo que me atrae. Siempre me fijo en lo que está pasando en redes y también en la calle”, señalan.
El desembarco de Alessi se inscribe en una tendencia más amplia: el regreso de marcas internacionales que ven en el país un mercado atractivo dentro de la región. A pesar de las dificultades, la Argentina sigue siendo el segundo mercado más importante de Sudamérica después de Brasil, un dato que no pasa desapercibido para las compañías globales.
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