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Las fotografías del Genocidio Armenio y el testimonio del hombre que las tomó

Las fotografías del Genocidio Armenio y el testimonio del hombre que las tomó

En 1915 un subteniente alemán llamado Armin Wegner tomó las fotografías que mostraron la crueldad del Genocidio Armenio perpetrado por el Imperio Otomano. Esas fotografías son en nuestros días el registro visual más conocido del exterminio de más de un millón de armenios durante la Primera Guerra Mundial. ¿Quién fue este hombre que quizás sea desconocido para gran parte de los lectores y por qué recordamos su obra?

Wegner nació en el Imperio Alemán en 1886, hijo de un ferroviario, cursó estudios universitarios en Derecho y Economía y al mismo tiempo alimentó su pasión por la escritura y las causas humanitarias. Su época era la de un mundo que había entrado en la tormenta de la Primera Guerra Mundial.

En 1914, Alemania se alió con Turquía y Austria contra Inglaterra, Francia y Rusia. Wegner siempre había sentido una fascinación por Oriente y en 1915 fue enfermero voluntario como parte de los cientos de soldados y técnicos alemanes que se encontraban en Turquía.

En ese año había comenzado la deportación y exterminio de la población armenia por parte del gobierno otomano. El 24 de abril -fecha de la conmemoración del genocidio- fue la noche donde se secuestraron y y luego asesinaron a los líderes de esta minoría cristiana. En forma simultanea en todo el Imperio Otomano había comenzado la deportación forzosa de mujeres, niños y ancianos armenios por parte de la gendarmería turca. La minoría cristiana era forzada a marchar hacia los desiertos de Siria. Las caravanas eran atacadas por grupos de asesinos y convictos liberados de las cárceles por el gobierno otomano.

Wegner fue testigo de las masacres contra las caravanas de armenios y tuvo la valentía de tomar fotografías del genocidio en el desierto sirio. El gobierno otomano había establecido una férrea prohibición en que se tomasen fotos de las deportaciones. Sin embargo, Wegner desobedeció esas órdenes: compiló información y tomó numerosas fotografías que logró canalizar de forma clandestina hacia Alemania y Estados Unidos.

En 1916, fue descubierto y arrestado; se lo envió a Constantinopla con el castigo de atender a pacientes con cólera. Con el fin de la guerra Wegner continuó con su labor humanitaria en Alemania y escribió una carta abierta al presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, reclamándole por la suerte de los armenios.

En Alemania publicó poemas, prosa y años después, escribiría, en abril de 1933, una carta abierta a Adolf Hitler protestando contra la persecución de los judíos. Wegner fue detenido por la Gestapo, enviado a un campo de concentración y torturado; sus libros quemados. Logró escapar de Alemania y vivir en el exilio en Italia.

El reconocimiento por su labor llegó años después cuando en 1968 fue declarado como Justo entre las Naciones por Yad Vashem (Centro Mundial de conmoración del Holocausto) y obtuvo también la máxima condecoración del gobierno de Armenia. La vida de Wegner transcurrió entre guerras y exterminios sistemáticos. Sin embargo, su heroísmo y valentía mostraron al mundo -a través de sus fotografías- el Genocidio Armenio. En una época donde la crueldad y el odio resurgen, el ejemplo de Wegner muestra lo más alto de la condición humana.

Juan Pablo Artinian es Doctor en Historia por la State University of New York, Profesor en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Torcuato Di Tella

Juan Pablo Artinian

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