El enojo de Toto con Wall Street, la reunión Macri-Rocca y Adorni, más complicado
Toto Caputo volvió de malhumor de EE.UU. Tuvo el apoyo político del FMI, un aval del Banco Mundial, pero los “lobos” de Wall Street no terminan de creer y confiar en el futuro de su programa. Caputo aprovechó varias reuniones - las privadísimas -, con viejos camaradas de Manhattan, para explayarse contra las dudas de los dueños del dinero. Les reprochó: “Ustedes no acompañan nuestro esfuerzo”. Y después atacó: “Hicimos todo lo correcto. Las reformas. Lo que querían. Pero ustedes no bajan el riesgo país. No ayudan”.
Los encuentros fueron en medio de la misión a Washington. El reproche también lo expuso en el encuentro del JP Morgan. Les recriminó la cuestión a un centenar de inversores: “Hoy, los fundamentos económicos de Argentina serían equivalentes a un riesgo país más bajo”. Toto volvió mascullando frustración. Esa resistencia de Wall Street le complica la financiación de multimillonarios vencimientos futuros.
El enfrentamiento con la elite financiera viene de hace meses. Javier Milei impidió una multitudinaria colocación que obligaba a pagar el 10%. Hubiera sido un Waterloo. Toto culpa a “los kukas” por la actitud esquiva de Wall Street. Evita así abrir a la discusión ciertas inconsistencias que tendría el modelo. Los gurkas de Manhattan critican la política monetaria y advierten por futuras debilidades fiscales.
Caputo recibió todo tipo de preguntas en esas reuniones de Washington. Muchas, sobre las interminables peleas en el Gabinete y también el temor por la abrupta caída de Milei en las encuestas.
Los banqueros temen la falta de una alternativa al Presidente. Suelen decir en cónclaves privados: “Si falta una alternativa a Milei, puede aparecer cualquier loco”.
Clarín anticipó hace semanas que Toto está molesto por las peleas y les echa las culpas de la desconfianza que reflejan las encuestas. El ministro no admite que – en medio de la interna oficial – le cuestionen los corcoveos del programa. Se refieren a la caída en la actividad y el recalentamiento de precios.
Lo repitió en reuniones con empresarios y lo declaró a bocajarro en la intimidad ministerial: “Que no me jodan. Yo hice todo. Que arreglen sus quilombos políticos”. Toto tiene información de que hay algunos dirigentes importantes que le cargan la romana y aclara que hay total sintonía con Milei. Lo dice sincero: “Estoy seguro que no es Javier. El Presi me superbanca”.
A los “Karinos” le molestaron esas imputaciones de Toto. Adorni insiste en que su situación sería mejor si la economía floreciera. Los “Karinos” dicen que “Toto” agranda lo del ruido político para minimizar los problemas que tiene la propia economía. Febrero tuvo una fuerte caída productiva y ayer hubo otro dato desalentador: la confianza del consumidor bajó un 5,4%.
“Toto” contragolpea con frases impactantes pero dudosas: “Los próximos 18 meses serán los mejores que se hayan visto”.
Se desconocen los argumentos de semejante pronóstico. Encima, promocionó el “modelo Lumilagro”. Si toda la industria lo copiara y se dedicara a importar- como hizo Lumilagro - aumentaría el desempleo al doble. Se trata de un relato político fantástico. Este tema fue el central en la reunión entre Paolo Rocca y Mauricio Macri.
El CEO de Techint y el jefe del PRO coincidieron en que se transitaba un difícil momento económico. Ambos rescataron el rumbo de Milei, pero Rocca dio precisiones sobre el derrumbe del consumo fabril.
El jefe de Techint dijo que “hay caída del consumo y no son buenas las perspectivas”.
Macri compartió el diagnóstico y el “problema China”. Y fue contundente: “Que el riesgo país no baje excede a Toto. No baja por temas políticos que Toto no maneja”.
Hacía alusión a la falta de “institucionalidad” de Milei. Al desprecio de Javo hacia el Congreso, la Justicia y el periodismo. Encima, ayer se le ocurrió cerrar la Sala de Prensa de la Casa Rosada: ni Cristina se atrevió a tanto desprecio por la prensa.
Rocca también criticó las “formas” de Milei. Y dijo que eso afectaba la credibilidad del Gobierno. La cena fue amena. Rocca los recibió con su familia y su pareja Adriana Rosenberg, actual directora de la Fundación Proa. Pero se habló siempre de política y economía. Solo hubo una humorada sobre “Señor Chatarrín” que todos festejaron a carcajadas. Ambos hablaron de la convulsionada situación internacional. Macri afirmó que EE.UU. ya no va a dar más salvatajes a la Argentina.
Lo argumentó así: “Ya nos dio una gran ayuda. Pero ya está, ya no hay más para esperar”. Al promediar la austera cena, Paolo habló de candidaturas. Mencionó que ya eran seguras las de Milei y Axel Kiciloff, y que había espacio para una postulación “racional”.
Fue en ese momento que dijo que estaba convencido de que “sería positiva” una postulación de Mauricio Macri. Enseguida pregunto directo: “Mauricio, ¿vos querés ser candidato?”. Macri le contestó: “No, no pienso en una candidatura ahora. Aún es prematuro”. El ex presidente reconoció que muchos empresarios lo sugieren. Pero después agregó entre sonrisas: “Te quieren subir al ring, y después te sacan el banquito”.
Se conoce que la difusión del encuentro enfureció a Milei. Fue un alimento crucial para sus teorías conspirativas. “Principio de revelación!!!”, repetía en Olivos.
Javo está convencido de que todo anda muy bien y que parte del “círculo rojo” está conspirando contra la Casa Rosada. También sostiene que los contratiempos son pasajeros y que este plan va a bendecir a Argentina. Milei hasta ahora no interviene en la furiosa interna entre Karina y el Pibe Caputo. Solo a su pedido logró que ambos hicieron una “tregua mínima” hasta que se resuelva el tema Adorni.
Pero la indefinición hace que todos desconfíen de todos en el Gobierno. Ayer, incluso culpaban al Pibe por la difusión de los nuevos hechos de corrupción. Se conoce que Peaky Blinders está con perfil muy bajo. Incluso distanciado de su tío, el Toto Caputo.
Así, la interna está desopilante. Encima, otra vez sopa: apareció un alto funcionario de Economía, Carlos Frugoni, con 7 propiedades no declaradas en Miami .
El foco, igual, está en Manuel Adorni. Los hermanos presidenciales no le quieren soltar la mano: el miércoles, el Congreso será una carnicería. Encima, Milei lo va a acompañar. Pero la suerte de Adorni se juega en Tribunales. Cada testigo aumenta el dinero y patrimonio que el jefe de Gabinete debe justificar y devolver.
En el viaje a Aruba gastó 15.000 dólares en efectivo. Ahora, Pablo Feijoo admitió que Adorni le debe un adicional cash de 65.000 dólares. El hijo de la jubilada declaró que había utilizado ese dinero, para darle bajo cuerda al vendedor del departamento, “Huguito” Morales.
Así, Adorni acumula deudas – extrainmobiliarias – por un adicional superior a los 100.000 dólares. También ayer la Justicia investigaba el nombramiento de Jorge Nicolás Feijoo en Economía y si ambos – Pablo y Jorge – son familiares.
El escándalo tiene ribetes desopilantes y hay una noticia de impacto: la escribana Adriana Nechevenko volverá a declarar. Será citada porque sus documentaciones se parecen a un queso gruyere.
Se espera otro show. Adorni transpira la gota gorda. Ambas causas- enriquecimiento y negociaciones incompatibles - avanzan a ritmo febril. Ya existe una fecha tentativa para la indagatoria a Adorni: antes del Mundial. Y otra para la sentencia judicial: Ariel Lijo definirá la suerte del jefe de Gabinete antes del receso de invierno.
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