Kicillof levanta la confrontación con Milei: "Falta poco para que se termine esta pesadilla"
“A los que ven esta noche que estamos atravesando y dicen que está todo mal, yo les digo que falta poco para que se termine esta pesadilla”, levantó la voz Axel Kicillof en el cierre del acto el teatro Roma de Avellaneda, en la presentación de la rama de educación del Movimiento Derecho al Futuro, parte de la serie de lanzamientos con el propósito de proyectarse hacia la elección presidencial del año próximo. En un discurso en el que insistió con la necesidad de contrarrestar el “desánimo”, el gobernador bonaerense llamó a trabajar para “mostrar que otro camino es posible” como alternativa al modelo de Javier Milei.
Acompañado en el escenario por Verónica Magario, el intendente anfitrión Jorge Ferraresi y otros funcionarios como Carlos Bianco, en ese tramo le cantaron “Axel presidente” y Kicillof apuró el final con una suerte de bajada de línea sobre lo que considera será el mejor modo de afrontar la disputa electoral.
“No alcanza con que le vaya mal, con que le encuentren los chanchullos. Ellos mienten, engañan, agreden, insultan. Dicen que la economía crece y que la pobreza baja pero dicen algo peor: que no hay alternativa a esto, que no hay otro camino”, planteó, y completó con una arenga casi en tono de campaña: “Tenemos que mostrar en cada una de las áreas que hay otro camino que es posible, factible, cercano, y que tenemos la resolución de construirlo militando, recorriendo, escuchando, resistiendo lo que pasa pero proponiendo lo que viene”.
Luego del viaje a Barcelona para participar de un congreso progresista, en el que se encontró con el brasileño Lula da Silva y el colombiano Gustavo Petro, entre otros, Kicillof retomó la saga que venía encadenando para reforzar la construcción de su proyecto presidencial. Ya había presentado el MDF de Cultura y de Ciencia, había puesto un pie en la Ciudad con un plenario de su espacio en el Teatro Picadero y compartido la vigilia en Río Grande por los caídos en Malvinas con el fueguino Gustavo Melella y el riojano Ricardo Quintela.
En este caso Kicillof volvió a fogonear la confrontación con Milei y a remarcar el contraste entre el gobierno nacional y el provincial. “Estamos viviendo una política criminal de desfinanciar la educación. Quieren un país sin industria, sin valor agregado, sin ciencia y tecnología de punta, sin soberanía. A Milei le diría menos escuela austríaca y más escuela pública argentina”, apuntó, aunque a la vez insistió en cambiar el foco del debate contra los libertarios.
“Ellos destruyen cada vez que gobiernan, pero para mí defender la educación pública no es decir que está todo perfecto. Es decir que tenemos problemas, pero que no se resuelven achicando y privatizando sino invirtiendo y ampliando. Tengamos nosotros la bandera de la transformación, pero a favor de una Argentina industrial, productiva, inclusiva y soberana”, propuso como uno de los nuevos ejes de discusión.
Kicillof encabezará este viernes una reunión del Consejo Directivo del PJ bonaerense, la primera desde que sucedió en la presidencia a Máximo Kirchner, en medio de la reactivación de la interna con el proyecto de Mario Ishii para declarar la emergencia alimentaria en la provincia. El gobernador atribuyó la iniciativa del intendente de José C. Paz en uso de licencia y actual senador a otro embate del sector alineado con el jefe de La Cámpora.
Antes del acto en el Teatro Roma, Kicillof y Ferraresi inauguraron un centro de salud en Dock Sud. “Les digo a los argentinos, a los bonaerenses, ¿qué provincia quieren, qué país quieren, uno con Centros de Atención Primaria nuevos, renovados y con tecnología u obras paradas como nos ha dejado Milei? No lo veo tan complejo, no lo veo tan difícil”, reforzó el gobernador la estrategia de contraposición con la administración nacional: "Hay otro camino, que no es el camino ni del abandono, ni de la crueldad, ni del ajuste perpetuo".
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