Fuerte respaldo de Estados Unidos a la SIDE en medio de una feroz interna por la inteligencia
El Gobierno cerró un acuerdo estratégico clave con Washington en materia de seguridad global. El titular de la SIDE, Cristian Auguadra, confirmó que Estados Unidos proveerá equipamiento tecnológico y compartirá información sensible. Sin embargo, este contundente respaldo internacional chocó de frente con una feroz disputa por el control del organismo.
El anuncio oficial se concretó tras una cumbre de alto nivel político y diplomático. El subsecretario de Inteligencia nacional, José Lago Rodríguez, se reunió con Thomas G. DiNanno, subsecretario de Estado estadounidense. Ambas partes acordaron avanzar con firmeza mediante visitas técnicas periódicas y un fluido intercambio de inteligencia operativa.
Durante la intensa jornada de negociaciones, la delegación norteamericana elogió el rol del flamante Centro Nacional Antiterrorismo (CNA). El propio DiNanno definió a esta nueva estructura estatal como un instrumento único en toda América Latina para poder coordinar la lucha regional contra las amenazas extremistas.
Para la cúpula de la central de espías argentina, este rápido acercamiento representa un innegable triunfo de gestión. Lago Rodríguez aseguró que los acuerdos consolidan la cooperación bilateral y reflejan una renovada confianza global para reconstruir un Sistema de Inteligencia Nacional moderno, capacitado y a la altura de la época.
La estrecha relación con las agencias estadounidenses ya había sumado gestos de enorme peso durante las últimas semanas. En plena escalada del conflicto de Medio Oriente con Irán, el director de la CIA, John Ratcliffe, recibió a Auguadra en Langley. La cumbre funcionó como un espaldarazo explícito al actual esquema de espionaje nacional.
Lejos de proyectar una imagen de solidez institucional, la reciente inauguración del CNA junto al FBI destapó una guerra sin cuartel. Por una orden directa de Karina Milei, los ministros Alejandra Monteoliva (Seguridad) y Carlos Presti (Defensa) se ausentaron del evento. La sorpresiva jugada buscó vaciar la foto oficial para disputar el manejo del área.
Esta maniobra de desgaste impactó de lleno en la estructura del principal estratega del oficialismo, Santiago Caputo. El asesor considera a la SIDE como su mayor activo político y un canal de vínculo directo con Estados Unidos. Ante este ataque frontal, filtró un duro ultimátum: si pierde su histórica injerencia sobre el organismo, podría correrse de la escena.
El importante lanzamiento de seguridad terminó dejando al descubierto las enormes fracturas que atraviesan a la cúpula de la administración nacional. Esta profunda tensión en los despachos más sensibles del Estado ya rompió todos los filtros y comenzó a trasladarse al plano público con fuertes cruces entre los propios referentes del espacio libertario.