Apenas días después de vender La Serenísima, murió José Mastellone, el último hijo del fundador de la empresa
José Mastellone, último hijo del fundador de La Serenísima, murió esta semana, apenas un puñado de días después de la venta de la emblemática firma lechera al conglomerado formado por Danone y Arcor.
La noticia se conoció este martes y enlutó a la fábrica de General Rodríguez, donde preparaban el velatorio para uno de los hombres fuertes de la industria local.
José era hijo de Antonio Mastellone y Teresa Aiello, quienes fundaron la empresa en 1929. Junto a su hermano Pascual fueron quienes le dieron un impulso vital a la firma para que pase de ser una pequeño negocio local que producía ricota y quesos frescos a una de las marcas lácteas más conocidas de la Argentina.
Según el sitio EDailyNews, especializado en la industria láctea, la muerte se produjo durante el día lunes. "Esperó la última firma y se fue", comentó un allegado a la familia citado por el sitio.
José fue el menor de cuatro hermanos varones, quienes dedicaron toda su vida a la empresa. Era fanático de los caballos, una de sus grandes pasiones. En el perfil de Facebook de ATE General Rodríguez, trabajadores que pasaron por La Serenísima recordaban su trato cercano.
"Conocí al señor en la parte de cinta de producción. Un ejemplo de trabajo a la par de sus empleados. El señor estaba en cada detalle de higiene, un avanzado para la época", escribió una ex empleada. "Trabaje 16 años en La Serenisima. Jose andaba todo el día de ropa grasa azul...paseaba y saludaba a toda la fábrica", lo recordó otro.
La empresa se había fundado en octubre de 1929. Antonino y Teresa comenzaron elaborando mozzarella y ricota en General Rodríguez. Antonino vendía los quesos frescos en la zona del puerto y San Telmo, hasta donde llegaba en tren todos los días.
La venta, que se confirmó hace poco menos de un mes, terminó con casi 96 años de propiedad de la familia Mastellone. Danone y Arcor ya tenían un 49% del paquete accionario y ahora se quedaron con el 51,1% restante, que aún estaba en manos de la familia fundadora y el fondo Dallpoint Investments LLC,
La marca La Serenísima era compartida por Mastellone y Danone: la primera manejaba el portafolio de leches y quesos duros y semiduros, y la segunda gestionaba los blandos, además de los yogures y postrecitos.
La operación se concretó después de un año de negociaciones y una disputa por la valuación de la compañía que casi termina en la justicia. Ahora, las compañías anticipan que el joint venture generará nuevas oportunidades de crecimiento en el mercado lácteo.
Los accionistas y el Grupo Arcor, los nuevos propietarios de la empresa, despidieron con afecto a Mastellone en diversos avisos fúnebres que publicaron en los principales diarios del país y recordaron a "don José" como "un pilar fundamental para el desarrollo" de la compañía.
"Su aporte ha sido invalorable y un ejemplo de trabajo para las futuras generaciones", destacaron.
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