Cuáles son los autos 0 km que bajaron sus precios en lo que va de 2026 y de cuánto fue la rebaja
A pesar de una inflación por encima del 9%, durante el primer trimestre del año, la mayoría de los autos 0 km no aumentaron su precio e incluso hubo bajas en algunos modelos por la quita del impuesto interno y su derrame a los que estaban cerca del límite para evitar pagarlo.
Técnicamente, si se comparan las listas oficiales de precios de febrero, que incluían la proyección inflacionaria del primer mes del año, con las de abril, donde ya se aplicaron las bajas mencionadas, los modelos que bajaron más del 20% eran aquellos que pagaban el impuesto.
Pero más allá de ese grupo, hubo también movimientos de precios con tendencia a la baja en las gamas de los modelos más masivos, con reducciones de precio que fueron desde el 1,5% hasta el 8%, que quedaron contrapesadas por leves subas de entre el 0,5 y el 1,5 por ciento.
La ecuación general de esta franja del mercado, sin embargo, arroja una baja promedio del 10,7% entre las 11 marcas que producen o venden productos importados en su oferta de vehículos.
A raíz de esta situación anómala para un sector que habitualmente actualiza sus precios combinando el impacto de la inflación y también de la cotización del dólar oficial (ya que al menos un 40% de los componentes que se utilizan para producir autos tienen origen directo del exterior o insumos para producirlos), el presidente de Nissan Argentina, Ricardo Flammini, dijo durante la presentación del nuevo Nissan Kait, que “es un excelente momento para comprar un auto 0 km, porque los precios no tienen variación”.
De hecho, en su explicación fue un paso más allá, al decir que “a pesar de la inflación, por el sistema que tenemos en nuestra industria, en los que el precio de la terminal es sugerido pero los concesionarios lo pueden mover para arriba o para abajo". “Si tomamos los precios que se terminan consiguiendo cuando se camina entre concesionarias, yo creo que hubo deflación, o sea, que bajaron los precios de los autos. Repito, hablando de precios de transacción y no de precios de lista”, explicó.
Aunque los precios oficiales efectivamente tuvieron una baja promedio del 10% entre todas las marcas, a lo que hacía referencia Flammini era a lo que sucede en el mostrador de las concesionarias, y que tiene más que ver con la situación de cada una en relación a su stock, a su estado de ventas de cada mes, y especialmente, a los movimientos del mercado que afectan a todas las marcas por igual, como fueron las bajas de enero y febrero.
Actualmente, dependiendo de la marca y el modelo, los usuarios pueden conseguir descuentos de entre el 20% y el 30% respecto al precio de lista, incluso comprando con las ofertas de financiación, ya que, a diferencia de los planes de ahorro, comprar un auto nuevo con crédito prendario de las financieras de las marcas no toma en cuenta el precio de lista sino el que se negocia o acuerda entre el concesionario y el cliente.
El presidente de Nissan dijo que “la rentabilidad de los concesionarios fue buenísima en esa época de las SIRA y los términos de pago, pero ahora no está siendo buena y eso es algo que nosotros desde las terminales miramos con mucho cuidado. No queremos tener concesionarios que tengan una rentabilidad negativa. En términos generales eso está ocurriendo ahora y eso no es sustentable. Ellos tienen que reestructurar su situación de stocks y nosotros también. Por eso estamos vendiendo menos autos de los que ellos venden a los clientes para que puedan reacomodar su situación”, señaló.
El dato al que hizo referencia el ejecutivo es el que publicó la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) en su informe de marzo, en el que consignó que las ventas que hacen las fábricas a la red cayeron en marzo un 13,5% en relación con el mismo mes del año pasado, pero en el acumulado del año se desplomaron un 36,9%.
Flammini evaluó el escenario del mercado y los factores que influyeron en una caída de ventas de autos 0km en el primer trimestre, que si bien pudieron mejorar a nivel interanual en marzo, en el acumulado de los tres meses sigue siendo un 3,1% negativo.
“Lo primero es que la tasa de interés está un poco alta, y eso hace que en nuestra industria, que es super importante poder financiar vehículos, eso hace que haya habido alguna retracción de compra a través del canal de financiación", explicó. Y mencionó que el otro factor que desalienta las compras es el dólar a $1.360 o $1.380, que por un lado hace que la importación de vehículos y piezas para producir sea más accesible, pero que los autos en dólares resulten caros. Entonces, remarcó, "quien tiene los dólares prefiere esperar a que haya una devaluación o algo que le permita vender menos dólares para salir a comprar los autos en mejores condiciones”.